lunes, 30 de junio de 2014

30 de junio: PROTOMÁRTIRES DE LA IGLESIA ROMANA, por Celestino Hueso, S.F.


Hoy celebramos a los primeros mártires de la Iglesia de Roma, aquellos que padecieron por Cristo debido a que, como nos cuenta Cornelio Tácito, “Como corrían voces que el incendio de Roma había sido doloso, Nerón presentó como culpables, castigándolos con penas excepcionales, a los que, odiados por sus abominaciones, el pueblo llamaba cristianos”

O sease que pagaron los platos rotos de la locura y estupidez del emperador de turno que supo aprovechar en su favor las calumnias que corrían sobre los cristianos, como nos explica el mismísimo Tertuliano “atribuyen a los cristianos cualquier calamidad pública, cualquier flagelo. Si las aguas del Tíber se desbordan e inundan la ciudad, si por el contrario el Nilo no se desborda ni inunda los campos, si hay sequía, carestía, peste, terremoto, la culpa es toda de los cristianos, que desprecian a los dioses. Y por todas partes se grita: ¡Los cristianos a los leones!”.

Son muchos los cristianos que alcanzaron a llegar a la Gloria del Cielo en esta persecución. Recordemos que los más destacados son San Pedro y San Pablo, cuya fiesta celebrábamos ayer.

SÁBADO DE LA 13 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II (Lecturas)

Amós 9,11-15
Salmo 84: Dios anuncia la paz a su pueblo
Mateo 9,14-17

Amós 9, 11-15

Así dice el Señor: "Aquel día, levantaré la tienda caída de David, taparé sus brechas, levantaré sus ruinas como en otros tiempos. Para que posean las primicias de Edom, y de todas las naciones, donde se invocó mi nombre. -Oráculo del Señor-. Mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que el que ara sigue de cerca al segador; el que pisa las uvas, al sembrador; los montes manarán vino, y fluirán los collados. Haré volver los cautivos de Israel, edificarán ciudades destruidas y las habitarán, plantarán viñas y beberán de su vino, cultivarán huertos y comerán de sus frutos. Los plantaré en su campo, y no serán arrancados del campo que yo les di, dice el Señor, tu Dios."

Salmo 84: Dios anuncia la paz a su pueblo

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
"Dios anuncia la paz
a su pueblo y a sus amigos
y a los que se convierten de corazón."
R. Dios anuncia la paz a su pueblo

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo.
R. Dios anuncia la paz a su pueblo

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos.
R. Dios anuncia la paz a su pueblo

Mateo 9,14-17

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?" Jesús les dijo: ¿Es que pueden guardar luto los invitados a la boda, mientras el novio está con ellos? Llegará un día en que se lleven al novio, y entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto y deja un roto peor. Tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque revientan los odres; se derrama el vino, y los odres se estropean; el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así las dos cosas se conservan."

MIÉRCOLES DE LA 13 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II (Lecturas)

Amós 5,14-15.21-24
Salmo 49: Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios
Mateo 8,28-34

Amós 5,14-15. 21-24

Buscad el bien y no el mal, y viviréis, y así estará con vosotros el Señor Dios de los ejércitos, como deseáis. Odiad el mal, amad el bien, defended la justicia en el tribunal. Quizá se apiade el Señor, Dios de los ejércitos, del resto de José. "Detesto y rehúso vuestras fiestas -oráculo del Señor-, no quiero oler vuestras ofrendas. Aunque me ofrezcáis holocaustos y dones, no me agradarán; no aceptaré los terneros cebados que sacrificáis en acción de gracias. Retirad de mi presencia el estruendo del canto, no quiero escuchar el son de la cítara; fluya como el agua el juicio, la justicia como arroyo perenne."

Salmo 49: Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios

"Escucha, pueblo mío, que voy a hablarte;
Israel, voy a dar testimonio contra ti;
-yo, Dios, tu Dios-."
R. Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios

"No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí.
Pero no aceptaré un becerro de tu casa,
ni un cabrito de tus rebaños."
R. Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios

"Pues las fieras de la selva son mías,
y hay miles de bestias en mis montes;
conozco todos los pájaros del cielo,
tengo a mano cuanto se agita en los campos."
R. Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios

"Si tuviera hambre, no te lo diría:
pues el orbe y cuanto lo llena es mío.
¿Comeré yo carne de toros,
beberé sangre de cabritos?"
R. Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios

"¿Por qué recitas mis preceptos
y tienes siempre en la boca mi alianza,
tú que detestas mi enseñanza
y te echas a la espalda mis mandatos?"
R. Al que sigue buen camino
le haré ver la salvación de Dios

Mateo 8,28-34

En aquel tiempo llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: "¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?" Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: "Si nos echas, mándanos a la piara". Jesús les dijo: "Id". Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

sábado, 28 de junio de 2014

28 de junio: SAN IRENEO, por Celestino Hueso, S.F.


Su nombre significa pacificador y justo eso fue lo que hizo san Ireneo durante toda su vida. Le tocó vivir una época muy complicada por las persecuciones y los errores sobre la fe como los gnósticos, montanistas y otras “yerbas” y siempre supo mantener el equilibrio y dar serenidad a la Iglesia.

Fue discípulo de san Policarpo, que, recordemos, había sido discípulo de san Juan evangelista, y para defender la verdadera fe escribió su famoso tratado “Adversus haereses” (Contra los herejes).

San Ireneo fue un santo viajero, como san Pablo, y eso le salvó la vida cuando la persecución de los mártires de Lyon pues había ido a Roma a encontrarse con el Papa. A su regreso en el año 178 fue elegido obispo de esa ciudad y allí permaneció hasta su muerte, según parece, martirizado, dando siempre ejemplos de sabiduría y equilibrio y, sobre todo, de bondad y santidad.

viernes, 27 de junio de 2014

Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, por Celestino Hueso, S.F.


Los hombres necesitamos de lo simbólico para sentir y expresar las cosas con mayor profundidad. Un escudo convence mejor que la cháchara sobre mi equipo de fútbol, una bandera dice más que un discurso sobre la nación, una foto hace presente a los seres queridos, un anillo de compromiso es la declaración de amor más sublime que podemos inventar.

El corazón es el signo que utilizamos los seres humanos para expresar nuestro propio ser. Cuando decimos “tiene muy buen corazón” lo que decimos en realidad es que se trata de una muy buena persona; si decimos que “tiene el corazón como una piedra” estamos manifestando que esa persona es más mala que Judas, Barrabás y los siete niños de Écija juntos.

Hoy es la fiesta del Sagrado Corazón. El corazón de Jesús representa su amor por todos los hombres. Ese amor que le ha llevado a dar hasta la última gota de su sangre para poder hacernos a nosotros hijos de Dios. Ser hijo de Dios es ser como Él, por eso le pedimos “haz nuestro corazón semejante al tuyo" pero no basta pedirlo, es necesario también dejarse modelar por Él. Y Cristo así lo quiere.

“He venido a prender fuego en el mundo y ¡ojalá estuviera ya ardiendo! No habla del fuego de la destrucción sino del fuego de un amor como el suyo que es lo único que puede cambiar de verdad nuestro mundo porque del amor verdadero nace la vida y la libertad, la paz, la justicia, la igualdad, la tolerancia y todos eso valores que distinguen al Reino de los Cielos, los valores del Evangelio que hacen de quienes los viven “luz del mundo y sal de la tierra”

Felicidades a todos los limpios de corazón que yo sé que son multitud.

lunes, 23 de junio de 2014

SÁBADO DE LA 12 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Año II (Lecturas)

Isaías 61,9-11
Interleccional, 1Samuel 2,1.4-8:
Mi corazón se regocija por el Seño, mi salvador.
Lucas 2,41-51

Isaías 61,9-11

La estirpe de mi pueblo será célebre entre las naciones, y sus vástagos entre los pueblos. Los que los vean reconocerán que son la estirpe que bendijo el Señor. Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido con un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas. Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos.

Interleccional: 1Samuel 2, 1. 4-8
Mi corazón se regocija por el Seño, mi salvador.

Mi corazón se regocija por el señor,
mi poder se exalta por Dios;
mi boca se ríe de mis enemigos,
porque gozo con tu salvación.
R. Mi corazón se regocija por el Seño, mi salvador.

Se rompen los arcos de tus valientes,
mientras los cobardes se ciñen de valor;
los hartos se contratan por el pan,
mientras los hambrientos engordan;
la mujer estéril da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos queda baldía.
R. Mi corazón se regocija por el Seño, mi salvador.

El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
da la pobreza y la riqueza,
humilla y enaltece.
R. Mi corazón se regocija por el Seño, mi salvador.

Él levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente entre príncipes
y que herede un trono de gloria. 
R. Mi corazón se regocija por el Seño, mi salvador.

