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sábado, 24 de junio de 2023

Hechos 13,13-41: En Antioquía de Pisidia: discurso de Pablo

En Antioquía de Pisidia: discurso de Pablo

13 Navegando desde Pafos, Pablo y sus compañeros llegaron a Perge de Panfilia. 
     Juan se separó de ellos y se volvió a Jerusalén. 
14 Ellos continuaron desde Perge hasta Antioquía de Pisidia, 
     y entrando un sábado en la sinagoga, tomaron asiento. 
15 Terminada la lectura de la ley y los profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: 
     —Hermanos, si tienen alguna palabra de aliento para el pueblo, pueden decirla. 
16 Pablo se levantó y, pidiendo silencio con la mano, dijo: 
     —Israelitas y todos los que temen a Dios, escúchenme: 
17 El Dios de este pueblo, el Dios de Israel eligió a nuestros padres y engrandeció al pueblo 
     mientras residía en Egipto. Más tarde, con brazo poderoso los sacó de allí 
18 y durante cuarenta años los condujo por el desierto. 
19 Aniquiló a siete pueblos paganos de Canaán y entregó su territorio en heredad a Israel, 
20 por cuatrocientos cincuenta años; les dio jueces hasta el profeta Samuel. 
21 Entonces pidieron un rey y Dios les dio a Saúl, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, 
     que reinó cuarenta años. 
22 Lo depuso y nombró rey a David, de quien dio testimonio: Encontré a David, el de Jesé, 
     un hombre a mi gusto, que cumplirá todos mis deseos.
23 De la descendencia de David, según la promesa, sacó Dios a Jesús como salvador de Israel. 
24 Antes de su llegada Juan predicó un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel.
25 Hacia el fin de su carrera mortal Juan dijo: Yo no soy el que ustedes creen; 
     detrás de mí viene uno al que no tengo derecho a quitarle las sandalias de los pies. 


26 Hermanos, descendientes de Abrahán, y todos los que temen a Dios: 
     A ustedes se les envía este mensaje de salvación. 
27 Los vecinos de Jerusalén y sus jefes no acogieron a Jesús ni entendieron las palabras 
     de los profetas que se leen cada sábado. Pero, al juzgarlo, las cumplieron. 
28 Pidieron a Pilato que lo condenara, aunque no encontraron causa para una sentencia de muerte.
29 Cuando se cumplió todo lo escrito de él lo descolgaron del madero y le dieron sepultura. 
30 Pero Dios lo resucitó de la muerte 
31 y se apareció durante muchos días a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén. 
     Ellos son hoy sus testigos ante el pueblo. 
32 Y nosotros, les anunciamos a ustedes esta Buena Noticia: 
     la promesa que Dios hizo a nuestros padres 
33 fue cumplida por él a sus descendientes, que somos nosotros, resucitando a Jesús, 
     como está escrito en el salmo segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy. 

34 Y que lo ha resucitado para que nunca se someta a la corrupción está anunciado así: 
     Cumpliré las santas promesas hechas a David, aquellas que no pueden fallar. 
35 Y en otro lugar dice: No permitirás que tu fiel sufra la corrupción. 
36 Ahora bien, David, después de haber cumplido la voluntad de Dios durante su propia generación, 
     murió, fue sepultado y sufrió la corrupción. 
37 En cambio, el que Dios resucitó no sufrió la corrupción.
38 Sépanlo, hermanos, se les anuncia el perdón de los pecados por medio de él, 
39 y todo el que crea será perdonado de todo lo que no pudo perdonar la ley de Moisés. 
40 ¡Tengan cuidado! Que no les suceda lo anunciado por los profetas: 
41 Ustedes, los que desprecian, llénense de estupor y ocúltense: Porque en estos días voy a realizar 
     algo que si alguien lo contara no lo podrían creer.

viernes, 26 de mayo de 2023

Hechos 28,16-20.30-31: Pablo con los judíos de Roma

Hechos 28,16-20.30-31


Cuando llegamos a Roma, le permitieron a Pablo vivir por su cuenta en una casa, con un soldado que lo vigilase. Tres días después, convocó a los judíos principales; cuando se reunieron, les dijo: "Hermanos, estoy aquí preso sin haber hecho nada contra el pueblo ni las tradiciones de nuestros padres; en Jerusalén me entregaron a los romanos. Me interrogaron y querían ponerme en libertad, porque no encontraban nada que mereciera la muerte; pero, como los judíos se oponían, tuve que apelar al César; aunque no es que tenga intención de acusar a mi pueblo. Por este motivo he querido veros y hablar con vosotros; pues por la esperanza de Israel llevo encima estas cadenas." Vivió allí dos años enteros a su propia costa, recibiendo a todos los que acudían, predicándoles el reino de Dios y enseñando lo que se refiere al Señor Jesucristo con toda libertad, sin estorbos.

