Desideria es el nombre de uno de los personajes creados por San Jose Manyanet (1833-1901) para ilustrar su espiritualidad y su pensamiento. Desideria puede ser un hombre o una mujer, una persona joven o adulta. Pero Desideria es, ante todo, un espiritu ingenuo, inquieto e infantil, cuyo deseo de aprender y ser feliz parece no tener limites.
sábado, 31 de agosto de 2024
¿Qué dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre la ley?
lunes, 26 de agosto de 2024
Mateo 15,1-9: Jesús y las tradiciones de los antepasados
1 Entonces, unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron:
2 "¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados
3 Él les respondió: "¿Y por qué ustedes, por seguir su tradición, no cumplen el mandamiento de Dios?
4 En efecto, Dios dijo: Honra a tu padre y a tu madre y:
5 Pero ustedes afirman: El que diga a su padre o a su madre:
6 está libre de los deberes hacia ellos. Así ustedes, en nombre de su tradición,
7 ¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, cuando dijo:
8 Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.
9 En vano me rinden culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos".
lunes, 19 de agosto de 2024
Libro de Josué 1,1-18
domingo, 3 de marzo de 2024
Exodo 20,1-17:Proclamación del decálogo
1 Entonces pronunció Dios todas estas palabras diciendo:
2 "Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.
3 No habrá para ti otros dioses delante de mí.
4 No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos,
5 No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso,
6 y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.
7 No tomarás en falso el nombre de Yahveh, tu Dios;
8 Recuerda el día del sábado para santificarlo.
9 Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos,
10 pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh, tu Dios.
11 Pues en seis días hizo Yahveh el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen,
12 Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios,
13 No matarás.
14 No cometerás adulterio.
15 No robarás.
16 No darás testimonio falso contra tu prójimo.
17 No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo,
domingo, 1 de octubre de 2023
Mateo 21, 28-32: Las prostitutas en el Reino
En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero le dijo: “Hijo, vete hoy a trabajar en la viña”. Y él respondió: “No quiero”, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: “Voy, Señor”, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?». «El primero», le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en él, mientras que los publicanos y la prostitutas creyeron en él. Y vosotros ni viéndolo os arrepentisteis después para creer en él».
Comentario del P. Raniero Cantalamessa:
En la parábola, el hijo que dice sí y no obedece representa a aquellos que conocían a Dios y seguían su Ley, pero después en la práctica, cuando se ha tratado de acoger a Cristo, que era «el fin de la Ley», se han echado atrás. El hijo que dice no y obedece representa a los que en un tiempo vivían fuera de la Ley y de la voluntad de Dios, pero después, ante Jesús, se han arrepentido y han acogido el Evangelio. Leída hoy, la parábola de los dos hijos dice que para Dios las palabras y las promesas cuentan poco si no se siguen de las obras.
Sin embargo, explicado el contenido central de la parábola, es necesario aclarar la extraña conclusión que Jesús saca de ella: «Los publicanos y las prostitutas llegan antes que vosotros al Reino de Dios».
De ninguna expresión de Cristo se ha abusado más que de ésta. Se ha acabado por crear a veces una especie de aura evangélica en torno a la categoría de las prostitutas, idealizándolas y oponiéndolas a los llamados juiciosos, que serían todos, indistintamente, escribas y fariseos hipócritas.
La literatura está llena de prostitutas «buenas».
¡Basta con pensar en la Traviata de Verdi, o en la apacible Sonia de Crimen y
castigo de Dostojevski! Pero hay un terrible malentendido. Jesús pone un caso
límite, como para decir: «Hasta las prostitutas –que lo dice todo– os
precederán en el Reino de Dios». No nos damos cuenta, además, de que
idealizando la categoría de las prostitutas se llega a idealizar también a la
de los publicanos que siempre la acompaña en el Evangelio, esto es, la de los
usureros.