Lucas 2,41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedo en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Éstos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: “Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados.” Él les contestó: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?” Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón.

viernes, 20 de junio de 2014

Mateo 6,19-23: "Jesús dijo a sus discípulos: No atesoréis tesoros en la tierra (...) dónde está tu tesoro, allí está tu corazón (...) si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras".

Mateo 6,19-23
Viernes de la Semana 11 del Tiempo Ordinario II,

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesorad tesoros en le cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman, ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque dónde está tu tesoro, allí está tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!"

jueves, 19 de junio de 2014

Mateo 6,7-15: "Cuando recéis no uséis muchas palabras (...) vosotros rezad así (...) Si perdonáis a los demás sus culpas, vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas".

Mateo 6,7-15
Jueves de la Semana 11 del Tiempo Ordinario II,
Primer martes de Curesma,

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando recéis no uséis muchas palabras, como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis. Vosotros rezad así: Padre nuestro del cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; danos hoy el pan nuestro; perdónanos nuestras ofensas, pues nosotros hemos perdonado a los que nos han ofendido; no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno. Porque si perdonáis a los demás sus culpas, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras culpas.

Eclesiástico 48,1-15: "Surgió Elías, un profeta como un fuego, cuyas palabras eran horno encendido (...) resucitaste un muerto, sacándolo del abismo por voluntad del Señor (...) un torbellino te arrebató a la altura; tropeles de fuego, hacia el cielo (...) está escrito que te reservan para el momento de aplacar la ira antes de que estalle, para reconciliar a padres con hijos, para restablecer las tribus de Israel (...) en vida hizo maravillas y en muerte obras asombrosas"

Eclesiástico 48,1-15
Jueves de la Semana 11 del Tiempo Ordinario II,

Surgió Elías, un profeta como un fuego, cuyas palabras eran horno encendido. Les quitó el sustento del pan, con su celo los diezmó; con el oráculo divino sujetó el cielo e hizo bajar tres veces el fuego. ¡Qué terrible eras, Elías!; ¿quién se te compara en gloria? Tú resucitaste un muerto, sacándolo del abismo por voluntad del Señor; hiciste bajar reyes a la tumba y nobles desde sus lechos; ungiste reyes vengadores y nombraste un profeta como sucesor. Escuchaste en Sinaí amenazas y sentencias vengadoras en Horeb. Un torbellino te arrebató a la altura; tropeles de fuego, hacia el cielo. Está escrito que te reservan para el momento de aplacar la ira antes de que estalle, para reconciliar a padres con hijos, para restablecer las tribus de Israel. Dichoso quien te vea antes de morir, y más dichoso tú que vives. Elías fue arrebatado en el torbellino, y Eliseo recibió dos tercios de su espíritu. En vida hizo múltiples milagros y prodigios, con sólo decirlo; en vida no temió a ninguno, nadie pudo sujetar su espíritu; no hubo milagro que lo excediera: bajo él revivió la carne; en vida hizo maravillas y en muerte obras asombrosas.

miércoles, 18 de junio de 2014

2 Reyes 2,1.6-14: "El Señor iba a arrebatar a Elías al cielo en el torbellino... Elías cogió su manto, golpeó el agua, y el agua se dividió por medio, y así pasaron ambos a pie enjuto (...) Mientras pasaban el río, dijo Elías a Eliseo: Pídeme lo que quieras antes de que me aparten de tu lado. Eliseo pidió: Déjame en herencia dos tercios de tu espíritu (...) Mientras seguían conversando, los separó un carro de fuego y Elías subió al cielo en el torbellino".

2 Reyes 2,1.6-14
Miércoles de la 11 Semana del Tiempo Ordinario II,

Cuando el Señor iba a arrebatar a Elías al cielo en el torbellino, Elías y Eliseo se marcharon de Guilgal. Llegaron a Jericó, y Elías dijo a Eliseo: "Quédate aquí, porque el Señor me envía solo hasta el Jordán." Eliseo respondió: "¡Vive Dios! Por tu vida, no te dejaré." Y los dos siguieron caminando. También marcharon cincuenta hombres de la comunidad de profetas y se pararon frente a ellos, a cierta distancia. Los dos se detuvieron junto al Jordán; Elías cogió su manto, lo enrolló, golpeó el agua, y el agua se dividió por medio, y así pasaron ambos a pie enjuto. Mientras pasaban el río, dijo Elías a Eliseo: "Pídeme lo que quieras antes de que me aparten de tu lado." Eliseo pidió: "Déjame en herencia dos tercios de tu espíritu." Elías comentó: "¡No pides nada! Si logras verme cuando me aparten de tu lado, lo tendrás; si no me ves, no lo tendrás." Mientras ellos seguían conversando por el camino, los separó un carro de fuego con caballos de fuego, y Elías subió al cielo en el torbellino. Eliseo lo miraba y gritaba: "¡Padre mío, padre mío, carro y auriga de Israel!" Y ya no lo vio más. Entonces agarró su túnica y la rasgó en dos; luego recogió el manto que se le había caído a Elías, se volvió y se detuvo a la orilla del Jordán; y agarrando el manto de Elías, golpeó el agua diciendo: "¿Dónde está el Dios de Elías, dónde?" Golpeó el agua, el agua se dividió por medio, y Eliseo cruzó.

martes, 17 de junio de 2014

Mateo 5,43-48: "Jesús dijo a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo..."

Mateo 5,43-48
Martes de la 11 Semana del Tiempo Ordinario II,
1er Sábado de Cuaresma,

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto".

1 Reyes 21,17-29: "Por haber hecho lo que el Señor reprueba, aquí estoy para castigarte; te dejaré sin descendencia, te exterminaré todo israelita varón (...) Y es que no hubo otro que se vendiera como Ajab para hacer lo que el Señor reprueba, empujado por su mujer Jezabel (...) Cuanto Ajab oyó aquellas palabras, se rasgó las vestiduras, se vistió un sayal y ayunó. El Señor dirigió la palabra a Elías: "¿Has visto cómo se ha humillado Ajab ante mí? Por haberse humillado ante mí, no lo castigaré mientras viva; castigaré a su familia en tiempo de su hijo."

1 Reyes 21,17-29
Martes de la Semana 11 del Tiempo Ordinario II,

Después de la muerte de Nabot, el Señor dirigió la palabra a Elías, el tesbita: "Anda, baja al encuentro de Ajab, rey de Israel, que vive en Samaria. Mira, está en la viña de Nabot, adonde ha bajado para tomar posesión. Dile: "Así dice el Señor: '¿Has asesinado, y encima robas?, Por eso, así dice el Señor: 'En el mismo sitio donde los perros han lamido la sangre de Nabot, a ti también los perros te lamerán la sangre."" Ajab dijo a Elías: "¿Conque me has sorprendido, enemigo mío?" Y Elías repuso: "¡Te he sorprendido! Por haberte vendido, haciendo lo que el Señor reprueba, aquí estoy para castigarte; te dejaré sin descendencia, te exterminaré todo israelita varón, esclavo o libre. Haré con tu casa como con la de Jeroboán, hijo de Nabal, y la de Basá, hijo de Ajías, porque me has irritado y has hecho pecar a Israel. También ha hablado el Señor contra Jezabel: "Los perros la devorarán en el campo de Yezrael. " A los de Ajab que mueran en poblado los devorarán los perros, y a los que mueran en descampado los devorarán las aves del cielo." Y es que no hubo otro que se vendiera como Ajab para hacer lo que el Señor reprueba, empujado por su mujer Jezabel. Procedió de manera abominable, siguiendo a los ídolos, igual que hacían los amorreos, a quienes el Señor había expulsado ante los israelitas. En cuanto Ajab oyó aquellas palabras, se rasgó las vestiduras, se vistió un sayal y ayunó; se acostaba con el sayal puesto y andaba taciturno. El Señor dirigió la palabra a Elías, el tesbita: "¿Has visto cómo se ha humillado Ajab ante mí? Por haberse humillado ante mí, no lo castigaré mientras viva; castigaré a su familia en tiempo de su hijo."

lunes, 16 de junio de 2014

“Hay muchos matrimonios santos”, Cardenal Rouco, Arzobispo de Madrid.


La catedral de la Almudena reunió el domingo (15 de junio, 2014) a matrimonios que celebraban sus bodas de oro y plata, que celebraron con el cardenal Rouco una Misa de Acción de Gracias.

El arzobispo de Madrid pidió «que sigan siendo testigos del amor de Dios en la vida sencilla de todos los días». «Y que sean testigos valientes», porque «no es fácil hoy ser testigo del matrimonio vivido en plenitud cristianamente». «En el fondo -afirmó-, el matrimonio y la familia cristiana son el gran sostén de todo el edificio social, que todavía está en pie y está vivo. Es la base fundamental de la vida social y, por supuesto, también de la vida de la Iglesia»

«Decir Sí delante de Dios es colocar la realidad de la experiencia propia del matrimonio, que se hace dorado y plateado a lo largo del tiempo, en la verdadera perspectiva, para conocerlo mejor, vivirlo más hondamente y dar gracias a Dios por él», dijo el cardenal Rouco, dirigiéndose a las parejas que celebraban sus 25 y 50 años de casados. Por sus matrimonios y por todos los que han alcanzado este año estas cifras redondas en la diócesis se celebró esta Misa de Acción de Gracias, concelebrada por el Delegado de Familia, Fernando Simón.