domingo, 14 de mayo de 2023

Hechos 16,11-15: Fundación de la Iglesia de Filipos

Hechos 16,11-15: Fundación de la Iglesia de Filipos

11 Nos embarcamos en Tróade llegamos rápidamente a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis; 
12 de allí a Filipos, la primera ciudad de la provincia de Macedonia, colonia romana. 
     Nos quedamos unos días en aquella ciudad.
13 Un sábado salimos por la puerta de la ciudad a la ribera de un río, donde pensábamos que habría 
     un lugar para orar. Nos sentamos y nos pusimos a conversar con unas mujeres. 
14 Nos escuchaba una mujer llamada Lidia, comerciante en púrpura en Tiatira y persona devota.
     El Señor le abrió el corazón para que prestara atención al discurso de Pablo. 
15 Se bautizó con toda su familia y nos rogaba: —Si me tienen por creyente en el Señor, 
     vengan a hospedarse a mi casa. Y nos insistía.


SOBRE EL MISMO TEMA:

lunes, 8 de mayo de 2023

Hechos 14,21-28: De vuelta en Antioquía: fin de la misión de Pablo y Bernabé

14,21-28: De vuelta en Antioquía: fin de la misión de Pablo y Benabé


19 Pero unos judíos, venidos de Antioquía e Iconio, 
     convencieron a la gente para que apedrease a Pablo.
     Luego dándolo por muerto, lo arrastraron fuera de la ciudad.
20 Los discípulos lo rodearon, él se levantó y entró en la ciudad.

21 Al día siguiente salió con Bernabé hacia Derbe. Después de anunciar la Buena Noticia 
     en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía, 
22 donde animaron a los discípulos y los exhortaron a perseverar en la fe, recordándoles que tenían 
     que atravesar muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios. 
23 En cada comunidad nombraban ancianos y con oraciones y ayunos los encomendaban al Señor 
     en quien habían creído. 
24 Después atravesaron Pisidia, llegaron a Panfilia, 
25 predicaron el mensaje en Perge, bajaron a Atalía 
26 y desde allí navegaron a Antioquía, desde donde habían partido encomendados a la gracia de Dios 
     para realizar la obra que ahora habían acabado. 
27 Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que Dios había hecho por su medio 
     y cómo había abierto a los paganos la puerta de la fe. 
28 Y se quedaron una larga temporada con los discípulos.

domingo, 7 de mayo de 2023

Hechos 14,8-20: Curación de un paralítico en Listra

14,8-20: Curación de un paralítico en Listra


(vv. 5-7) En aquellos días, se produjeron en Iconio conatos de parte de los gentiles y de los judíos, a sabiendas de las autoridades, para maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé; ellos se dieron cuenta de la situación y se escaparon a Licaonia, a las ciudades de Listra y Derbe y alrededores, donde predicaron el Evangelio.

8 Había en Listra un hombre que tenía los pies paralizados, inválido de nacimiento, 
   que nunca había caminado. 
9 Escuchaba sentado lo que Pablo decía. Éste fijó en él la mirada y, viendo que tenía fe para salvarse, 
10 le dijo en voz alta: —Ponte derecho sobre los pies. Él dio un salto y se puso a caminar.
11 Al ver lo que había hecho Pablo, la gente empezó a gritar en lengua licaonia: 
     —¡Dioses en figura de hombres han bajado hasta nosotros! 
12 A Bernabé lo llamaban Zeus y a Pablo Hermes, porque era el portavoz. 
13 El sacerdote del templo de Zeus, que estaba a la entrada de la ciudad, trajo toros y guirnaldas 
     a las puertas de la ciudad e intentaba ofrecer un sacrificio con la multitud.
14 Al oírlo, los apóstoles Bernabé y Pablo se rasgaron los vestidos 
     y se lanzaron hacia la multitud gritando: 
15 —¡Amigos! ¿Qué están haciendo? Nosotros también somos hombres igual que ustedes 
     y les predicamos que deben abandonar los ídolos para convertirse al Dios vivo, que hizo el cielo, 
     la tierra, el mar y cuanto contienen. 
16 Aunque en otros tiempos, Él permitió a los paganos seguir sus caminos; 
17 nunca dejó de manifestarse como bienhechor, enviándoles lluvias desde el cielo, buenas cosechas, 
     alimentándolos y teniéndolos contentos. 
18 Con estas palabras apenas lograron impedir que la multitud les ofreciera sacrificios. 
19 Pero unos judíos, venidos de Antioquía e Iconio, convencieron a la gente para que apedrease a Pablo.
     Luego dándolo por muerto, lo arrastraron fuera de la ciudad. 
20 Los discípulos lo rodearon, él se levantó y entró en la ciudad.

domingo, 23 de abril de 2023

Hechos 6,8-15: Arresto de Esteban

Hechos 6,8-15


En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Indujeron a unos que asegurasen: "Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios." Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, agarraron a Esteban por sorpresa y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: "Este individuo no para de hablar contra el templo y la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá el templo y cambiará las tradiciones que recibimos de Moisés." Todos los miembros del Sanedrín miraron a Esteban, y su rostro les pareció el de un ángel.