Sería trágico si
esa parábola del Evangelio hiciera a los cristianos menos atentos a combatir el
fenómeno degradante de la prostitución. Jesús tenía demasiado respeto por la
mujer como para no sufrir, Él primero, viéndola reducida a prostituta. Si la
aprecia no es por su manera de vivir, sino por su capacidad de cambiar y de
poner al servicio del bien la propia capacidad de amar. El Evangelio no empuja
pues a campañas moralistas contra las prostitutas, pero tampoco a bromear con
el fenómeno, como si fuera cosa de nada.
Hoy, entre otras
cosas, la prostitución se presenta bajo una forma nueva que logra hacer dinero
a manos llenas, sin los riesgos que siempre han corrido las pobres mujeres en
la calle. Esta forma consiste en ver el propio cuerpo con la tranquilidad de
estar tras una máquina fotográfica o una videocámara. Lo que la mujer hace –o
es obligada a hacer– cuando se presta a la pornografía y a ciertos excesos de
la publicidad es vender el propio cuerpo. Es una forma de prostitución peor, en
cierto sentido, que la tradicional, porque no respeta la libertad y los
sentimientos de la gente, imponiéndose a menudo públicamente, sin que nos
podamos defender de ello.
Fenómenos así
suscitarían hoy en Cristo la misma cólera que mostraba por los hipócritas de su
tiempo. Porque se trata precisamente de hipocresía. Fingir que todo está en su
sitio, que es inocuo, que no existe trasgresión alguna, ni peligro para nadie,
dándose hasta un cierto –estudiado– aire de inocencia e ingenuidad al arrojar
el propio cuerpo al pasto de la concupiscencia de otros.
Pero traicionaría
el espíritu del Evangelio si no sacara a la luz la esperanza que esa parábola
de Cristo ofrece a las mujeres que por las circunstancias más diversas
(frecuentemente por desesperación) se han visto en las calles, víctimas la
mayoría de las veces de explotadores sin escrúpulos. El Evangelio es
«evangelio», esto es, buena noticia, anuncio de rescate, de esperanza, también
para las prostitutas. Es más, tal vez primero que nada para ellas. Jesús ha
querido que fuera así.
sábado, 24 de junio de 2023
Hechos 13,13-41: En Antioquía de Pisidia: discurso de Pablo
13 Navegando desde Pafos, Pablo y sus compañeros llegaron a Perge de Panfilia.
14 Ellos continuaron desde Perge hasta Antioquía de Pisidia,
15 Terminada la lectura de la ley y los profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir:
16 Pablo se levantó y, pidiendo silencio con la mano, dijo:
17 El Dios de este pueblo, el Dios de Israel eligió a nuestros padres y engrandeció al pueblo
18 y durante cuarenta años los condujo por el desierto.
19 Aniquiló a siete pueblos paganos de Canaán y entregó su territorio en heredad a Israel,
20 por cuatrocientos cincuenta años; les dio jueces hasta el profeta Samuel.
21 Entonces pidieron un rey y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín,
22 Lo depuso y nombró rey a David, de quien dio testimonio: Encontré a David, el de Jesé,
23 De la descendencia de David, según la promesa, sacó Dios a Jesús como salvador de Israel.
24 Antes de su llegada Juan predicó un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel.
25 Hacia el fin de su carrera mortal Juan dijo: Yo no soy el que ustedes creen;
27 Los vecinos de Jerusalén y sus jefes no acogieron a Jesús ni entendieron las palabras
28 Pidieron a Pilato que lo condenara, aunque no encontraron causa para una sentencia de muerte.
29 Cuando se cumplió todo lo escrito de él lo descolgaron del madero y le dieron sepultura.
30 Pero Dios lo resucitó de la muerte
31 y se apareció durante muchos días a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén.
32 Y nosotros, les anunciamos a ustedes esta Buena Noticia:
33 fue cumplida por él a sus descendientes, que somos nosotros, resucitando a Jesús,
35 Y en otro lugar dice: No permitirás que tu fiel sufra la corrupción.
36 Ahora bien, David, después de haber cumplido la voluntad de Dios durante su propia generación,
37 En cambio, el que Dios resucitó no sufrió la corrupción.
38 Sépanlo, hermanos, se les anuncia el perdón de los pecados por medio de él,
39 y todo el que crea será perdonado de todo lo que no pudo perdonar la ley de Moisés.