«Vuestra vida matrimonial y la familia que habéis fundado -dijo el cardenal en su homilía- ha sido una especie de edificio humano y espiritual que ha arrancado del corazón de la fe en Dios. En el Dios de Jesucristo que nos ha dado el don del amor, del Espíritu Santo». «El sacramento del matrimonio -explicó- quiere decir que en ese momento en el que los síes del esposo y de la esposa se hacen un Sí de amor para siempre, quien lo garantiza es Cristo Señor, de una forma que se hace visible en el mismo acto del matrimonio».

Por eso, el arzobispo de Madrid invitó a los presentes a «dar gracias a Dios por vuestros años de matrimonio y familia en el sacramento de la Eucaristía, donde se nos hace vivo, actual siempre, el misterio del amor de Cristo, ofrecido en la Cruz por nosotros. Y damos gracias porque ese amor os ha sostenido en toda vuestra vida».

— Matrimonios marcados por la esperanza

En referencia a los matrimonios que celebraban sus bodas de oro, recordó que se casaron en 1964, «un año en que la Iglesia se hallaba en pleno» Concilio Vaticano II. «Un Concilio que justamente en ese año, el 64, estaba llegando a una renovación de la doctrina y de la fe sobre el matrimonio cristiano muy luminosa; donde la palabra amor y la categoría del amor era central para entender el matrimonio como una donación mutua entre el esposo y la esposa, que no se quedan encerrados en sí mismos sino que abren su corazón y su vida a los hijos».

«Un año -prosiguió- en que el mundo se encontraba de nuevo en una especie de miedo a la guerra». «Pero la esperanza era mayor; la esperanza de que los hombres iban a abrirse cada vez más al corazón de Cristo y al don del Espíritu Santo. Desde entonces y hasta ahora, vuestra vida matrimonial ha conocido muchas vicisitudes, muchos avatares de todo tipo, de los que participamos todos y de los que sabéis vosotros mismos, por vuestra experiencia matrimonial y familiar, donde seguramente ha habido dolores y tribulaciones, pero también gozos y esperanzas». «El gozo y la esperanza, afirmó, es lo que marcó vuestra vida hasta hoy mismo».

En cuanto a las parejas que contrajeron matrimonio en 1989, el cardenal Rouco recordó que, «en agosto de ese año, en Santiago de Compostela, se celebraba la IV Jornada Mundial de la Juventud con San Juan Pablo II. Era el año en que iba a caer el Muro de Berlín e iba a desaparecer el Telón de Acero, que separaba a las dos Europas: la Europa libre y la Europa comunista, soviética, sometida a un régimen de vida extraordinariamente duro y terrible». Ese año, «el Papa san Juan Pablo II invitó a los jóvenes que se habían reunido en el Monte del Gozo, de Santiago de Compostela, a que siguiesen a Cristo: camino, verdad y vida. Y les quiso alejar de los falsos dioses de entonces, que siguen siendo muy actuales hoy: la droga, el sexo, el dinero... Les llamó y les convocó para ser santos. Esa palabra nos asusta a los que la conocemos un poquito más, porque parece que incluye una exigencia tremenda de renuncias, de ascesis, de negaciones a muchas de las cosas bellas de la vida... Pero, en el fondo, la palabra santo quiere decir ser perfectos en el amor. Y hay muchos matrimonios santos, muchas familias santas».

— «Sed testigos del amor de Dios»

«Eso, aseguró, es lo que le pedimos al Señor en este día: el don del Espíritu Santo que les permita seguir por el camino de la perfección del amor. Y damos gracias al Señor por ello». «Que sigan siendo testigos de ese amor de Dios en la vida sencilla de todos los días; en casa, en la vecindad, en el trabajo, en la vida social, en la vida pública, etc. Que lo sean, sobre todo, en la comunidad de oración de la familia... Y que sean testigos valientes. No es fácil hoy ser testigo del matrimonio vivido en plenitud cristianamente. Que lo sean para sus hijos, para sus nietos y para todos... En el fondo, el matrimonio y la familia cristiana son el gran sostén de todo el edificio social, que todavía está en pie y está vivo. Es la base fundamental de la vida social y, por supuesto, también de la vida de la Iglesia».

El cardenal arzobispo de Madrid concluyó su homilía pidiendo al Señor «que nos haga más fieles, más dinámicos, más vigorosos y más llenos del amor de Cristo. La petición se la ponemos en el corazón de nuestra Madre, la Santísima Virgen».

Fuente: alfayomega.es

En verano muchos jóvenes harán una experiencia misionera en el extranjero: se preparan todo el año, por Cristina Sánchez


La mayoría de organizaciones católicas que fomentan la misión de sus jóvenes en los meses de verano, se preparan durante todo el año para este momento.

Por ejemplo, la Delegación de Misiones de Pamplona, encabezada por don José María Aicua, lleva un programa muy estructurado: durante todo el año, se trabaja con los jóvenes -entre 20 y 35 años-, en cuatro grandes bloques.

«Lo primero, enseñamos a los chavales cuáles son los grandes problemas de la Humanidad hoy, y, después, damos a conocer qué es el voluntariado desde la fe, como respuesta a estos grandes problemas. El tercer gran bloque es en el que aprenden cómo se trabaja en equipo y se está al servicio de todo lo que se les pueda pedir», afirma el Delegado.

La otra tarea de las misiones de verano es celebrar la fe y, por último, crear un tejido en red de personas con esta misma sensibilidad, que no se olviden durante el año de lo vivido y, si puede ser, lo pongan en práctica muchos años más.

Este verano, desde Pamplona, 40 jóvenes saldrán rumbo a la misión, hasta Calcuta, Honduras, Kenia y Marruecos.

Manuel ha estado dos veces con las Misioneras de la Caridad, una en Etiopía y otra en Marruecos. En el país subsahariano, ha curado enfermos, ha atendido niños seropostivos, ha dado clase a los más pequeños..., en definitiva, como él mismo dice, ha estado disponible «para todo lo que te pidan y, lo más importante, participamos con ellas en la oración».

— El ayudado eres tú

Manuel, que pertenece a una asociación llamada Jóvenes para la Misión, vinculada a la Delegación de Misiones de Madrid, considera que, «para poder entender la misión de la Iglesia y comprender que la labor que realiza allí es la tarea de evangelización, tanto a nivel caritativo como pastoral, debemos tener una formación continua tanto espiritual como doctrinal»; por eso, se reúnen una vez al mes, para formarse antes de vivir la experiencia misionera de verano.

Aunque, como reconoce Manuel, «cuando estás allí por primera vez, es cierto que piensas que vas a ayudar, pero al final descubres que el ayudado eres tú».

— Dios sana heridas

María viajó hasta el norte de Perú, en Moyobamba, para ayudar a la comunidad católica a evangelizar en los barrios de alrededor. Una tarea nada fácil para la que, durante meses, se formó junto a sus compañeros misioneros, sobre todo en los temas referidos a los sacramentos y a las sectas, una realidad muy presente en Perú y que está destrozando cientos de familias.

María también vino con la lección aprendida: «Ese verano no vi grandes monumentos ni ricos palacios, pero fui testigo de cómo Dios sana heridas y hace nuevas todas las cosas. Pensaba que podría aportarles algo, pero la realidad es que son ellos los que más te aportan. Al ser tan pobres y tener tan poco, lo tienen todo. No están apegados a lo material y su corazón, al conocer el Evangelio, se llena de Dios».

En la página web -www.omp.es- de Obras Misionales Pontificias, en el apartado de jóvenes, hay una guía en la que se ofrecen misiones para este verano y para los siguientes, en todas partes del mundo.

Fuente: alfayomega.es

Mateo 5,38-42, por Adsis

Mateo 5,38-42

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Sabéis que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñalo dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehúyas".

- Comentario por Adsis

Al mal se le vence con el bien. Aplicando el "ojo por ojo y diente por diente", lo único que se consigue es un mundo ciego y sin dentadura.

Tanto en uno mismo como en las relaciones con los demás el mal se vence con el bien. Esa es la novedad de Jesús. Cuánto tiempo perdido respondiendo al mal que experimentamos, de la misma manera o desde los sentimientos primarios que en nosotros provoca. Y Jesús nos libera, no terminando mágicamente con el mal, sino posibilitando en nosotros el desarrollo del bien que ya existe. No es tan importante acabar con el mal que hay en cada uno de nosotros, como el desarrollar lo bueno que en cada uno ya hay.

La violencia se desarma con ternura. El egoísmo con generosidad desmesurada, pues eso y no otra cosa es lo que Dios hace con nosotros.