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viernes, 21 de abril de 2023

Hechos de los Apóstoles 2,12-36: Primer discurso de Pedro


12 Unos a otros se decían con asombro: "¿Qué significa esto?"
13 Algunos, burlándose, comentaban: "Han tomado demasiado vino".
14 Entonces, Pedro poniéndose de pie con los Once, levantó la voz y dijo: 
     "Hombres de Judea y todos los que habitan en Jerusalén, presten atención, 
     porque voy a explicarles lo que ha sucedido.
15 Estos hombres no están ebrios, como ustedes suponen, ya que no son más que las nueve de la mañana,
16 sino que se está cumpliendo lo que dijo el profeta Joel:
17 En los últimos días, dice el Señor, derramaré mi Espíritu sobre todos los hombres 
     y profetizarán sus hijos y sus hijas; los jóvenes verán visiones y los ancianos tendrán sueños proféticos.
18 Más aún, derramaré mi Espíritu sobre mis servidores y servidoras, y ellos profetizarán.
19 Haré prodigios arriba, en el cielo, y signos abajo, en la tierra: 
     verán sangre, fuego y columnas de humo.
20 El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que llegue el Día del Señor, 
     día grande y glorioso.
21 Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.
22 Israelitas, escuchen: A Jesús de Nazaret, el hombre que Dios acreditó ante ustedes 
     realizando por su intermedio los milagros, prodigios y signos que todos conocen,
23 a ese hombre que había sido entregado conforme al plan y a la previsión de Dios, 
     ustedes lo hicieron morir, clavándolo en la cruz por medio de los infieles.
24 Pero Dios lo resucitó, librándolo de las angustias de la muerte, 
     porque no era posible que ella tuviera dominio sobre él.
25 En efecto, refiriéndose a él, dijo David: Veía sin cesar al Señor delante de mí, 
     porque él está a mi derecha para que yo no vacile.
26 Por eso se alegra mi corazón y mi lengua canta llena de gozo. 
     También mi cuerpo descansará en la esperanza,
27 porque tú no entregarás mi alma al Abismo, ni dejarás que tu servidor sufra la corrupción.
28 Tú me has hecho conocer los caminos de la vida y me llenarás de gozo en tu presencia.
29 Hermanos, permítanme decirles con toda franqueza que el patriarca David murió y fue sepultado, 
     y su tumba se conserva entre nosotros hasta el día de hoy.
30 Pero como él era profeta, sabía que Dios le había jurado que un descendiente suyo 
     se sentaría en su trono.
31 Por eso previó y anunció la resurrección del Mesías, 
     cuando dijo que no fue entregado al Abismo ni su cuerpo sufrió la corrupción.
32 A este Jesús, Dios lo resucitó, y todos nosotros somos testigos.
33 Exaltado por el poder de Dios, él recibió del Padre el Espíritu Santo prometido, 
     y lo ha comunicado como ustedes ven y oyen.
34 Porque no es David el que subió a los cielos; al contrario, él mismo afirma: 
     Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha,
35 hasta que ponga a todos tus enemigos debajo de tus pies.
36 Por eso, todo el pueblo de Israel debe reconocer que a ese Jesús que ustedes crucificaron, 
     Dios lo ha hecho Señor y Mesías".

lunes, 17 de abril de 2023

Hechos 4,32-37: Comunión fraterna de bienes

Hechos 4,32-37

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor. Y Dios los miraba a todos con mucho agrado. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno. José, a quien los apóstoles apellidaron Bernabé, que significa Consolado, que era levita y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles.

SOBRE EL MISMO TEMA:

Hechos de los Apóstoles

Del nombre que recibían los seguidores de Cristo antes de ser conocidos como "cristianos"






Hechos 1,1-11: Ascensión del Señor
     1,12-14: Regreso a Jerusalén
     1,15-17.20-26: Elección de Matías

Hechos 2,1-11: La venida del Espíritu Santo
     2,14.22-33: Primer discurso de Pedro
     2,36-41: Las primeras conversiones
     2,42-47: La primera comunidad cristiana

Hechos 3,1-10: Curación de un paralítico
     3,11-26: Segundo discurso de Pedro

Hechos 4,1-12: Pedro y Juan ante el Sanedrín
     4,13-22: Pedro y Juan ante el Sanedrín
     4,23-31: Oración de la comunidad
     4,32-37: Comunión fraterna de bienes