40 ¡Tengan cuidado! Que no les suceda lo anunciado por los profetas:
41 Ustedes, los que desprecian, llénense de estupor y ocúltense: Porque en estos días voy a realizar
jueves, 18 de mayo de 2023
VIERNES DE LA SEXTA SEMANA DE PASCUA (Lecturas)
Estando Pablo en Corinto, una noche le dijo el Señor en una visión: "No temas, sigue hablando y no te calles, que yo estoy contigo, y nadie se atreverá a hacerte daño; muchos de esta ciudad son pueblo mío." Pablo se quedó allí un año y medio, explicándoles la palabra de Dios. Pero, siendo Galión procónsul de Acaya, los judíos se abalanzaron en masa contra Pablo, lo condujeron al tribunal y lo acusaron: "Éste induce a la gente a dar a Dios un culto contrario a la Ley." Iba Pablo a tomar la palabra, cuando Galión dijo a los judíos: "Judíos, si se tratara de un crimen o de un delito grave, sería razón escucharos con paciencia; pero, si discutís de palabras, de nombres y de vuestra ley, arreglaos vosotros. Yo no quiero meterme a juez de esos asuntos." Y ordenó despejar el tribunal. Entonces agarraron a Sóstenes, jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal. Galión no hizo caso. Pablo se quedó allí algún tiempo; luego se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria con Priscila y Aquila. En Cencreas se afeitó la cabeza, porque había hecho un voto.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Os aseguro que lloraréis y os lamentaréis vosotros, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada."
sábado, 13 de mayo de 2023
Juan 14,15-21: La promesa del Espíritu Santo
miércoles, 10 de mayo de 2023
Juan 15:9-17: Mandamiento del amor
“Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que tengan mi alegría y así su alegría sea completa. Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado. Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes. No me escogieron ustedes a mí, sino que yo los escogí a ustedes y los comisioné para que vayan y den fruto, un fruto que perdure. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi nombre. Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros."
jueves, 6 de abril de 2023
Exodo 12,1-14: El Cordero Pascual
2 "Este mes será para vosotros el comienzo de los meses; será el primero de los meses del año.
3 Hablad a toda la comunidad de Israel y decid:
4 Y si la familia fuese demasiado reducida para una res de ganado menor,
5 El animal será sin defecto, macho, de un año. Lo escogeréis entre los corderos o los cabritos.
6 Lo guardaréis hasta el día catorce de este mes;
7 Luego tomarán la sangre y untarán las dos jambas y el dintel de las casas donde lo coman.
8 En aquella misma noche comerán la carne.
9 Nada de él comeréis crudo ni cocido, sino asado, con su cabeza, sus patas y sus entrañas.
10 Y no dejaréis nada de él para la mañana; lo que sobre al amanecer lo quemaréis.
11 Así lo habéis de comer: ceñidas vuestras cinturas, calzados vuestros pies,
12 Yo pasaré esta noche por la tierra de Egipto y heriré a todos los primogénitos del país de Egipto,
13 La sangre será vuestra señal en las casas donde moráis.
14 Este será un día memorable para vosotros,
domingo, 26 de marzo de 2023
Juan 8,1-11: La mujer adúltera
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, colocándola en medio, le dijeron: "Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?" Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: "El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra." E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: "Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?" Ella contestó: "Ninguno, Señor." Jesús dijo: "Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más."
miércoles, 1 de marzo de 2023
JUEVES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA (Lecturas)
En aquellos días, la reina Ester, temiendo el peligro inminente, acudió al Señor y rezó así al Señor, Dios de Israel: "Señor mío, único rey nuestro. Protégeme, que estoy sola y no tengo otro defensor fuera de ti, pues yo misma me he expuesto al peligro. Desde mi infancia oí, en el seno de mi familia, cómo tú, Señor, escogiste a Israel entre las naciones, a nuestros padres entre todos sus antepasados, para ser tu heredad perpetua; y les cumpliste lo que habías prometido. Atiende, Señor, muéstrate a nosotros en la tribulación, y dame valor, Señor, rey de los dioses y señor de poderosos. Pon en mi boca un discurso acertado cuando tenga que hablar al león; haz que cambie y aborrezca a nuestro enemigo, para que perezca con todos sus cómplices. A nosotros, líbranos con tu mano; y a mí, que no tengo otro auxilio fuera de ti, protégeme tú, Señor, que lo sabes todo."
Mateo 7,7-12: "Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá"
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden! En resumen: Tratad a los demás como queréis que ellos os traten; en esto consiste la Ley y los profetas."
sábado, 25 de febrero de 2023
Romanos 5,12-21: Adán y Jesucristo
13 En efecto, el pecado ya estaba en el mundo, antes de la Ley, pero cuando no hay Ley,
14 Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso en aquellos que no habían pecado,
15 Pero no hay proporción entre el don y la falta. Porque si la falta de uno solo provocó la muerte
16 Tampoco se puede comparar ese don con las consecuencias del pecado cometido por un solo hombre,
17 En efecto, si por la falta de uno solo reinó la muerte, con mucha más razón, vivirán y reinarán
18 Por consiguiente, así como la falta de uno solo causó la condenación de todos, también el acto
19 Y de la misma manera que por la desobediencia de un solo hombre, todos se convirtieron
21 Porque así como el pecado reinó produciendo la muerte, también la gracia reinará por medio
sábado, 18 de febrero de 2023
Mateo 5,38-48: Amor a los enemigos
viernes, 28 de octubre de 2022
Efesios: 2,11-22: Reconciliación entre los judíos y los paganos
12 Entonces ustedes no tenían a Cristo y estaban excluidos de la comunidad de Israel,
13 Pero ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos,
14 Porque Cristo es nuestra paz: él ha unido a los dos pueblos en uno solo,
15 y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones.
16 y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz,
17 Y él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos,
18 Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.
19 Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes,
20 Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas,
21 En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor.
22 En él, también ustedes son incorporados al edificio,
viernes, 19 de agosto de 2022
Mateo 22,34-40: ¿Cuál es el mandamiento principal de la Ley?
— Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?
Él le dijo:
— Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.
viernes, 29 de julio de 2022
Romanos 3,21-26: La revelación de la justicia de Dios
21 Pero ahora, sin la Ley, se ha manifestado la justicia de Dios atestiguada por la Ley
y los Profetas:
22 la justicia de Dios, por la fe en Jesucristo, para todos los que creen.
Porque no hay ninguna distinción:
23 todos han pecado y están privados de la gloria de Dios,
24 pero son justificados gratuitamente por su gracia,
en virtud de la redención cumplida en Cristo Jesús.
25 Él fue puesto por Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre,
gracias a la fe. De esa manera, Dios ha querido mostrar su justicia:
26 en el tiempo de la paciencia divina, pasando por alto los pecados cometidos anteriormente,
y en el tiempo presente, siendo justo y justificando a los que creen en Jesús.
Romanos 3,9-20: La universalidad del pecado
9 En definitiva, entonces, ¿somos o no superiores a los paganos? De ninguna manera.
10 Porque acabamos de probar que todos están sometidos al pecado, tanto los judíos
como los que no lo son. Así lo afirma la Escritura: No hay ningún justo, ni siquiera uno;
11 no hay nadie que comprenda, nadie que busque a Dios.
12 Todos están extraviados, igualmente corrompidos; nadie practica el bien, ni siquiera uno solo.
13 Su garganta es un sepulcro abierto; engañan con su lengua,
sus labios destilan veneno de víboras,
14 su boca está llena de maldición y amargura.
15 Sus pies son rápidos para derramar sangre,
16 en sus caminos hay ruina y miseria,
17 no conocen la senda de la paz.
18 El temor de Dios no está ante sus ojos.
19 Ahora bien, nosotros sabemos que todo lo que dice la Ley es válido solamente
para los que están bajo la Ley, a fin de que nadie pueda alegar inocencia
y todo el mundo sea reconocido culpable delante de Dios.
20 Porque a los ojos de Dios, nadie será justificado por las obras de la Ley,
ya que la Ley se limita a hacernos conocer el pecado.