¡Cuánto más feliz seríamos si en cada momento aplicáramos los criterios evangélicos y no tanto los criterios de la cordura y la prudencia que nos dictan nuestros propios miedos y seguridades!

Fuente: Adsis.org

MARTES DE LA SEMANA 11 DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II (Lecturas)

1 Reyes 21, 17-29
Salmo 50: Misericordia, Señor: hemos pecado
Mateo 5, 43-48

1 Reyes 21,17-29

Después de la muerte de Nabot, el Señor dirigió la palabra a Elías, el tesbita: "Anda, baja al encuentro de Ajab, rey de Israel, que vive en Samaria. Mira, está en la viña de Nabot, adonde ha bajado para tomar posesión. Dile: "Así dice el Señor: '¿Has asesinado, y encima robas?, Por eso, así dice el Señor: 'En el mismo sitio donde los perros han lamido la sangre de Nabot, a ti también los perros te lamerán la sangre."" Ajab dijo a Elías: "¿Conque me has sorprendido, enemigo mío?" Y Elías repuso: "¡Te he sorprendido! Por haberte vendido, haciendo lo que el Señor reprueba, aquí estoy para castigarte; te dejaré sin descendencia, te exterminaré todo israelita varón, esclavo o libre. Haré con tu casa como con la de Jeroboán, hijo de Nabal, y la de Basá, hijo de Ajías, porque me has irritado y has hecho pecar a Israel. También ha hablado el Señor contra Jezabel: "Los perros la devorarán en el campo de Yezrael. " A los de Ajab que mueran en poblado los devorarán los perros, y a los que mueran en descampado los devorarán las aves del cielo." Y es que no hubo otro que se vendiera como Ajab para hacer lo que el Señor reprueba, empujado por su mujer Jezabel. Procedió de manera abominable, siguiendo a los ídolos, igual que hacían los amorreos, a quienes el Señor había expulsado ante los israelitas. En cuanto Ajab oyó aquellas palabras, se rasgó las vestiduras, se vistió un sayal y ayunó; se acostaba con el sayal puesto y andaba taciturno. El Señor dirigió la palabra a Elías, el tesbita: "¿Has visto cómo se ha humillado Ajab ante mí? Por haberse humillado ante mí, no lo castigaré mientras viva; castigaré a su familia en tiempo de su hijo."

Salmo 50: Misericordia, Señor: hemos pecado

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
R. Misericordia, Señor: hemos pecado

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
R. Misericordia, Señor: hemos pecado

Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.
R. Misericordia, Señor: hemos pecado

Mateo 5,43-48

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestro hermano, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los paganos? Por tanto, sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto".

LUNES DE LA 11 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II (Lecturas)

1 Reyes 21, 1-16
Salmo 5: Atiende a mis gemidos, Señor
Mateo 5,38-42

1 Reyes 21, 1-16

Por aquel tiempo, Nabot, el de Yezrael, tenía una viña pegando al palacio de Ajab, rey de Samaria. Ajab le propuso: "Dame la viña para hacerme yo una huerta, porque está al lado, pegando a mi casa; yo te daré en cambio una viña mejor o, si prefieres, te pago en dinero." Nabot respondió: "¡Dios me libre de cederte la heredad de mis padres!" Ajab marchó a casa malhumorado y enfurecido por la respuesta de Nabot, el de Yezrael, aquello de: "No te cederé la heredad de mis padres." Se tumbó en la cama, volvió la cara y no quiso probar alimento. Su esposa Jezabel se le acercó y le dijo: "¿Por qué estás de mal humor y no quieres probar alimento?" Él contestó: "Es que hablé a Nabot, el de Yezrael, y le propuse: "Véndeme la viña o, si prefieres, te la cambio por otra." Y me dice: "No te doy mi viña."" Entonces Jezabel dijo: "¿Y eres tú el que manda en Israel? ¡Arriba! A comer, que te sentará bien. ¡Yo te daré la viña de Nabot, el de Yezrael!" Escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los ancianos y notables de la ciudad, paisanos de Nabot. Las cartas decían: "Proclamad un ayuno y sentad a Nabot en primera fila. Sentad en frente a dos canallas que declaren contra él: "Has maldecido a Dios y al rey.,' Lo sacáis afuera y lo apedreáis hasta que muera." Los paisanos de Nabot, los ancianos y notables que vivían en la ciudad, hicieron tal como les decía Jezabel, según estaba escrito en las cartas que habían recibido. Proclamaron un ayuno y sentaron a Nabot en primera fila; llegaron dos canallas, se le sentaron enfrente y testificaron contra Nabot públicamente: "Nabot ha maldecido a Dios y al rey." Lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon hasta que murió. Entonces informaron a Jezabel: "Nabot ha muerto apedreado." En cuanto oyó Jezabel que Nabot había muerto apedreado, dijo a Ajab: "Hala, toma posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael, que no quiso vendértela. Nabot ya no vive, ha muerto." En cuanto oyó Ajab que Nabot había muerto, se levantó y bajó a tomar posesión de la viña de Nabot, el de Yezrael.

Salmo 5: Atiende a mis gemidos, Señor

Señor, escucha mis palabras,
atiende a mis gemidos,
haz caso de mis gritos de auxilio,
Rey mío y Dios mío.
R. Atiende a mis gemidos, Señor

Tú no eres un Dios que ame la maldad,
ni el malvado es tu huésped,
ni el arrogante se mantiene en tu presencia.
R. Atiende a mis gemidos, Señor

Detestas a los malhechores,
destruyes a los mentirosos;
al hombre sanguinario y traicionero
lo aborrece el Señor.
R. Atiende a mis gemidos, Señor

Mateo 5,38-42

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Sabéis que está mandado: "Ojo por ojo, diente por diente". Pues yo os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñalo dos; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo rehúyas".

domingo, 15 de junio de 2014

Del Domingo de la Santísima Trinidad: breve reseña histórica, por Luis Antequera


Una fiesta que, por cierto, celebramos por igual católicos y protestantes, que lo hacemos tal día como hoy, a saber, el primer domingo después de Pentecostés, y también los ortodoxos, bien que ellos lo hagan en otra fecha, el domingo de Pentecostés, trasladando ellos la fiesta del Espíritu Santo, que los católicos celebramos dicho domingo de Pentecostés, al lunes siguiente. En cualquiera de los casos, una más de las fiestas móviles de la Iglesia, que en este caso, puede caer, tal cual aconteció en 1818 y volverá a ocurrir en 2285, el 17 de mayo como pronto, y tal como aconteció en 1943 y volverá a ocurrir en 2038, el 20 de junio como tarde.

El objeto de la fiesta, como su propio nombre indica no es sino la celebración del dogma de la Santísima Trinidad, la que forman Dios Padre, Dios Hijo o Jesucristo, y el Espíritu Santo, “tres personas distintas y un solo Dios verdadero”. Y de hecho, marca la fecha de una fiesta que hoy día tiene mucha más tradición, el Corpus Christi, celebrado según establece la bula “Transiturus” que emite en 1264 el Papa Urbano IV, el jueves siguiente al domingo de Trinidad.

La fiesta hunde sus raíces en los albores del cristianismo, y está relacionada con la herejía arriana que, precisamente, niega la Santísima Trinidad. En el “Sacramentario” de San Gregorio Magno aparece ya una serie de oraciones y el llamado “Prefacio de la Trinidad”. Las “Micrologías” escritas durante el pontificado de Gregorio VII no marcan el domingo siguiente a Pentecostés como fiesta especial, pero sí indica expresamente que en algunos lugares se recita un oficio de la Santísima Trinidad compuesto por el obispo Esteban de Lieja (903-920).

Consta que Alejandro II (1061-1073) rechaza establecer la fiesta con carácter universal en la Iglesia, pero no prohíbe que se celebre allí donde sea consuetudinaria. De hecho, será Juan XXII el que la universalice, emplazándola en el primer domingo después de Pentecostés. Le otorga categoría de doble de segunda clase que San Pío X en 1911 eleva a doble de primera clase. El franciscano John Peckham, Arzobispo de Canterbury, elabora su oficio, y nada menos que Johan Sebastian Bach escribe tres cantatas a él dedicadas. El color litúrgico del día es el blanco, por lo que hoy verán Vds. al cura llevar casulla balanca en la misa.

sábado, 14 de junio de 2014

2 Corintios 13,11-13: "Alegraos (...) El Dios del amor y de la paz estará con vosotros...

2 Corintios 13,11-13
Santísima Trinidad A,

Hermanos: Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

Exodo 34,4b-6.8-9: "Moisés subió de madrugada al monte Sinaí (...) El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí (...) El Señor pasó ante él [Moisés] proclamando: Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad (...) Moisés se inclinó y le dijo: Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados"

Exodo 34,4b-6.8-9
Santísima Trinidad A,

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor pasó ante él, proclamando: "Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad". Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: "Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya."