Hechos 5,12-16: Crecimiento de la Iglesia
     5,17-26: Arresto y liberación de los apóstoles
     5,27-33: Los apóstoles ante el sanedrín
     5, 27b-32.40b-41: Los apóstoles ante el sanedrín
     5,34-42: Intervención de Gamaliel

Hechos 6,1-7: La institución de los siete
     6,8-15: Arresto de Esteban

Hechos 7,1-53: Discurso de Esteban
     7,51-8,1a: Lapidación de Esteban

Hechos 8,1b-8: Persecución contra la Iglesia.
     8,4-25: Felipe en Samaria
     8,26-40: Bautismo de un etíope

Hechos 9,1-22: Vocación y Bautismo de Pablo
     9,23-31: Pablo en Jerusalén
     9,31-43: Curaciones de Pedro

Hechos 10,1-8: El centurión Cornelio
     10,9-23: La visión de Pedro
     10,24-33: Pedro en Cesarea
     10,34-43: Discurso de Pedro
     10,44-48: El bautismo de los primeros paganos

Hechos 11,1-18: Informe de Pedro a la Iglesia de Jerusalén
     11,19-26: Fundación de la Iglesia de Antioquía
     11,27-30: Bernabé y Pablo en Jerusalén

12,1-5: Persecución de Herodes y arresto de Pedro
     12,6-19: Liberación milagrosa de Pedro
     12,20-25: Muerte de Herodes
                      y regreso de Bernabé y Pablo a Antioquía
     12,24-13,5: Misión de Bernabé y Pablo

Hechos 13,1-5: Misión de Pablo y Bernabé 
     13,6-12: El mago Elimas
     13,13-41: Llegada a Antioquía de Pisidia y discurso de Pablo
     13,14.43-52: Enfado de los judíos y alegría de los paganos

Hechos 14,1-7: La evangelización de Iconio
     14,8-20: Curación de un paralítico en Listra
     14,21-28: Fin de la misión de Pablo y Bernabé

Hechos 15,1-6: Controversia de Antioquía y Jerusalén
     15,7-21: Discurso de Pedro y Santiago
     15,1-2.22-29: La carta apostólica
     15,30-35: Los delegados de los Apóstoles en Antioquía
     15,36-41: Separación de Pablo y Bernabé

Hechos 16,1-10: Pablo y Timoteo
     16,11-15: Fundación de la Iglesia de Filipos
     16,16-18: La adivina de Filipos
     16,19-24: Arresto de Pablo y Silas
     16,22-34: La conversión del carcelero
     16,35-40: Liberación de Pablo y Silas

Hechos 17,1-9: Dificultades de Pablo con los judíos de Tesalónica
     17,10-15: Nuevas dificultades de Pablo Berea
     17,16-34: Discurso de Pablo en el Areópago

Hechos 18,1-17: Fundación de la Iglesia de Corinto
     18,1-8: Fundación de la Iglesia de Corinto
     18,9-18: Fundación de la Iglesia en Corinto
     18,18-23: Regreso de Pablo a Antioquía
     18,24-28: Actividad de Apolo en Éfeso y Corinto

Hechos 19,1-10: Discípulos de Juan Bautista. Fundación de la Iglesia de Éfeso
     19,11-20: Los exhorcistas judíos
     19,21-40: El motín de los orfebres de Éfeso

Hechos 20,1-6: Partida de Pablo hacia Grecia
     20,7-12: La visita de Pablo a Tróade
     20,13-16: Viaje de Tróade a Mileto
     20,17-38: Despedida de Pablo a los presbíteros de Éfeso

Hechos 21,1-16: Viaje de Pablo a Jerusalén
     21,17-26: Llegada a Jerusalén
     21,27-40: Arresto de Pablo

Hechos 22,1-21: Discurso de Pablo a los judíos de Jerusalén
     22,22-30: Ciudadanía romana de Pablo
     22,30;23,6-11: Pablo ante el Sanedrín

Hechos 23,1-11: Pablo ante el Sanedrín
     23,12-22: Conjuración de los judíos contra Pablo
     23,23-35: Traslado de Pablo a Cesarea

Hechos 24,1-9: Proceso de Pablo ante Felix
     24,10-21: Discurso de Pablo ante el gobernador romano
     24,22-27: Cautividad de Pablo en Cesarea

Hechos 25,1-12: Apelación de Pablo al emperador
     25,13-21: Encuentro de Festo y Agripa
     25,23-27: Pablo ante el rey Agripa

Hechos 26,1-23: Discurso de Pablo ante el rey Agripa
     26,24-32: Reacción del auditorio

Hechos 27,1-12: El viaje de Pablo a Roma
     27,13-26: La tempestad
     27,27-44: Naufragio

Hechos 28,1-10: La estadía en Malta
     28,11-14: Viaje de Malta a Roma
     28,15-31: Pablo con los judíos de Roma
        28,16-20.30-31: Pablo con los judíos de Roma    