LA SANTÍSIMA TRINIDAD, Año A (Lecturas)

Exodo 34,4b-6.8-9
Interleccional: Daniel 3, A ti gloria y alabanza por los siglos.
2 Corintios 13,11-13
Juan 3,16-18

Exodo 34,4b-6.8-9

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor pasó ante él, proclamando: "Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad". Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: "Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque ése es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya."

Interleccional:
Daniel 3, A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre santo y glorioso.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres sobre el trono de tu reino.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres tú, que, sentado sobre querubines,
sondeas los abismos.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres en la bóveda del cielo.
R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

2 Corintios 13,11-13

Hermanos: Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

Juan 3,16-18

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

viernes, 13 de junio de 2014

VIERNES DE LA 10 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II, por el papa Francisco

1 Reyes 19, 9a.11-16
Salmo 26: Tu rostro buscaré, Señor
Mateo 5,27-32

1 Reyes 19, 9a.11-16

En aquellos días, cuando Elías llegó a Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche. El Señor le dijo: "Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va a pasar!" Vino un huracán tan violento que descuajaba los montes y hacía trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le decía: "¿Qué haces, aquí, Elías?" Respondió: "Me consume el celo por el Señor, Dios de los ejércitos, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han derruido tus altares y asesinado a tus profetas; sólo quedo yo, y me buscan para matarme." El Señor dijo: "Desanda tu camino hacia el desierto de Damasco y, cuando llegues, unge rey de Siria a Jazael, rey de Israel a Jehú, hijo de Nimsí, y profeta sucesor tuyo a Eliseo, hijo de Safat, de Prado Bailén."

Salmo 26: Tu rostro buscaré, Señor

Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Oigo en mi corazón: "Buscad mi rostro."
R. Tu rostro buscaré, Señor

Tu rostro buscaré, Señor, / no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio; no me deseches.
R. Tu rostro buscaré, Señor

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
R. Tu rostro buscaré, Señor

Mateo 5,27-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio."

— Comentario del papa Francisco

“Cuando Dios encarga una misión, antes abre un proceso de purificación y preparación”, dice el papa Francisco.

En la homilía de la misa matinal en Casa Santa Marta este viernes, el Papa predicó que cuando el Señor quiere confiarnos una misión, “nos prepara” para hacerla “bien”, y nuestra respuesta debe estar basada en la oración y la fidelidad.

Se puede ser un día valientes opositores de la idolatría en servicio de Dios y al día siguiente estar deprimidos hasta el punto de querer morir porque alguien, en el curso de nuestra misión, nos ha asustado. Para equilibrar estos dos extremos de la fuerza y fragilidad humana está y estará siempre Dios, siempre que se permanezca fieles a Él.

Es la historia del profeta Elías, que se describe en la lectura del Libro de los Reyes, tomada por Papa Francisco en su conjunto como un modelo de experiencia de toda persona de fe.

El célebre fragmento litúrgico del día, muestra a Elías en el Monte Horeb que recibe la invitación a salir de la cueva en la que se encontraba, para presentarse ante Dios. Cuando el Señor pasa, un fuerte viento, un terremoto y un incendio se materializan en secuencia, pero en ninguno de ellos Dios se manifiesta. Luego, es el momento de un ligero soplo de brisa y es en esto - recuerda el Papa - que Elías reconoce “el Señor que pasa”.

“Pero el Señor no estaba en el viento, en el terremoto o en el fuego, sino que estaba en aquel susurro de brisa suave, en la paz o, como dice el texto original –precisamente el original, en una bella expresión - dice: "El Señor estaba en un hilo de silencio sonoro". Parece una contradicción: estaba en aquel hilo de silencio sonoro. Elías sabe discernir donde está el Señor, y el Señor lo prepara con el don del discernimiento. Y luego, le da la misión.

La misión que Dios confía a Elías es aquella de ungir al nuevo rey de Israel y al nuevo profeta llamado a sustituir al mismo Elías. Papa Francisco hace especial hincapié en la delicadeza y en el sentido de paternidad con el que esta tarea es confiada a un hombre que, capaz de fortaleza y celo a la vez, ahora parece sólo un perdedor.

“El Señor” – afirmó el Papa –“prepara el alma, prepara el corazón, y lo prepara en la prueba, lo prepara en la obediencia, lo prepara en la perseverancia”.

“El Señor, cuando nos quiere dar una misión, cuando nos quiere dar un trabajo, nos prepara. Nos prepara para hacerlo bien, como preparó a Elías. Y lo más importante de esto no es que él haya encontrado al Señor, no, no, esto está bien. Lo importante es todo el recorrido hasta el final para llegar a la misión que el Señor le confía. Y esta es la diferencia entre la misión apostólica que el Señor nos da y una tarea: ´Ah, usted tiene que realizar esta tarea, debe hacer esto...´, una tarea humana, honesta, buena... Cuando el Señor da una misión, siempre nos hace entrar en un proceso, un proceso de purificación, un proceso de discernimiento, un proceso de obediencia, un proceso de oración”.

Y la “fidelidad a este proceso”, prosiguió Papa Francisco, es aquella de dejarnos conducir por el Señor. En este caso, con la ayuda de Dios, Elías supera el temor desencadenado en él por la reina Jezabel, quien había amenazado con matarlo.

“Esta reina era una reina malvada y mataba a sus enemigos. Y él tiene miedo. Pero el Señor es más poderoso. Pero lo hace sentir como a él, también el grande y bueno, necesita la ayuda del Señor y la preparación para la misión. Veamos esto: él camina, obedece, sufre, discierne, reza... encuentra al Señor. Que el Señor nos conceda la gracia de dejarnos preparar todos los días del camino de nuestra vida, para que podamos dar testimonio de la salvación de Jesús”.

lunes, 9 de junio de 2014

SÁBADO DE LA 10 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II (Lecturas)

1 Reyes 19,19-21
Salmo 15: Tú, Señor, eres el lote de mi heredad
Mateo 5,33-37

1 Reyes 19,19-21

En aquellos días, Elías se marchó del monte y encontró a Eliseo, hijo de Safat, arando con doce yuntas en fila, él con la última. Elías pasó a su lado y le echó encima el manto. Entonces Eliseo, dejando los bueyes, corrió tras Elías y le pidió: "Déjame decir adiós a mis padres; luego vuelvo y te sigo." Elías le dijo: "Ve y vuelve; ¿quién te lo impide?" Eliseo dio la vuelta, cogió la yunta de bueyes y los ofreció en sacrificio; hizo fuego con los aperos, asó la carne y ofreció de comer a su gente; luego se levantó, marchó tras Elías y se puso a su servicio.

Salmo 15: Tú, Señor, eres el lote de mi heredad

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;
yo digo al Señor: "Tú eres mi bien."
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;
mi suerte está en tu mano.
R. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad

Bendeciré al Señor, que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.
R. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad

Por eso se me alegra el corazón,
se gozan mis entrañas,
y mi carne descansa serena.
Porque no me entregarás a la muerte,
ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.
R. Tú, Señor, eres el lote de mi heredad

Mateo 5,33-37

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Sabéis que se mandó a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor". Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir sí o no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno".

VIERNES DE LA 10 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II (Lecturas)

1 Reyes 19, 9a.11-16
Salmo 26: Tu rostro buscaré, Señor
Mateo 5,27-32

1 Reyes 19, 9a.11-16

En aquellos días, cuando Elías llegó a Horeb, el monte de Dios, se metió en una cueva donde pasó la noche. El Señor le dijo: "Sal y ponte de pie en el monte ante el Señor. ¡El Señor va a pasar!" Vino un huracán tan violento que descuajaba los montes y hacía trizas las peñas delante del Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, vino un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó una brisa tenue; al sentirla, Elías se tapó el rostro con el manto, salió afuera y se puso en pie a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le decía: "¿Qué haces, aquí, Elías?" Respondió: "Me consume el celo por el Señor, Dios de los ejércitos, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han derruido tus altares y asesinado a tus profetas; sólo quedo yo, y me buscan para matarme." El Señor dijo: "Desanda tu camino hacia el desierto de Damasco y, cuando llegues, unge rey de Siria a Jazael, rey de Israel a Jehú, hijo de Nimsí, y profeta sucesor tuyo a Eliseo, hijo de Safat, de Prado Bailén."

Salmo 26: Tu rostro buscaré, Señor

Escúchame, Señor, que te llamo;
ten piedad, respóndeme.
Oigo en mi corazón: "Buscad mi rostro."
R. Tu rostro buscaré, Señor

Tu rostro buscaré, Señor, / no me escondas tu rostro.
No rechaces con ira a tu siervo,
que tú eres mi auxilio; no me deseches.
R. Tu rostro buscaré, Señor

Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor.
R. Tu rostro buscaré, Señor

Mateo 5,27-32

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio."

JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE (Lecturas)

Génesis 14,18-20
Salmo 109: Tú eres sacerdote eterno, 
según el rito de Melquisedec
1 Corintios 11,23-26
Lucas 9,11b-17

Génesis 14,18-20

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salén, sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino y bendijo a Abrán, diciendo: «Bendito sea Abrán por el Dios altísimo, creador de cielo y tierra; bendito sea el Dios altísimo, que te ha entregado tus enemigos.» Y Abrán le dio un décimo de cada cosa.

Salmo 109: Tú eres sacerdote eterno, 
según el rito de Melquisedec

Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos estrado de tus pies.»
R. Tú eres sacerdote eterno, 
según el rito de Melquisedec

Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.
R. Tú eres sacerdote eterno, 
según el rito de Melquisedec

«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora.»
R. Tú eres sacerdote eterno, 
según el rito de Melquisedec

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec.»
R. Tú eres sacerdote eterno, 
según el rito de Melquisedec

1 Corintios 11,23-26

Hermanos: Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó un pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.» Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.» Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Lucas 9,11b-17

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde, y los Doce se le acercaron a decirle: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.» Él les contestó: «Dadles vosotros de comer.» Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.» Porque eran unos cinco mil hombres. Jesús dijo a sus discípulos: «Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.» Lo hicieron así, y todos se echaron. Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

MARTES DE LA 10 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo II (Lecturas)

1 Reyes 17,7-16
Salmo 4: Haz brillar sobre nosotros, 
Señor, la luz de tu rostro
Mateo 5, 13-16

1 Reyes 17,7-16

En aquellos días, se secó el torrente donde se había escondido Elías, porque no había llovido en la región. Entonces el Señor dirigió la palabra a Elías: "Anda, vete a Sarepta de Fenicia a vivir al1í; yo mandaré a una viuda que te dé la comida." Elías se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí a una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: "Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba." Mientras iba a buscarla, le gritó: "Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan." Respondió ella: "Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo ni pan; me queda sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en la alcuza. Ya ves que estaba recogiendo un poco de leña. Voy a hacer un pan para mí y para mi hijo; nos lo comeremos y luego moriremos." Respondió Elías: "No temas. Anda, prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un panecillo y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: "La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra."" Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo. Ni la orza de harina se vació, ni la alcuza de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.

Salmo 4: Haz brillar sobre nosotros, 
Señor, la luz de tu rostro

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;
tú que en el aprieto me diste anchura,
ten piedad de mí y escucha mi oración.
Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,
amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?
R. Haz brillar sobre nosotros, 
Señor, la luz de tu rostro

Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,
y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
Temblad y no pequéis,
reflexionad en el silencio de vuestro lecho.
R. Haz brillar sobre nosotros, 
Señor, la luz de tu rostro

Hay muchos que dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha,
si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?"
Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
que si abundara en trigo y en vino.
R. Haz brillar sobre nosotros, 
Señor, la luz de tu rostro

Mateo 5, 13-16

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: "Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo de un celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo".

domingo, 8 de junio de 2014

Hechos 2,1-11, por M. Dolors Gaja, MN.


Hechos 2,1-11
Domingo de Pentecostés, ciclo A,

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería. Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos preguntaban: "¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua."

— Comentario de M. Dolors Gaja, MN

Excepcionalmente, hoy no vamos a comentar el evangelio – precioso y denso en contenido teológico- sino el relato histórico-teológico que nos ofrece Lucas, autor del libro de los Hechos de la Iglesia primitiva, de la venida del Espíritu  Santo sobre la Iglesia naciente.

Pentecostés es una fiesta heredada de la tradición judía a la cual los cristianos hemos dado otro sentido. Para el mundo judío Pentecostés rememoraba y celebraba  originariamente la fiesta de la siega; era la fiesta en que las primicias eran entregadas a Yaveh. Pasó luego a conmemorar la alianza de Dios con el pueblo en el Sinaí y, específicamente, la entrega por parte de Dios de la Toráh o Ley al pueblo de Israel a través de Moisés. Era una inmensa fiesta: una de las tres fiestas anuales de peregrinación a Jerusalén que se celebraban en Israel (ver Ex 23,16).

Estaban todos reunidos en el mismo lugar. Estaban juntos por miedo pero también les unía la esperanza que encarnaba, magníficamente, María. Es cierto que estar en el mismo lugar no significa estar unidos de corazón pero también es cierto que los que se aman se buscan y encuentran. Esta es la primera pregunta que debo hacerme este domingo: ¿permanezco unido/a a la comunidad cristiana? ¿La busco, me reúno con ella?

Un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa. Lucas nos presenta al Espíritu con un símbolo del cual destaca su inaprensibilidad. Nadie puede capturar el viento, nadie lo puede domesticar ni nadie se puede apropiar de él.  El Espíritu es libre y sólo puedo dejarme poseer por él…

Pregúntate: en mi hogar ¿resuena el Viento del Espíritu? ¿O está lleno de ruidos que no me permiten oírlo? ¿Qué hay en mi corazón, qué se agita en él? ¿El Espíritu o ruidos del mundo?

Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno.  Otro símbolo inaprensible y universal es el fuego. Tampoco lo puedo domar y tiene gran fuerza. Viento y Fuego son símbolos que están en todas las culturas para hablar de lo Trascendente.

También la luz. Cada cultura o nación, cada grupo humano, establece y crea símbolos propios. Pero algunos son universales y Lucas, que tiene el mundo en el corazón, nos habla ya una lengua universal: Dios es Viento, Fuego…

Como Iglesia ¿sabemos encontrar un lenguaje que toda cultura entienda y haga propia? Cuando hablo de Dios ¿soy inteligible?

El Espíritu se posa en cada uno de manera distinta y nos configura distintos. La Iglesia tiene múltiples carismas. ¿ Qué carisma me siento llamado a vivir? ¿Celebro las diferencias o preferiría una mayor homogeneidad? ¿veo las diferencias como riqueza o como amenaza?

Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras. Sin poder definir al Espíritu tenemos que hablar de Plenitud. El Espíritu es Plenitud, es aquel que nos va revelando y enseñando poco a poco, es el que nos da vida pues es Señor y Dador de Vida. Quien vive en el Espíritu vive una vida plena. Por tanto, nos acercamos al concepto de felicidad.
Y la felicidad es contagiosa, te hace hablar “en lengua extranjera”. Quien vive en el Espíritu ya no hablo según los criterios del mundo (dinero, fama, seguridad, éxito) sino que está en el mundo sin ser del mundo y habla otra lengua, la de Dios.

Cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua. Jerusalén estaba llena de judíos y simpatizantes que celebraban Pentecostés, la fiesta de la Antigua Alianza. Ante estos se presentan los apóstoles y causan asombro. En el fondo nada hay más fascinante  que una persona  que vive en libertad. La libertad auténtica no es una conquista, es Don.
Los siete dones del Espíritu (sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y  temor de Dios) son una magnífica glosa de la Libertad.

Pidamos hoy el Espíritu para todos: ¡Ven Espíritu Santo y renueva la faz de la tierra!

DOMINGO DE PENTECOSTÉS, Año A (Lecturas)

Hechos 2,1-11
Salmo 103: Envía tu Espíritu, Señor, 
y repuebla la faz de la tierra
1 Corintios 12,3b-7.12-13
Juan 20,19-23

Hechos 2,1-11

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería. Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos preguntaban: "¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua."

Salmo 103: Envía tu Espíritu, Señor, 
y repuebla la faz de la tierra

Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas.
R. Envía tu Espíritu, Señor, 
y repuebla la faz de la tierra

Les retiras el aliento, y expiran
y vuelven a ser polvo;
envías tu aliento, y los creas,
y repueblas la faz de la tierra.
R. Envía tu Espíritu, Señor, 
y repuebla la faz de la tierra

Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras.
Que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor.
R. Envía tu Espíritu, Señor, 
y repuebla la faz de la tierra

1 Corintios 12,3b-7.12-13

Hermanos: Nadie puede decir "Jesús es Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo. Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Porque, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todo hemos bebido de un solo Espíritu.

Juan 20,19-23

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."

sábado, 7 de junio de 2014

Veni Creator Spiritus (canto)


Veni Creator Spiritus, 
Mentes tuorum visita, 
Imple superna gratia, 
Quae tu creasti, pectora. 

Qui diceris Paraclitus, 
Altissimi donum Dei, 
Fons vivus, ignis, caritas, 
Et spiritalis unctio. 

Tu septiformis munere, 
Digitus Paternae dexterae, 
Tu rite promissum Patris, 
Sermone ditans guttura. 

Accende lumen sensibus, 
Infunde amorem cordibus, 
Infirma nostri corporis, 
Virtute firmans perpeti. 

Hostem repellas longius, 
Pacemque dones protinus; 
Ductore sic te praevio, 
Vitemus omne noxium. 

Per te sciamus da Patrem 
Noscamus atque Filium; 
Teque utriusque Spiritum 
Credamus omni tempore. 