Hechos 2,42-47: La primera comunidad cristiana


42 Se reunían frecuentemente para escuchar la enseñanza de los apóstoles, 
     y participar en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones. 
43 Ante los prodigios y señales que hacían los apóstoles, 
     un sentido de reverencia se apoderó de todos.
44 Los creyentes estaban todos unidos y poseían todo en común. 
45 Vendían bienes y posesiones y las repartían según la necesidad de cada uno. 
46 A diario acudían fielmente e íntimamente unidos al templo; en sus casas partían el pan,
     compartían la comida con alegría y sencillez sincera. 
47 Alababan a Dios y todo el mundo los estimaba.
     El Señor iba incorporando a la comunidad a cuantos se iban salvando

domingo, 9 de abril de 2023

Hechos 10,34-43: Discurso de Pedro

34 Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo: 
     "Verdaderamente, comprendo que Dios no hace acepción de personas,
35 y que en cualquier nación, todo el que lo teme y practica la justicia es agradable a él.
36 Él envió su Palabra a los israelitas, 
     anunciándoles la Buena Noticia de la paz por medio de Jesucristo, 
     que es el Señor de todos.
37 Ustedes ya saben qué ha ocurrido en toda Judea, 
     comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan:
38 cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. 
     Él pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, 
     porque Dios estaba con él.
39 Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en Jerusalén. 
     Y ellos lo mataron, suspendiéndolo de un patíbulo.
40 Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se manifestara,
41 no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios: a nosotros, 
     que comimos y bebimos con él, después de su resurrección.
42 Y nos envió a predicar al pueblo, 
     y a atestiguar que él fue constituido por Dios Juez de vivos y muertos.
43 Todos los profetas dan testimonio de él, 
     declarando que los que creen en él reciben el perdón de los pecados, 
     en virtud de su Nombre".

domingo, 12 de junio de 2022

Hechos 28,15-31: Pablo con los judíos de Roma

28,15-31: Pablo con los judíos de Roma
                28,16-20.30-31: Sábado de la 7 Semana de Pascua

15 Los hermanos, informados de nuestra llegada, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio 
     y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobró ánimos.
16 Cuando entramos en Roma se le permitió a Pablo permanecer en casa particular con un soldado 
     que le custodiara.
17 Tres días después convocó a los principales judíos. Una vez reunidos, les dijo: 
     «Hermanos, yo, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de los padres, 
     fui apresado en Jerusalén y entregado en manos de los romanos,
18 que, después de haberme interrogado, querían dejarme en libertad porque no había en mí ningún 
     motivo de muerte.
19 Pero como los judíos se oponían, me vi forzado a apelar al César, sin pretender con eso acusar a los 
     de mi nación.
20 Por este motivo os llamé para veros y hablaros, pues precisamente por la esperanza de Israel 
     llevo yo estas cadenas.»
21 Ellos le respondieron: «Nosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta que nos hable de ti, 
     ni ninguno de los hermanos llegados aquí nos ha referido o hablado nada malo de ti.
22 Pero deseamos oír de ti mismo lo que piensas, pues lo que de esa secta sabemos es que en todas 
     partes se la contradice.»
23 Le señalaron un día y vinieron en mayor número adonde se hospedaba. 
     El les iba exponiendo el Reino de Dios, dando testimonio e intentando persuadirles acerca de Jesús, 
     basándose en la Ley de Moisés y en los Profetas, desde la mañana hasta la tarde.
24 Unos creían por sus palabras y otros en cambio permanecían incrédulos.
25 Cuando, en desacuerdo entre sí mismos, ya se marchaban, Pablo dijo esta sola cosa: 
     «Con razón habló el Espíritu Santo a vuestros padres por medio del profeta Isaías:
26 "Ve a encontrar a este pueblo y dile: Escucharéis bien, pero no entenderéis, miraréis bien, 
     pero no veréis.
27 Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; 
     no sea que vean con sus ojos, y con sus oídos oigan, y con su corazón entiendan y se conviertan, 
     y yo los cure."
28 «Sabed, pues, que esta salvación de Dios ha sido enviada a los gentiles; ellos sí que la oirán.»
29 [[Y después de haber dicho esto, los judíos se fueron discutiendo fuertemente entre sí.]]
30 Pablo permaneció dos años enteros en una casa que había alquilado 
     y recibía a todos los que acudían a él;
31 predicaba el Reino de Dios y enseñaba lo referente al Señor Jesucristo con toda valentía, 
     sin estorbo alguno.

Hechos 28,11-14: Pablo llega a Roma

28,11-14: Pablo llega a Roma

11 Transcurridos tres meses nos hicimos a la mar en una nave alejandrina que había invernado en la isla 
     y llevaba por enseña los Dióscuros.
12 Arribamos a Siracusa y permanecimos allí tres días.
13 Desde allí, costeando, llegamos a Regio. Al día siguiente se levantó el viento del sur, 
     y al cabo de dos días llegamos a Pozzuoli.
14 Encontramos allí hermanos y tuvimos el consuelo de permanecer con ellos siete días. 
     Y así llegamos a Roma.Roma

Hechos 28,1-10: Pablo en la isla de Malta

28,1-10: Pablo en la isla de Malta

1 Una vez a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta.
2 Los nativos nos mostraron una humanidad poco común; encendieron una hoguera 
   a causa de la lluvia que caía y del frío, y nos acogieron a todos.
3 Pablo había reunido una brazada de ramas secas; al ponerla sobre la hoguera, 
   una víbora que salía huyendo del calor, hizo presa en su mano.
4 Los nativos, cuando vieron el animal colgado de su mano, se dijeron unos a otros: 
   «Este hombre es seguramente un asesino; ha escapado del mar, 
   pero la justicia divina no le deja vivir.»
5 Pero él sacudió el animal sobre el fuego y no sufrió daño alguno.
6 Ellos estaban esperando que se hincharía o que caería muerto de repente; 
   pero después de esperar largo tiempo y viendo que no le ocurría nada anormal, 
   cambiaron de parecer y empezaron a decir que era un dios.
7 En las cercanías de aquel lugar tenía unas propiedades el principal de la isla llamado Publio, 
   quien nos recibió y nos dio amablemente hospedaje durante tres días.
8 Precisamente el padre de Publio se hallaba en cama atacado de fiebres y disentería. 
   Pablo entró a verle, hizo oración, le impuso las manos y le curó.
9 Después de este suceso los otros enfermos de la isla acudieron y fueron curados.
10 Tuvieron para con nosotros toda suerte de consideraciones y a nuestra partida nos proveyeron 
     de lo necesario.

Hechos 27,27-44: Naufragio

27,27-44: Naufragio

27 Era ya la décima cuarta noche que íbamos a la deriva por el Adriático, 
     cuando hacia la media noche presintieron los marineros la proximidad de tierra.
28 Sondearon y hallaron veinte brazas; un poco más lejos sondearon de nuevo y hallaron quince brazas.
29 Temerosos de que fuésemos a chocar contra algunos escollos, echaron cuatro anclas desde la popa 
     y esperaban ansiosamente que se hiciese de día.
30 Los marineros intentaban escapar de la nave, y estaban ya arriando el bote con el pretexto 
     de echar los cables de las anclas de proa.
31 Pero Pablo dijo al centurión y a los soldados: «Si no se quedan éstos en la nave, 
     vosotros no os podréis salvar.»
32 Entonces los soldados cortaron las amarras del bote y lo dejaron caer.
33 Mientras esperaban que se hiciera de día, Pablo aconsejaba a todos que tomasen alimento diciendo: 
     «Hace ya catorce días que, en continua expectación, estáis en ayunas, sin haber comido nada.
34 Por eso os aconsejo que toméis alimento, pues os conviene para vuestra propia salvación; 
     que ninguno de vosotros perderá ni un solo cabello de su cabeza.»
35 Diciendo esto, tomó pan, dio gracias a Dios en presencia de todos, lo partió y se puso a comer.
36 Entonces todos los demás se animaron y tomaron también alimento.
37 Estábamos en total en la nave 276 personas.
38 Una vez satisfechos, aligeraron la nave arrojando el trigo al mar.
39 Cuando vino el día, los marineros no reconocían la tierra; solamente podían divisar una ensenada 
     con su playa; y resolvieron lanzar la nave hacia ella, si fuera posible.
40 Soltaron las anclas que dejaron caer al mar; aflojaron al mismo tiempo las ataduras de los timones; 
     después izaron al viento la vela artimón y pusieron rumbo a la playa.
41 Pero tropezaron contra un lugar con mar por ambos lados, y encallaron allí la nave; la proa clavada, 
     quedó inmóvil; en cambio la popa, sacudida violentamente, se iba deshaciendo.
42 Los soldados entonces resolvieron matar a los presos, no fuera que alguno se escapase a nado;
43 pero el centurión, que quería salvar a Pablo, se opuso a su designio y dio orden de que los que supieran 
     nadar se arrojasen los primeros al agua y ganasen la orilla;
44 y los demás saliesen unos sobre tablones, otros sobre los despojos de la nave. 
     De esta forma todos llegamos a tierra sanos y salvos.