Deo Patri sit gloria, 
Et Filio, qui a mortuis 
Surrexit, ac Paraclito 
In saecula saeculorum. 
Amen.

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viernes, 6 de junio de 2014

Renovación Parroquial: "Comunidad de comunidades: una nueva parroquia. La conversión pastoral de la parroquia"


Fue presentado ayer, 4 de junio, por Don Leonardo Steiner, obispo auxiliar de Brasilia y Secretario General de la Conferencia Nacional de los Obispos Brasileños, el nuevo documento de los obispos brasileños sobre la renovación parroquial, que tiene por título “Comunidad de comunidades: una nueva parroquia. La conversión pastoral de la parroquia”.

En Brasil, el término parroquia engloba diferentes realidades. En muchos casos es constituida por un gran número de comunidades, esparcidas en amplios territorios, sobre todo en la región amazónica, acompañadas generalmente por un sacerdote. En mi caso, acompaño dos parroquias, que juntas suman 54 comunidades, en un territorio que en ambos casos supera los mil kilómetros cuadrados, donde intento hacerme presente una vez por mes, cosa que no siempre consigo.

Este documento propone reflexiones y acciones prácticas para una conversión pastoral de la parroquia. Es fruto de un trabajo de casi dos años, cuyo primer paso fue la elaboración de un documento de estudio que fue lanzado en la 51ª Asamblea General, celebrada en Aparecida en mayo de 2013, y que sirvió como punto de partida para un estudio que fue realizado en diferentes niveles y que tuvo como resultado final este documento oficial, aprobado en los primeros días de mayo en la 52ª Asamblea General de la CNBB.

En palabras del Secretario General de los obispos brasileños el nuevo documento, “va a ayudarnos a ser presencia del Evangelio de manera fecunda y samaritana, en el anuncio del Reino de Dios”, recordando que la Iglesia tiene su origen en la comunidad. En ese sentido, continuó destacando que “el Documento busca iluminar nuestro ser Iglesia, siendo comunidad de los que viven de Cristo Jesús, iluminados y guiados por la fuerza y la suavidad del Espíritu Santo, acogidos por la bondad materna del Padre”.

Hay grandes diferencias entre el documento de estudio elaborado el año pasado y el documento oficial, lo que pone de manifiesto que el trabajo realizado en diferentes niveles eclesiales fue tenido en cuenta, siendo esto constatado por don Sergio Castriani, arzobispo de Manaos, que presidió la comisión de redacción del Documento: “El Documento nº 100 es una nueva redacción, con contribuciones del estudio. Hubo cambios en los capítulos, ajustes en el texto y novedades a partir de las sugerencias enviadas por las diócesis.”

El Documento parte de una visión general de la realidad socio-eclesial, para así poder descubrir en qué debe consistir la conversión pastoral propuesta, lo que es recogido en el primer capítulo. A partir de ahí, estos aspectos son fundamentados bíblica, histórica y teológicamente a lo largo de los tres capítulos siguientes, para en el quinto capítulo presentar quienes son los sujetos de la Conversión Parroquial y que tareas deben ser desempeñadas por cada uno de ellos, comenzando por los obispos y continuando con los presbíteros, religiosos y laicos, que viven su vida de fe en diferentes realidades. Por último, el sexto capítulo, presenta una serie de propuestas pastorales, que deberán concretarse en los diferentes niveles eclesiales.

Podríamos decir que los elementos claves del Documento giran en torno de las propuestas del Vaticano II, pero no cabe duda de la gran influencia de las ideas del Papa Francisco en este escrito, pues el Documento de Aparecida, del cual fue relator siendo arzobispo de Buenos Aires, y la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, son los textos más citados en sus páginas.

En este sentido, se indican como puntos estratégicos la valorización y formación de los laicos y el incentivo de la participación del laicado y de los ministerios laicales, la conversión pastoral, la vivencia de la fe en pequeñas comunidades y el estar en un estado permanente de misión, aspectos que ya aparecen reflejados en la introducción: “Básicamente, la conversión pastoral de la parroquia consiste en ampliar la formación de pequeñas comunidades de discípulos convertidos por la Palabra de Dios y conscientes de la urgencia de vivir en estado permanente de misión. Eso implica revisar las actuaciones de los ministros ordenados, consagrados y laicos, superando la acomodación y el desánimo. El discípulo de Jesucristo percibe que la urgencia de la misión supone desinstalarse e ir al encuentro de los hermanos.”

Podríamos decir que en algunos aspectos este Documento provoca cuestionamientos revolucionarios, también sobre elementos básicos para la vida del cristiano, como es la Eucaristía. En este sentido, el documento constata que “Millares de comunidades no tienen oportunidad de participar de la Eucaristía todos los domingos”, por lo que “se hace urgente la búsqueda de soluciones duraderas para que las comunidades puedan contar con la celebración eucarística”, aspecto que ya fue cuestionado pocos días atrás por Don Erwin Kraütler, obispo en la región amazónica brasileña, donde muchas comunidades sólo tienen la posibilidad de celebrar la eucaristía una o dos veces por año.

Hacer realidad lo que recoge el Documento va a suponer una revitalización de la parroquia como instrumento evangelizador: “Delante del gran número de bautizados apartados de la vida comunitaria es urgente ejercer mejor la acogida, dialogando y proponiendo caminos a aquellos que se sienten distanciados”. Para ello no es necesario inventar nada nuevo y sí volver a las fuentes, al espíritu de las primeras comunidades cristianas, que a partir de la responsabilidad común, que nace del bautismo, y del impulso misionero consiguieron perpetuar el mensaje de Jesús de Nazaret.

Juan 21,15-19: Pastores antes que intelectuales, por el papa Francisco

Juan 21,15-19
Viernes de la 7 Semana de Pascua

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Él le contestó: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Jesús le dice: "Apacienta mis corderos." Por segunda vez le pregunta: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Él le contesta: "Sí, Señor, tú sabes que te quiero." Él le dice: "Pastorea mis ovejas." Por tercera vez le pregunta: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: "Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero." Jesús le dice: "Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras." Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: "Sígueme."

— Comentario por el papa Francisco

Francisco reclama "pastores, antes que intelectuales", "Apacienta. Con la teología, con la filosofía, con la patrología, con lo que estudias, pero apacienta"

Pastores, antes que intelectuales, que nunca olvidan a Cristo, su "primer amor", y permanecen siempre siguiéndole: este es el retrato que el Papa Francisco, en la homilía de la Misa celebrada en Santa Marta, ha hecho de todos los hombres consagrados a Dios en el sacerdocio.

 "¿Como va el primer amor?". Es decir, ¿estoy enamorado de ti como el primer día? ¿Soy feliz contigo o te ignoro? Preguntas universales que hay que hacerse a menudo, dice el Papa Francisco. Y no solo los esposos dentro de la pareja, sino también sacerdotes, obispos, frente a Jesús. Porque es Él, afirma, quien nos pregunta como un día hizo con Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?". La homilía del Papa parte precisamente de este diálogo del Evangelio en el que Cristo pregunta por tres veces al primero de los Apóstoles si le ama más que los demás, una manera - observa - para volver a llevarle al "primer amor".

"Esta es la pregunta que me hago, que hago a mis hermanos obispos y a los sacerdotes: como está el amor de hoy, el que inspira Jesús, ¿no? ¿Es como al principio? ¿Estoy enamorado como el primer día? ¿O el trabajo, las preocupaciones un poco me hacen mirar a otras cosas, y olvidar un poco el amor? Los esposos pelean, pelean. Y eso es normal. Pero cuando no hay amor, no se pelea: se rompe".

"Nunca hay que olvidar el primer amor. Nunca", subraya el Papa Francisco, quien resalta otros tres aspectos a tener presente en la relación de diálogo de un sacerdote con Jesús. Ser ante todo - antes del estudio, antes de querer ser "un intelectual de la del filosofía o de la teología o de la patrología - un "pastor", tal como Jesús pidió a Pedro: "Apacienta a mis ovejas". El resto, sostiene el Papa, viene "después".

"Apacienta. Con la teología, con la filosofía, con la patrología, con lo que estudias, pero apacienta. Sé pastor. Porque el Señor nos ha llamado para esto. Y las manos del obispo sobre nuestra cabeza es para ser pastores. Es una segunda pregunta, ¿no? La primera es: ‘¿Cómo va el primer amor?'. Esta, la segunda: ‘¿Soy pastor, o soy un empleado de esta ONG que se llama Iglesia?'. Hay una diferencia. ¿Soy pastor? Una pregunta que yo debo hacerme, los obispos deben hacerse, también los sacerdotes: todos. Apacienta. Sigue adelante".

Y no hay "gloria" ni "majestad", observa el Papa Francisco, para el pastor consagrado a Jesús: "No, hermano. Acabará de la forma más normal, incluso más humillante, muchas veces: en la cama, que te dan de comer, que te tienen que vestir ... Pero inútil, allí, enfermo...". El destino es "acabar - repite - como acabó Él": amor que muere "como la semilla de trigo y así vendrá el fruto. Pero yo no lo veré". Finalmente, el cuarto aspecto, la "palabra más fuerte", indica el Papa Francisco, con la cual Jesús concluye su diálogo con Pedro, "sígueme".