Hechos 27,13-26: La tempestad en el mar

27,13-26: La tempestad en el mar

13 Soplaba ligeramente entonces el viento del sur y creyeron que podían poner en práctica su propósito; 
     levaron anclas y fueron costeando Creta de cerca.
14 Pero no mucho después se desencadenó un viento huracanado procedente de la isla, 
     llamado Euroaquilón.
15 La nave fue arrastrada y, no pudiendo hacer frente al viento, nos abandonamos a la deriva .
16 Navegando a sotavento de una isleta llamada Cauda, pudimos con mucha dificultad hacernos 
     con el bote.
17 Una vez izado el bote se emplearon los cables de refuerzo, ciñendo el casco por debajo; 
     y por miedo a chocar contra la Sirte, se echó el ancla flotante. Así se iba a la deriva.
18 Y como el temporal seguía sacudiéndonos furiosamente, al día siguiente aligeraron la nave.
19 Y al tercer día con sus propias manos arrojaron al mar el aparejo de la nave.
20 Durante muchos días no apareció el sol ni las estrellas; teníamos sobre nosotros una tempestad 
     no pequeña; toda esperanza de salvarnos iba desapareciendo.
21 Hacía ya días que no habíamos comido; entonces Pablo se puso en medio de ellos y les dijo: 
     «Amigos, más hubiera valido que me hubierais escuchado y no haberos hecho a la mar desde Creta; 
     os hubierais ahorrado este peligro y esta pérdida.
22 Pero ahora os recomiendo que tengáis buen ánimo; ninguna de vuestras vidas se perderá; 
     solamente la nave.
23 Pues esta noche se me ha presentado un ángel del Dios a quien pertenezco y a quien doy culto,
24 y me ha dicho: “No temas, Pablo; tienes que comparecer ante el César; y mira, 
     Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo.”
25 Por tanto, amigos, ¡ánimo! Yo tengo fe en Dios de que sucederá tal como se me ha dicho.
26 Iremos a dar en alguna isla.»

Hechos 27,1-12: El viaje de Pablo a Roma

Hechos 27,1-12: El viaje de Pablo a Roma

1 Cuando se decidió que nos embarcásemos rumbo a Italia, fueron confiados Pablo 
   y algunos otros prisioneros a un centurión de la cohorte Augusta, llamado Julio.
2 Subimos a una nave de Adramitio, que iba a partir hacia las costas de Asia, y nos hicimos a la mar. 
   Estaba con nosotros Aristarco, macedonio de Tesalónica.
3 Al otro día arribamos a Sidón. Julio se portó humanamente con Pablo 
   y le permitió ir a ver a sus amigos y ser atendido por ellos.
4 Partimos de allí y navegamos al abrigo de las costas de Chipre, porque los vientos eran contrarios.
5 Atravesamos los mares de Cilicia y Panfilia y llegamos al cabo de quince días a Mira de Licia.
6 Allí encontró el centurión una nave alejandrina que navegaba a Italia, y nos hizo subir a bordo.
7 Durante muchos días la navegación fue lenta y a duras penas llegamos a la altura de Gnido. 
   Como el viento no nos dejaba entrar en puerto, navegamos al abrigo de Creta por la parte de Salmone;
8 y costeándola con dificultad, llegamos a un lugar llamado Puertos Buenos, cerca del cual se encuentra 
   la ciudad de Lasea.
9 Había transcurrido bastante tiempo y la navegación era peligrosa, 
   pues incluso había ya pasado el Ayuno. Pablo les advertía:
10 «Amigos, veo que la navegación va a traer gran peligro y grave daño no sólo para el cargamento 
     y la nave, sino también para nuestras propias personas.»
11 Pero el centurión daba más crédito al piloto y al patrón que no a las palabras de Pablo.
12 Como el puerto no era a propósito para invernar, la mayoría decidió hacerse a la mar desde allí, 
     por si era posible llegar a Fénica, un puerto de Creta que mira al suroeste y al noroeste, 
     y pasar allí el invierno.

sábado, 11 de junio de 2022

Hechos 26,24-32: Reacción del auditorio

Hechos 26,24-32: Reacción del auditorio

24 Mientras estaba él diciendo esto en su defensa, Festo le interrumpió gritándole: 
     «Estás loco, Pablo; las muchas letras te hacen perder la cabeza.»
25 Pablo contestó: «No estoy loco, excelentísimo Festo, sino que hablo cosas verdaderas y sensatas.
26 Bien enterado está de estas cosas el rey, ante quien hablo con confianza; 
     no creo que se le oculte nada, pues no han pasado en un rincón.
27 ¿Crees, rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.»
28 Agripa contestó a Pablo: «Por poco, con tus argumentos, haces de mí un cristiano.»
29 Y Pablo replicó: «Quiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, 
     sino todos los que me escuchan hoy, llegaran a ser tales como yo soy, a excepción de estas cadenas.»
30 El rey, el procurador, Berenice y los que con ellos estaban sentados se levantaron,
31 y mientras se retiraban iban diciéndose unos a otros: «Este hombre no ha hecho nada digno de muerte 
     o de prisión.»
32 Agripa dijo a Festo: «Podía ser puesto en libertad este hombre si no hubiera apelado al César.»

Hechos 26,1-23: Discurso de Pablo ante el rey Agripa

Hechos 26,1-23: Discurso de Pablo ante el rey Agripa

1 Agripa dijo a Pablo: «Se te permite hablar en tu favor.» 
   Entonces Pablo extendió su mano y empezó su defensa:
2 «Me considero feliz, rey Agripa, al tener que defenderme hoy ante ti de todas las cosas de que me 
   acusan los judíos,
3 principalmente porque tú conoces todas las costumbres y cuestiones de los judíos. 
   Por eso te pido que me escuches pacientemente.
4 «Todos los judíos conocen mi vida desde mi juventud, desde cuando estuve en el seno de mi nación, 
   en Jerusalén.
5 Ellos me conocen de mucho tiempo atrás y si quieren pueden testificar que yo he vivido 
   como fariseo conforme a la secta más estricta de nuestra religión.
6 Y si ahora estoy aquí procesado es por la esperanza que tengo en la Promesa hecha por Dios a 
   nuestros padres,
7 cuyo cumplimiento están esperando nuestras doce tribus en el culto que asiduamente, noche y día, 
   rinden a Dios. Por esta esperanza, oh rey, soy acusado por los judíos.
8 ¿Por qué tenéis vosotros por increíble que Dios resucite a los muertos?
9 «Yo, pues, me había creído obligado a combatir con todos los medios el nombre de Jesús, el Nazoreo.
10 Así lo hice en Jerusalén y, con poderes recibidos de los sumos sacerdotes, yo mismo encerré a 
     muchos santos en las cárceles; y cuando se les condenaba a muerte, yo contribuía con mi voto.
11 Frecuentemente recorría todas las sinagogas y a fuerza de castigos les obligaba a blasfemar y, 
     rebosando furor contra ellos, los perseguía hasta en las ciudades extranjeras.
12 «En este empeño iba hacia Damasco con plenos poderes y comisión de los sumos sacerdotes;
13 y al medio día, yendo de camino vi, oh rey, una luz venida del cielo, más resplandeciente que el sol, 
     que me envolvió a mí y a mis compañeros en su resplandor.
14 Caímos todos a tierra y yo oí una voz que me decía en lengua hebrea: 
     “Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues? Te es duro dar coces contra el aguijón.”
15 Yo respondí: “¿Quién eres, Señor?” Y me dijo el Señor: “Yo soy Jesús a quien tú persigues.
16 Pero levántate, y ponte en pie; pues me he aparecido a ti para constituirte servidor 
     y testigo tanto de las cosas que de mí has visto como de las que te manifestaré.
17 Yo te libraré de tu pueblo y de los gentiles, a los cuales yo te envío,
18 para que les abras los ojos; para que se conviertan de las tinieblas a la luz, 
     y del poder de Satanás a Dios; y para que reciban el perdón de los pecados 
     y una parte en la herencia entre los santificados, mediante la fe en mí.”
19 «Así pues, rey Agripa, no fui desobediente a la visión celestial,
20 sino que primero a los habitantes de Damasco, después a los de Jerusalén 
     y por todo el país de Judea y también a los gentiles he predicado que se convirtieran 
     y que se volvieran a Dios haciendo obras dignas de conversión.
21 Por esto los judíos, habiéndome prendido en el Templo, intentaban darme muerte.
22 Con el auxilio de Dios hasta el presente me he mantenido firme dando testimonio a pequeños 
     y grandes sin decir cosa que esté fuera de lo que los profetas y el mismo Moisés dijeron 
     que había de suceder:
23 que el Cristo había de padecer y que, después de resucitar el primero de entre los muertos, 
     anunciaría la luz al pueblo y a los gentiles.»

Hechos 25,23-27: Pablo ante el rey Agripa

25,23-27: Pablo ante el rey Agripa

23 Al día siguiente vinieron Agripa y Berenice con gran ostentación y entraron en la sala de audiencia, 
     junto con los tribunos y los personajes de más categoría de la ciudad. A una orden de  Festo, 
     trajeron a Pablo.
24 Festo dijo: «Rey Agripa y todos los aquí presentes; aquí veis a este hombre, contra quien toda la
     multitud de los judíos vinieron donde mí tanto en Jerusalén como aquí, gritando que no debía vivir 
     ya más.
25 Yo comprendí que no había hecho nada digno de muerte; pero como él ha apelado al Augusto, 
     he decidido enviarle.
26 No sé en concreto qué escribir al Señor sobre él; por eso le he presentado ante vosotros, 
     y sobre todo ante ti, rey Agripa, para saber, después del interrogatorio, lo que he de escribir.
27 Pues me parece absurdo enviar un preso sin indicar las acusaciones formuladas contra él.»