"Si hemos perdido la orientación o no sabemos cómo responder sobre el amor, no sabemos cómo responder a este ser pastores, no sabemos cómo responder o no tenemos la certeza de que el Señor no nos vaya a dejar solos incluso en los momentos más malos de la vida, en la enfermedad, Él dice: ‘Sígueme'. Esta es nuestra certeza. Tras las huellas de Jesús. Por ese camino. ‘Sígueme'".

A todos nosotros, sacerdotes y obispos, termina el Papa Francisco, el Señor nos dé "la gracia de encontrar siempre o recordar el primer amor, de ser pastores, de no tener vergüenza de acabar humillados en una cama o también mal de la cabeza. Y que siempre nos de la gracia de ir detrás de Jesús, tras las huellas de Jesús: la gracia de seguirlo".

jueves, 5 de junio de 2014

Juan 17,20-26: Cristianos uniformistas, alternativistas y ventajistas, por el papa Francisco

Juan 17,20-26
Jueves de la 7 semana de Pascua

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: "Padre santo, no sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y los has amado como me has amado a mí. Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté con ellos, como también yo estoy con ellos."

— Comentario por el papa Francisco

Atención a los cristianos 'uniformistas', 'alternativistas' y 'ventajistas'. El Santo Padre en la homilía de este jueves recuerda que la Iglesia tiene que ser considerada por los cristianos como casa propia, no como un alquiler.

La Iglesia “no es rígida”, la Iglesia “es libre”. Así lo ha indicado el Santo Padre esta mañana en la homilía de la misa celebrada en Casa Santa Marta. El Papa ha advertido sobre tres grupos de personas que pretenden llamarse cristianos: los "uniformistas", los "alternativistas" y los "ventajistas". Para ellos -observa el Papa- la Iglesia no es su casa, la toman "en alquiler".

Jesús reza por la Iglesia y pide al Padre que entre sus discípulos "no haya divisiones ni disputas". El Papa ha hecho referencia del Evangelio del día para detenerse precisamente sobre la unidad en la Iglesia. "Muchos dicen estar en la Iglesia", pero "están con un pie dentro y el otro aún no ha entrado". Por eso, el Papa ha aclarado que "para esta gente la Iglesia no es su casa, no la sienten como propia. Para ellos es un alquiler". Al respecto, Francisco menciona tres grupos de cristianos: en el primero están "los que quieren que todos sean iguales en la Iglesia". "Martirizando un poco la lengua italiana", ha bromeado, podremos definirlos los "uniformistas".

Y lo ha explicado así: "los uniformistas. La rigidez. ¡Son rígidos! No tienen esa libertad que da el Espíritu Santo. Y confunden lo que Jesús ha predicado en el Evangelio con su doctrina, la doctrina de la igualdad. Y Jesús nunca ha querido que la Iglesia fuera tan rígida. Y estos, por esta actitud, no entran en la Iglesia. Se dicen cristianos, se dicen católicos, pero su actitud rígida les aleja de la Iglesia".

El segundo grupo del que ha hablado el Pontífice son los "alternativistas", los que tienen siempre una idea propia, "que no quieren que sea como la de la Iglesia, tienen una alternativa". De este grupo, Francisco explica que "yo entro en la Iglesia, pero con esta idea, con esta ideología. Y así su pertenencia a la Iglesia es parcial. También estos tienen un pie fuera de la Iglesia. También para estos la Iglesia no es su casa, no es propia.  Alquilan la Iglesia a un cierto punto. ¡Al principio de la predicación evangélica estaban! Pensemos en los gnósticos, que el apóstol Juan regaña fuerte ¿no? 'Somos... sí, sí...., somos católicos, pero con estas ideas'. Una alternativa. No comparten ese sentir propio de la Iglesia".

A continuación ha pasado al tercer grupo: "los ventajistas". Son aquellos que "se dicen cristianos, pero no entran en el corazón de la Iglesia". Son aquellos que "buscan las ventajas, y van a la Iglesia, pero por ventaja personal y terminan haciendo negocios de la Iglesia". De estos, habla así el Santo Padre: "Los hombres de negocios. ¡Los conocemos bien! Pero desde el principio había. Pensemos en Simón el Mago, pensemos en Anania y Saffira. Estos se aprovechaban de la Iglesia para el propio beneficio. Y les hemos visto en las comunidades parroquiales o diocesanas, en las congregaciones religiosas, algunos benefactores de la Iglesia, muchos, ¡eh! Se pavoneaban de ser benefactores y al final, detrás de la mesa, hacían sus negocios. Y estos, tampoco siente la Iglesia como madre, como propia. Y Jesús dice: '¡No! La Iglesia no es rígida, una, sola: la Iglesia es libre!'"

En Pontífice ha indicado que en la Iglesia "¡hay muchos carismas, hay una gran diversidad de personas y de dones del Espíritu!" El Señor nos dice -recuerda- "si quieres entrar en la Iglesia, que sea por amor" para dar "todo el corazón y no para hacer negocios en tu provecho". Y subraya de nuevo que la Iglesia no es una "casa para alquilar", es "una casa para vivir", "como madre propia".

Por otro lado, Francisco ha reconocido que esto no es fácil, porque "las tentaciones son muchas". Pero, añade, para hacer la unidad en la Iglesia, "la unidad en la diversidad, en la libertad, en la generosidad, solamente es el Espíritu Santo", "esta es su tarea".

Asimismo, ha recordado que el Espíritu Santo hace la armonía en la Iglesia, "la unidad en la Iglesia es armonía". Todos, ha observado, "somos diferentes, no somos iguales, gracias a Dios", sino, "¡sería un infierno!" Pero, recuerda, "todos estamos llamados a la docilidad del Espíritu Santo" y precisamente esta docilidad "es la virtud que nos salvará del ser rígidos, del ser 'alternativistas' y del ser 'ventajistas' u hombres de negocios en la Iglesia: la docilidad del Espíritu Santo". Y es precisamente "esta docilidad que transforma la Iglesia de una casa en alquiler en una casa propia".

Para finalizar la homilía, el Santo Padre ha pedido que "el Señor nos envíe el Espíritu Santo y que haga esta armonía en nuestras comunidades -comunidades parroquiales, diocesanas, comunidades de los movimientos- que sea el Espíritu quien haga esta armonía, porque como decía un Padre de la Iglesia: el Espíritu, Él mismo es la armonía".

miércoles, 4 de junio de 2014

MIÉRCOLES DE LA 7 SEMANA DE PASCUA (Lecturas)

Hechos 20,28-38
Salmo 67: Reyes de la tierra, cantad a Dios
Juan 17,11b-19

Hechos 20,28-38

En aquellos días, decía Pablo a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso: "Tened cuidado de vosotros y del rebaño que el Espíritu Santo os ha encargado guardar, como pastores de la Iglesia de Dios, que él adquirió con su propia sangre. Ya sé que, cuando os deje, se meterán entre vosotros lobos feroces, que no tendrán piedad del rebaño. Incluso algunos de vosotros deformarán la doctrina y arrastrarán a los discípulos. Por eso, estad alerta: acordaos que durante tres años, de día y de noche, no he cesado de aconsejar con lágrimas en los ojos a cada uno en particular. Ahora os dejo en manos de Dios y de su palabra de gracia, que tiene poder para construiros y daros parte en la herencia de los santos. A nadie le he pedido dinero, oro ni ropa. Bien sabéis que estas manos han ganado lo necesario para mí y mis compañeros. Siempre os he enseñado que es nuestro deber trabajar para socorrer a los necesitados, acordándonos de las palabras del Señor Jesús: "Hay más dicha en dar que en recibir."" Cuando terminó de hablar, se pusieron todos de rodillas, y rezó. Se echaron a llorar y, abrazando a Pablo, lo besaban; lo que más pena les daba era lo que había dicho, que no volverían a verlo. Y lo acompañaron hasta el barco.

Salmo 67,29-30.33-35a.35b.36c: 
Reyes de la tierra, cantad a Dios

Oh Dios, despliega tu poder,
tu poder, oh Dios, que actúa en favor nuestro.
A tu templo de Jerusalén
traigan los reyes su tributo.
R. Reyes de la tierra, cantad a Dios

Reyes de la tierra, cantad a Dios,
tocad para el Señor,
que avanza por los cielos,
los cielos antiquísimos,
que lanza su voz, su voz poderosa:
"Reconoced el poder de Dios."
R. Reyes de la tierra, cantad a Dios

Sobre Israel resplandece su majestad,
y su poder, sobre las nubes.
¡Dios sea bendito!
R. Reyes de la tierra, cantad a Dios

Juan 17,11b-19

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: "Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura. Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad."