lunes, 29 de noviembre de 2010

Lunes de la primera semana de Adviento: preparacion para el encuentro y la paz


Primer martes de Adviento

Primer lunes de Adviento
Primera lectura:
Isaias 2,1-5

Lo que vio Isaías, hijo de Amós, tocante a Judá y Jerusalén. Sucederá en días futuros que el monte de la Casa de Yahvé será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones, y acudirán pueblos numerosos. Dirán: “Venid, subamos al monte de Yahvé, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos y nosotros sigamos sus senderos.” Pues de Sión saldrá la Ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvé. Juzgará entre las gentes, será árbitro de pueblos numerosos. Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra. Casa de Jacob, andando, y vayamos, caminemos a la luz de Yahvé.

Evangelio:
Mt 8,5-11

Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión y le rogó diciendo:
– Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos.
Le dice Jesús:
– Yo iré a curarle.
Replicó el centurión:
– Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: 'Vete', y va; y a otro: 'Ven', y viene; y a mi siervo: 'Haz esto', y lo hace.
Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían:
– Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande. Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos.

Comentario:

La espiritualidad del Adviento nos recuerda que el amor, la misericordia, la llamada, la paternidad/maternidad de Dios, es universal.

Todos, sin excepción, pertenecemos a un pueblo escogido, a una nacion escogida, a una iglesia escogida: "Confluiran a El todas las naciones, y acudiran pueblos numerosos."

Un asunto ligado a la universalidad del amor de Dios es como nos preparamos para participar de ese amor; por eso, el Adviento no es solamente un tiempo de espera (pasiva) sino también de intensa preparación (vigilancia).

Preparación, ¿para qué? Preparación para el encuentro, el perdón, la reconciliación:

"Forjarán de sus espadas azadones,
y de sus lanzas podaderas.
No levantará espada nación contra nación,
ni se ejercitarán más en la guerra".

La espiritualidad del Adviento es la espiritualidad de la humildad, el perdón y la reconciliación. Porque sin humildad la persona no llega a reconocer sus propios fracasos y debilidades, primer paso para que el encuentro se realice.

El Adviento nos trae un anuncio de paz y nos invita a un compromiso radical por el perdón y la reconciliación. Entonces descubrimos que el éxito, el orgullo, el miedo, la riqueza, nuestros derechos y seguridades, en vez de acercarnos a los demás, nos hacen ser más prudentes y desconfiados. ¿Quién será el primero en descender de su posición de ventaja y poder?

Las palabras de Jesus sorprenden al creyente: "Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande."

¿De quién está hablando Jesús? De un centurión romano, es decir, del enemigo, de un pagano que no vive según la ley de Moisés y cuya fe está muy lejos de ser la fe monoteista del pueblo Israel. ¿Por qué la fe de este hombre es superior?

Porque esta persona es capaz de dejar a un lado las señas de identidad de su cultura, pueblo, nación, templo, y buscar ayuda para su esclavo en alguien (Jesús de Nazaret) que pertenece a otra cultura, nación y templo.

Para un hijo de Israel esto sería considerado como una traición. Para este centurión romano esto es una prueba de amor hacia su esclavo.

Mas homilias en: Homilias de Adviento

domingo, 28 de noviembre de 2010

Imagenes del Adviento

Imagenes del Adviento: Juan el Bautista (2)

Imagenes del Adviento: "No levantara espada nacion contra nacion ni se ejercitaran mas en la guerra", Isaias 2:4

Imagenes del Adviento

Imagenes del Adviento




















Fuente: Rogelio Nunez Partido

Imagenes del Adviento: Juan el Bautista

Humor sobre el Adviento

Significado de la Corona de Adviento























La corona de adviento, de origen alemán, es un círculo de follaje verde sobre el que se insertan cuatro velas.

El círculo nos recuerda que Dios no tiene ni principio ni fin, es eterno.

En los paises fríos se escoge un árbol que no pierde sus hojas en invierno. Las ramas verdes simbolizan que Dios no cambia.

Sobre las ramas se colocan cuatro velas, una por cada semana del adviento. Significan la luz que disipa la noche oscura, las dudas, la angustia de la espera, el pecado. Recordamos la espera de la humanidad que, cayendo en el pecado, vivió en la oscuridad. Tres son de color morado y expresan el deseo de conversión y una, de color rosa, expresa la alegría de la comunidad con María por la inminente llegada de Jesús. La vela blanca del centro es la luz de Jesús, que con su nacimiento, viene a iluminar la vida del ser humano.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Primer domingo de Adviento: Espera, esperanza y conversión, por Mons. Francisco Gonzalez, S.F.

Isaías 2,1-5
Salmo 122
Romanos 13,11-14
Mateo 24,37-44

Comenzamos el año litúrgico con este primer domingo de Adviento tomado de la Liturgia de la Palabra del Ciclo A. Leeremos durante la mayoría de los domingos el evangelio de San Mateo.

La vida del ser humano, para ser vida necesita de la virtud de la esperanza. La esperanza incluso da sentido a la misma vida, es la que nos mantiene vivos trabajando sin desfallecer por lo bueno, por lo que deseamos conseguir. El estudiante espera el día de su graduación, el enfermo su recuperación, el soldado busca la paz, los padres el éxito de sus hijos, el trabajador poder disfrutar del fruto de su trabajo, el viajero llegar sano y salvo a su destino. Todos esperamos por lo mejor. El que pierde la esperanza, pierde vida, comienza a vivir su desesperación y muerte.

El Adviento es el tiempo de la espera y de la esperanza. El Antiguo Testamento nos habla mucho de ese esperar, de la andadura hacia el cumplimiento de todo lo que anuncia y promete. El gran profeta, Isaías, hoy soñando en una Jerusalén residencia de Dios, de donde sale la Palabra de Dios, donde y cuando se "convertirán sus espadas en arados, sus lanzas en podaderas. No alzará la espada nación contra nación".

Todavía no hemos llegado a que ese sueño se realice, pero no perdemos la esperanza y aunque hay hambre y sed en el mundo, aunque la violencia y la guerra todavía imperan en muchos lugares, aunque se sigue destrozando este planeta que Dios nos encargó cultivar (cuidar), aunque todavía vemos y sufrimos las consecuencias del terrorismo, de la xenofobia y las enemistades causadas por el extremismo de algunos nacionalismos. No, no perdemos la esperanza porque hay muchos que siguen "caminando a la luz del Señor".

Ésta nuestra Iglesia local está haciendo un esfuerzo extraordinario para realizar una nueva evangelización, para invitar a que vuelvan aquéllos que se alejaron, aquéllos que se han olvidado del mensaje de Cristo. Todos estamos llamados, sin excepción a ir acercándonos más y más al Cristo, a ese Cristo cuyo nacimiento nos preparamos a recordar y celebrar, al mismo tiempo, como la liturgia del Adviento nos sugiere, a estar alerta y dispuesto para su segunda venida.

Al hablarnos de la salvación, Pablo en su carta a los Romanos (2º lectura) nos recuerda el cambio que debemos hacer, dejando de lado esa sin sentido y dirección que a veces llevamos, por una vida "revestida de Jesús", una vida "portándonos con dignidad... nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria y libertinaje, nada de envidias y rivalidades, simplemente revestidos de Jesucristo el Señor".

La lectura evangélica parte del discurso apocalíptico que nos presenta a Jesús respondiendo a sus discípulos en cuanto al tiempo de esa su segunda venida. ¿Cuándo será? Nadie lo sabe, sin embargo, les da algunos consejos, pues se parecerá al diluvio en tiempos de Noé, que llegó cuando menos lo pensaban pues pasaban sus días comiendo, bebiendo y casándose sin prepararse para dicho acontecimiento.

Para enfatizar más la necesidad de estar preparados les propone la parábola del ladrón, que como tal llega sin avisar y por eso reflexiona que si el dueño de la casa estuviera avisado de la hora, o estuviera siempre en vigilancia, no sufriría el saqueo de sus propiedades. Concluye el Señor con la advertencia: "Lo mismo vosotros, estad preparados; porque a la hora en que menos penséis, vendrá el Hijo del hombre".

Esta Nueva Evangelización es una oportunidad más para conocer íntimamente al Señor y revestirnos de Él. Esta Nueva Evangelización es un llamado a la conversión radical. Esta Nueva Evangelización es una invitación al encuentro con el Cristo vivo, resucitado. Es una exhortación para alcanzar un nuevo entusiasmo por el Cristo que vino, por el Señor que vendrá, por el Emmanuel/ Dios con nosotros que nunca nos abandona.

Al prepararnos para estas Navidades que se nos acercan, ojalá sepamos usar los días para echar lejos de nosotros, de nuestras familias, de los ambientes en que nos movemos todo aquello que nos pueda impedir un encuentro personal con el Niño Jesús, quien por treinta y tres años vivió entre nosotros, como uno de nosotros, y continúa siendo uno de nosotros.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Thanksgiving Day: la gran fiesta de la familia en Estados Unidos.

En Estados Unidos, el cuarto jueves de noviembre es Thanksgiving Day o Día de Acción de Gracias. De todas las fiestas familiares que se celebran en este pais, esta es la fiesta de la familia por excelencia.

Hay muchas explicaciones sobre sus origenes pero la más aceptada es la que presenta Thanksgiving Day como la fiesta de acción de gracias de los primeros colonos por las cosechas recolectadas.

Aunque la tradición popular de los Estados Unidos apunta a Plymouth (Massachusetts) como el lugar en donde se celebró por primera vez el a de Acción de Gracias (1621), hay varios historiadores estadounidenses (Robyn Giois, Michael Gannon, de la Universidad de La Florida) que presentan Saint Augustine (Florida), como el primer lugar en donde expedicionarios españoles celebraron la primera Fiesta de Accion de Gracias en 1565.

Muchos ciudadanos recorren esta semana miles de millas para celebrar el Día de Acción de Gracias con sus familias. El momento mas importante del día es la comida en familia. El pavo, el pure de patatas, las judías verdes, los boniatos acaramelados y el pastel de calabaza son los platos tradicionales del día.

Es el día de Acción de Gracias
una fiesta religiosa?

Para muchos de mis parroquianos esta pregunta no es fácil de reponder. Lo he comprobado esta misma semana. El día de Acción de Gracias, tal y como lo celebramos en Estados Unidos, no es parte de ninguna tradición religiosa o Iglesia y, al mismo tiempo, lo es de todas. Hoy las familias se reunen para celebrar y dar gracias por los dones que han recibido.

Antes de la comida muchas familias se reúnen con otras familias para celebrar juntas este día con una Eucaristía (=Acción de Gracias) en su Iglesia; sin embargo, incluso aquellas personas que no se reconocen religiosas celebran el día de Acción de Gracias compartiendo buenas intenciones.

El sentimiento de gratitud cuando no es una emoción momentanea ni tampoco consiste solamente en un sentimiento religioso. La gratitud es un componente fundamental en la felicidad de todos nosotros. He conocido personas que lo tienen casi todo y, sin embargo, viven amargadas; y, también, conozco algunas personas que tienen una existencia muy penosa y, sin embargo, son felices. La diferencia creo haberla encontrado en su humildad y apertura a ser agradecidos por lo que son (don de la vida) y lo que tienen (talentos recibidos).

Algunas personas confunden el ser agradecidos con el don de la gratitud; en realidad, no podemos ser agradecidos si no somos desprendidos. Pero la mayoría de nosotros cuando dice "gracias" por algo que hemos recibido es porque, a partir de ese momento, lo consideramos nuestro, es decir, somos sus dueños. La persona que ha recibido el don de la gratitud sabe que lo que ha recibido no le pertenece, no es de el/ella; de ahí, el sentimiento religioso de gratitud.

THE FIRST THANKSGIVING DAY
by Jean Louis Gerome Ferris (1863-1939)



















THE FIRST THANKSGIVING DAY AT PLYMOUTH (1914)
By Jeannie A. Brownscombe

Simone Weil: “No es por la forma en que un hombre habla de Dios, sino por la forma en que habla de las cosas terrenas como se puede discernir mejor si su alma ha permanecido en el fuego del amor de Dios”.























(1909-1943)

martes, 23 de noviembre de 2010

Desideria: La Santidad (III), por la M. Maria Dolors Gaja

Una de las definiciones que más me gusta de santidad es la del Cardenal Newman: llegar a ser lo que somos en verdad.

La naturaleza nos da la primera lección de coherencia: de un perro nacen perritos y un manzano da manzanas. Una jirafa tiene jirafitas y una gallina, pollitos. Si de verdad nos creemos que somos hijos de Dios…seamos consecuentes. Porque ¿Qué Dios es santo como nuestro Dios? Dios nuestro Padre es Santo. Y la belleza del mundo, que culmina en la persona, es resplandor de esa santidad.

La santidad no es una carga, una obligación, un esfuerzo ímprobo que Dios nos impone. Parece mentira que hayan cuajado expresiones como “no soy un santo” y cosas por el estilo. Lo decimos y escuchamos con cara sonriente. La santidad es la esencia de Dios- su nombre es Santo, dice María- y cuando nos indica que debemos ser santos nos dice que nos lega una preciosa herencia: su talante, su manera de ser, su manera de mirar el mundo y las personas…eso es ser santo!

Del mismo modo que cada padre desea transmitir a su hijo, junto con la vida, lo mejor de él, Dios, que es santo, quiere darnos su santidad. Pero mientras que un padre y una madre transmiten lo que tienen, no lo que son, Dios, por el contrario, nos transmite también lo que es. Nuestra tarea es “asumirlo”, agradecerlo, preservarlo y compartirlo. ¿Podemos renegar del ADN que Dios nos ha transmitido? Charles Péguy decía que "la única desgracia irreparable en la vida es la de no ser santos". Es una especie de automutilación. Podemos fracasar en nuestras vidas en muchas cosas. Pero no deberíamos dañarnos, es decir, no deberíamos dejar de ser santos.

Existe una santidad que hemos recibido por el simple hecho de ser hijos de Dios, que explicitamos en el bautismo, y que recibimos continua y gratuitamente; y hay una santidad que debemos aumentar con nuestro esfuerzo. Cuando un padre deja una gran herencia a sus hijos también espera que la acrecienten. Pero yo nada puedo hacer crecer la Santidad de Dios. Se me pide solo que no deje crecer la cizaña, que arranque lo malo para que brille el Bien. Miguel Angel dijo que la escultura es el arte de quitar. Todas las otras artes se practican añadiendo algo: el color sobre la tela, en la pintura; una piedra a otra, en la arquitectura; un sonido a otro, en la música. Sólo la escultura se practica quitando, haciendo caer los pedazos inútiles, para que surja la obra de arte. El escultor no añade nada, sólo quita. Se cuenta de Miguel Angel que un día, paseando por un jardín de Florencia, vio un bloque de mármol informe, abandonado y semienterrado. Se paró de repente, como si hubiese visto a alguien. "En ese bloque- exclamó- está encerrado un ángel; quiero sacarlo". Y agarró el cincel. También Dios nos mira tal como somos, semejantes a aquel bloque de piedra tosco y anguloso y dice: "Ahí dentro hay escondida una criatura maravillosa; está la imagen de mi Hijo. Quiero sacarla a la luz". La Santidad también es el arte de quitar…

“Sed santos, porque yo, Yahveh, vuestro Dios, soy santo” (Lv 19,2).

“Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada” (Ef 5,25-27).

La santidad es una vocación universal. Que Jesús realiza de manera sencilla: «Yo hago siempre lo que le agrada a Él» (Jn 8,29) Porque su voluntad era esencialmente buena se adhiere desde pequeño al sumo Bien. Y es connatural a Él puesto que, además, ha vivido en casa el ejemplo.

La santidad tiene una moneda pequeña: la virtud. En ese sentido la santidad es perceptible y “practicable”. No se trata de algo inalcanzable. Más bien es, o debe ser, el pan de cada día. En realidad la virtud es el patrimonio moral de la persona, lo que nos humaniza, lo que nos define como hombre o mujer plenamente realizado.

San José Manyanet afirma de modo contundente que Nazaret es escuela de virtudes. Por eso en Nazaret se encuentra “lo que quieres y tu corazón desea” (E.N. I,1). Por ser hijos de Dios alienta en nosotros esa “centellica”, como decía Eckart, esa luz divina que nos hace anhelar el bien. Porque no nos reconocemos si no es en la santidad.

¿Qué significa virtud? La palabra viene del latín virtus, que igual que su equivalente griego, areté, significa "cualidad excelente", "disposición habitual a obrar bien en sentido moral". Por decirlo de alguna manera es “tener el vicio de hacer el bien”. Aunque reservamos la palabra vicio para definir el hábito de hacer el mal, hoy en día, popularmente, la palabra vicio se aplica a cualquier cosa de la que uno no puede “desengancharse”: el vicio de comer chicle, de jugar con los dedos mientras atendemos…pues bien, enganchémonos al bien. Claro que la virtud se adquiere por aprendizaje, por eso hablamos de ser un virtuoso de la música, por ejemplo. Salvo excepciones, no se es virtuoso a los siete años porque todo bien requiere paciencia y, sobre todo, voluntad. Ese es el punto clave. La persona que aspira a la virtud es porque su voluntad es la que es buena.

Dios no nos deja sin un camino trillado para alcanzar la santidad. Lo admirable es que Dios reside, con toda Santidad, en una familia. Por eso “atraídos por la exquisita fragancia de vuestras virtudes” (E.N. 1 v1) nos llegamos a Nazaret, escuela de virtudes, escuela de santidad. Hogar y Templo.

Fuente: http://www.vivirennazaret.blogspot.com/

Maria Guadalupe Villa recuerda que el Santo Niño de Atocha salvo a su padre, el General Pancho Villa, de perder una pierna.


MARIA GUADALUPE VILLA QUEZADA, hija de PANCHO VILLA


















Hidalgo del Parral.- A sus 95 años y con una vitalidad notable, la hija de Francisco Villa, María Guadalupe Villa Quezada, recuerda entre la nostalgia y la alegría, diversas anécdotas que pasó su padre cuando fue general de la División del Norte, de las que destaca cuando, tras recibir una bala perdida en una de las piernas, de manera sorpresiva y gracias a un niño, el “Santo Niño de Atocha”, se salvó de no perder esa extremidad del cuerpo.

La hija del Centauro del revolucionario contó la forma en que un día su padre fue herido con una bala perdida, y para curarlo se lo llevaron a un lugar de la Sierra, pero ante la imposibilidad de curarlo, Villa escuchó que tendrían que amputarle esa extremidad.

La señora Guadalupe asegura que tras un día de desesperación, el General escuchó la voz de su mamá, que tenía a la sazón 2 años de muerta, quien le aconsejaba que se encomendará al Santo Niño de Atocha, y así lo hizo. Al día siguiente, de manera milagrosa, un niño fue a donde se encontraba y le tocó la pierna herida, y al día siguiente ese mal se le pasó.
 
Fuente: Jesus Lopez

SANTO NINO DE ATOCHA
(Chimayo, New Mexico, USA)

lunes, 22 de noviembre de 2010

Noviembre 22: Santa Cecilia segun Stefano Maderno.

SANTA CECILIA de Stefano Maderno (1600)

















La Santa Cecilia del escultor Stefano Maderno (1576-1636) es una de mis esculturas favoritas por el realismo y la simplicidad de los detalles.

Hay esculturas que intentan representar personas vivas sin que la piedra o el marmol puedan reproducir una imagen viva; sin embargo, esta escultura transmite un encanto especial seguramente porque no pretendia reproducir la imagen de una persona viva sino mostrar a la santa en la postura en que su cuerpo fue encontrado cuando su tumba se abrio en 1599. El cuerpo estaba incorrupto y presentaba signos evidentes de decapitacion. El detalle de las manos tampoco pasa desapercibido al mostrar con los dedos un uno (Dios) y un tres (Personas), simbolo del Dios Uno y Trino.

"La fe no puede jugar hoy a la defensiva", "La pregunta que hoy ha de interpelar a los creyentes no es 'si el cristianismo sabra sobrevivir', sino si sabra 'expandirse de nuevo".

“La fe no puede permanecer a la defensiva”. Así lo afirmó Joaquín Navarro-Valles, anterior portavoz de la Santa Sede, durante la ponencia de clausura del XII Congreso anual “Católicos y Vida Pública”. Este congreso, que organiza la Fundación San Pablo-CEU (Asociación Católica de Propagandistas - ACdP), reune cada año a importantes representantes del mundo católico europeo para debatir sobre cuestiones relacionadas con la presencia social del cristianismo.
Con el lema “Arraigados en Cristo: Firmes en la Fe y en la Misión”, el congreso centró su atención en la cuestión de la laicidad en Europa, y en la necesidad de una nueva evangelización del tejido social europeo. Este tema fue abordado por Joaquín Navarro-Valls en la conferencia de clausura, en la que pidió un amplio “cambio de perspectiva” de los cristianos “frente a los desafíos de nuestro tiempo”.

El cristianismo, explicó, “ya no debe ser visto como una tradición que salvaguardar, sino como la perspectiva de una vida futura que hay que recrear”. Es decir, que la pregunta que hoy ha de interpelar a los creyentes no es “si el cristianismo sabrá sobrevivir”, sino si sabrá “expandirse de nuevo”.

En el actual contexto del relativismo, que Navarro-Valls definió como la “tendencia a construir la propia certeza al margen de la verdad”, la principal fuerza del cristiano debe ser “la irradiación a través de su pensamiento y de su actuar de su encuentro personal con Cristo”. “Cuando el cristiano se comporta como cristiano convence siempre”, afirmó.

“La religión –añadió – es un valor absoluto, universal y humano”. Como tal, “la política ha de ocuparse de ella no desde un plano cultural sino antropológico”, considerando la religión “un derecho común indispensable para el bien de todos”.

Fuente: http://www.zenit.org/

viernes, 19 de noviembre de 2010

La Parroquia: una familia de familias


Grupo de Oracion Carismatica
Parroquia Sagrada Familia de Chimayo,
New Mexico, USA




















Hay muchas maneras de comenzar a describir una parroquia, pero podemos empezar diciendo que la parroquia es un lugar de encuentro. La oracion, las celebraciones, las actividades, la catequesis, los sacramentos, etc., que se realizan en la parroquia han de favorecer y motivar el encuentro de las familias con Dios y tambien con otras familias. Los sacramentos no son celebraciones privadas; el Evangelio, la Buena Noticia de Jesus, se dirige a una comunidad de hermanas y hermanos que reza a Dios diciendo Padre nuestro...

La familia es la primera escuela e iglesia domestica en donde aprendemos a orar, a amar, a perdonarnos, a cuidar a otros y no solo de mi mismo/a; pero este amor debe expandirse mas alla de las paredes del hogar porque de lo contrario se volveria egoista e interesado. Por esto, me gusta llamar a la parroquia: familia de familias.

La parroquia es un lugar de encuentro y crecimiento espiritual. Por que? Porque necesitamos de Dios y de nuestros hermanos y hermanas para crecer espiritualmente. Dios nos ha bendecido con el don de la vida pero reconocemos este don con la ayuda de otras personas.

Cuando pregunto "Ustedes para que vienen a la Iglesia?", la mayoria de las veces escucho la misma respuesta: "Para orar". Yo les digo que se puede orar en muchos lugares: en la casa, en el parque, en el trabajo, al levantarnos, al acostarnos, antes de comer... Imaginense que voy a un restaurante y me paso todo el tiempo leyendo el menu de la comida sin comer nada. Algunos eso es lo que hacen en la parroquia: no prueban nunca la comida, se quedan leyendo el menu.

La celebracion mas importante de nuestra fe es la Eucaristia. Celebrar la Eucaristia es mucho mas que rezar. El sacerdote dice varias veces: "Oremos". Por que? Pues porque durante la Eucaristia no solamente rezamos; por supuesto que rezar es importante pero la Eucaristia es mas que eso.

Durante la celebracion de la Eucaristia nos reconocemos debiles y pecadores ante Dios y ante nuestros hermanos y hermanos ("Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros hermanos que he pecado mucho"...) Esto nos predispone al encuentro de una manera muy especial: es un encuentro de pecadores, pero de pecadores que no culpan a los demas sino a si mismos porque quieren reconciliarse con Dios y con el projimo, crecer y ser mejores.

El momento mas importante de la Eucaristia es cuando comulgamos con el cuerpo y la sangre de Jesus. Este es el Encuentro de los encuentros. Lo que hemos escuchado y dicho con anterioridad era para preparar este encuentro. Antes de comulgar hemos rezado el Padre nuestro y hemos intercambiado un gesto de paz. Por que? Jesus nos dijo: "Sed uno como Yo y el Padre somos uno", "Amaros los unos a los otros como Yo os he amado para que los demas puedan creeros" "Antes de dejar tu ofrenda sobre al altar reconciliate con tu hermano".

Cada vez que ponemos en practica esta palabras preparamos el encuentro con el Senor y con nuestros hermanos y hermanas; por esto, la Parroquia es el lugar donde nuestra familia ser reune para ser familia junto a otras familias.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Sobre la Castidad: "La castidad tiene su razon de ser en el amor, no en la espera"

"El castidad tiene su razon de ser en el amor, no en la espera".
"La castidad fortalece nuestra decision de amar".
"Sin libertad no hay verdadero amor; la castidad nos prepara para amar sin sucumbir a la tirania de las emociones y los sentimientos".
"El amor no es un sentimiento vago o una pasion ciega sino una actitud interna que muestra de que 'pasta' esta hecha la persona".
"La castidad nos prepara para el amor responsable".
"El deseo sexual es un don que Dios nos ha dado y, por eso, no puede ser malo; otra cosa es lo que hagamos con este deseo".
Teologia del Cuerpo para Adolescentes
Jason and Crystal Evert, Brian Butler

sábado, 13 de noviembre de 2010

Significado, etimologia y desarrollo de la palabra "Parroquia"

La palabra parroquia procede del sustantivo griego paroikía, o bien del verbo paroikéo, que en el griego clásico significa “vivir junto a”.

En la traducción griega del Antiguo Testamento, llamada de los Setenta, el verbo paroikeo significa vivir como forastero o peregrinar (la Vulgata traduce paroikeo al latín por peregrinari). Así la paroikía o parroquia en el Antiguo Testamento viene a ser la comunidad del pueblo de Dios que vive en el extranjero sin derecho de ciudadanía.

En el Nuevo Testamento encontramos la palabra paroikia dos veces, con el mismo significado que en los 16 textos en que aparece en el Antiguo Testamento.

Para los hebreos la paroikía tenía una significación parecida a la de sinagoga o asamblea. Los escritores apostólicos de la Iglesia primitiva identifican la paroikía, con la Iglesia, reunión o asamblea cultual. Hasta el siglo lV la palabra latina paroecia era la comunidad local de cristianos dirigida y presidida por un presbítero o por un Obispo.

Desde el siglo VI se emplea el término diócesis para designar a un conjunto de comunidades cristianas gobernadas por un Obispo. Pero de hecho, hasta el siglo XIII, hay una cierta confusión entre los términos parroquia y diócesis.

Internet, Liturgia, Biblia, Catequesis, etc.


















A menudo tengo que preparar reflexiones, celebraciones o charlas, que contienen las lecturas del dia o episodios de la Biblia. A veces copiar los textos de la Biblia, palabra a palabra, es imposible porque no tenemos el tiempo que esto requiere. De modo que es necesario poner nuestros recursos de internet al dia.

Hace un tiempo utilizaba las herramientas de http://www.pastoralsj.org/ para buscar y copiar textos de la Biblia, pero ultimamente su buscador no me ha funcionado. http://www.biblegateway.com/ es una buena herramienta, con multitud de traducciones, pero no contiene todos los libros de la Biblia. Otra buena web es http://www.biblija.net/, pero tambien me he encontrado con sorpresas al no encontrar algunos textos, como por ejemplo el de la primera lectura de este domingo del profeta Malaquias (Domingo 33 del Tiempo Ordinario).

Finalmente, he dado con otra web que es una delicia en cuestion de textos de la Biblia en castellano. Me refiero a http://www.sacrascriptura.org/. Ademas de las lecturas (en castellano) del dia tambien encontrareis todos los libros de la Biblia.

Domingo de la 33 Semana del Tiempo Ordinario, C

Malaquias 3:19-20a

Está para llegar el Día, abrasador como un horno; todos los arrogantes y los malvados serán como paja; y los consumirá el Día que viene, dice Yahvé Sebaot, hasta no dejarles raíz ni rama. Pero para vosotros, los adeptos a mi Nombre, os alumbrará el sol de justicia con la salud en sus rayos.

2 Tesalonicenses 3:7-12

Ustedes mismos saben cómo deben seguir nuestro ejemplo. Nosotros no vivimos como ociosos entre ustedes, ni comimos el pan de nadie sin pagarlo. Al contrario, día y noche trabajamos arduamente y sin descanso para no ser una carga a ninguno de ustedes. Y lo hicimos así, no porque no tuviéramos derecho a tal ayuda, sino para darles buen ejemplo. Porque incluso cuando estábamos con ustedes, les ordenamos: “El que no quiera trabajar, que tampoco coma”. Nos hemos enterado de que entre ustedes hay algunos que andan de vagos, sin trabajar en nada, y que sólo se ocupan de lo que no les importa. A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo que tranquilamente se pongan a trabajar para ganarse la vida.

Lucas 21:5-19

Algunos de sus discípulos comentaban acerca del templo, de cómo estaba adornado con hermosas piedras y con ofrendas dedicadas a Dios. Pero Jesús dijo:
— En cuanto a todo esto que ven ustedes, llegará el día en que no quedará piedra sobre piedra; todo será derribado.
— Maestro —le preguntaron—, ¿cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de que está a punto de suceder?
— Tengan cuidado; no se dejen engañar —les advirtió Jesús—. Vendrán muchos que usando mi nombre dirán: "Yo soy" , y: "El tiempo está cerca." No los sigan ustedes. Cuando sepan de guerras y de revoluciones, no se asusten. Es necesario que eso suceda primero, pero el fin no vendrá en seguida. Se levantará nación contra nación, y reino contra reino —continuó—. Habrá grandes terremotos, hambre y epidemias por todas partes, cosas espantosas y grandes señales del cielo. Pero antes de todo esto, echarán mano de ustedes y los perseguirán. Los entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y por causa de mi nombre los llevarán ante reyes y gobernadores. Así tendrán ustedes la oportunidad de dar testimonio ante ellos. Pero tengan en cuenta que no hay por qué preparar una defensa de antemano, pues yo mismo les daré tal elocuencia y sabiduría para responder, que ningún adversario podrá resistirles ni contradecirles. Ustedes serán traicionados aun por sus padres, hermanos, parientes y amigos, y a algunos de ustedes se les dará muerte. Todo el mundo los odiará por causa de mi nombre. Pero no se perderá ni un solo cabello de su cabeza. Si se mantienen firmes, se salvarán.

Comentario por Julio González, S.F.
 
Nos aproximamos al final del año litúrgico y los discursos y mensajes apocalípticos van a ser muy normales. La crisis, los hechos y los acontecimientos, que afectan a las vidas de las personas se mezclan con sus emociones, expectativas, miedos y dramas; por eso, las imágenes y los símbolos utilizados en los episodios que proclaman la llegada del final son tan ilustrativos y variados como difíciles a veces de comprender.
 
Para entender estos episodios con tinte apocalíptico podemos cambiar el anuncio del final del mundo por el anuncio del final de una época, una cultura, unos valores, unas prioridades, etc.
 
¿Que pasaría si una persona en actitud desafiante se pusiera a gritar en medio de una plaza abarrotada de gente que el final del mundo está a las puertas? Seguramente muchos de nosotros le tomaríamos por loco.
 
¿Qué pasaria si una persona gritara en una plaza abarrotada de gente que nuestra cultura, estilo de vida, forma de gobierno, valores y prioridades, van a ser barridas junto con nuestros políticos, banqueros, hombres de negocios, y un sin fin de inocentes? Entonces, más de uno prestaría atención.
 
Esto nos ayuda a comprender mejor los motivos y el alcance del discurso apocaliptico muy presente en algunos libros de la Biblia. Porque el mensaje apocaliptico de Jesús no se refiere tanto al final del mundo cuanto al final de una época con una novedad que alumbrará un nuevo estilo de vida en las personas: un "nacer de nuevo".
 
Este anuncio en lugar de asustarnos debería motivarnos para vivir "vigilantes y alerta" porque también nosotros vivimos el final de una época. Observando a los miembros mas entrados en años de mi parroquia me doy cuenta de que una cultura esta expirando y otra cultura está gestándose. Al recordar las historias, experiencias y anécdotas que mis abuelos y padres compartieron conmigo no puedo evitar sentir la nostalgia de un mundo que está finalizando si es que no ha finalizado ya. El momento histórico que ahora nos toca vivir es una encrucijada, un cruce de caminos. Algunos quieren dar marcha atrás pero Dios no nos espera en el pasado sino en el por-venir. Por eso, el evangelio de hoy es tan importante para todos.
 
Jesús de Nazaret no anuncia solamente el final de una sociedad sino el final de un templo y de una manera de practicar la religión. A Jesús no parece importarle demasiado lo que hacen los soldados romanos y el emperador; su mensaje y enseñanzas se centran en otros individuos, otras instituciones, otros asuntos muy sensibles a la religiosidad y mentalidad de su propio pueblo.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Lucas 17:20-25, Cuando llega el Reino de Dios?

Lucas 17:20-25
Jueves de la 32 Semana del Tiempo Ordinario

Los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo iba a venir el reino de Dios, y él les respondió:
— La venida del reino de Dios no se puede someter a cálculos. No van a decir: "¡Mírenlo acá! ¡Mírenlo allá!" Dense cuenta de que el reino de Dios está entre ustedes.
A sus discípulos les dijo:
— Llegará el tiempo en que ustedes anhelarán vivir siquiera uno de los días del Hijo del hombre, pero no podrán. Les dirán: "¡Mírenlo allá! ¡Mírenlo acá!" No vayan; no los sigan. Porque en su día el Hijo del hombre será como el relámpago que fulgura e ilumina el cielo de uno a otro extremo. Pero antes él tiene que sufrir muchas cosas y ser rechazado por esta generación.

Comentario:


















La ensenanza sobre la venida del Reino del Dios se halla en el corazon mismo del evangelio. Juan el Bautista anuncia la llegada del Mesias y, con El, la llegada del Reino, y Jesus nos dice que el Reino de Dios esta en medio de nosotros; sin embargo, este anuncio fue la causa de malentendidos y conflictos entre los discipulos de Jesus.

Algunos seguian a Jesus por unos motivos que seran un obstaculo en la hora de la persecucion y la prueba. Jesus tiene que corregir a sus discipulos porque sus planes no se ajustan a la voluntad del Padre. Algunos discipulos se estaban preparando para entrar en Jerusalen y reinar al lado de Jesus, no sin antes haber expulsado a los romanos y a los lideres religiosos corruptos. Estas expectativas vienen precedidas por el anuncio de la venida del Reino y no nos debe extranar las pretensiones mesianicas del grupo de Jesus y de muchos judios.

Para algunos cristianos el Reino de Dios hace referencia al Paraiso perdido. Vivimos en un mundo en tension debido a la maldad y el pecado de las personas. En la situacion actual no es de extranar que algunos se erijan como los guardianes y centinelas del Bien. Es la eterna lucha entre el Bien y el Mal. Pero la Buena Noticia de Jesus no busca el enfrentamiento entre los aparentemente buenos contra los malos o pecadores puesto que todos somos llamados al arrepentimiento, al perdon y a la reconciliacion. No, el Reino de Dios no viene precedido por el ruido de los sables sino por la entrega y el sacrificio de nuestros intereses inconfesables. La Verdad de Reino no es una arma con la cual luchar en la guerra sino una virtud que nos mueve a sufrir y dar la vida por ella.

Es normal que las autoridades romanas y el emperador vieran en las comunidades cristianas a una secta peligrosa. Para los cristianos esperar la venida del Reino de Dios significaba que el unico emperador y rey ante el cual se debian arrodillar y ofrecer incienso era Dios. El emperador romano era un pagano porque adoraba idolos y habia usurpado la autoridad de dar y quitar la vida. Todos debian de dirigirse al emperador como si se tratase del Hijo de Dios. Esto era impensable para los cristianos.

Es importante recordar el momento historico en el que se proclama la venida del Reino de Dios porque es un tiempo de ocupacion, resistencia y rebelion. En tal situacion, morir por el Reino de Dios era un sacrificio. Pero esta situacion cambiara radicalmente cuando el emperador se bautice y se rodee de cortesanos cristianos. Entonces, los cristianos no tendran reparos en arrodillarse delante del emperador o escrupulos para aceptarle como Sumo Pontifice porque su voluntad esta en sintonia con la voluntad de Dios.

A partir de aqui, creo que se me entendera mejor cuando digo que la venida del Reino de Dios ha dado lugar a muchas equivocaciones y tergiversaciones por parte de un poder, una verdad y una justicia, que se decian cristianas. No es cierto, sin embargo, que el Reino de Dios haga referencia a un sentimiento y a una espiritualidad privadas y abstractas. Damos testimonio de Dios y de su reinado a traves de nuestras palabras, gestos y acciones. Ahora bien, que palabras, que gestos y que acciones son senales de que el reino de Dios y esta aqui? La mejor respuesta a esta pregunta la encontramos en las parabolas de Jesus.

martes, 9 de noviembre de 2010

Familias que beben de la espiritualidad ignaciana. Entrevista con Alfonso Salgado, presidente de Comunidad de Vida Cristiana (CVX) en Espana.

La riqueza de la espiritualidad de San Ignacio de Loyola hace que hoy cientos de católicos beban de sus fuentes para encontrar allí la sabiduría y las enseñanzas para enfrentarse con los desafíos del tiempo presente. La Comunidad de Vida Cristiana CVX en España, tuvo recientemente un encuentro en Loyola, España. Denominado “Familia y espiritualidad ignaciana”, convocando a unas 60 familias (unas 200 personas entre adultos, jóvenes y niños).

El centro ha sido reflexionar y experimentar las ayudas y medios que ofrecen la espiritualidad y la pedagogía ignacianas vividas en familia, con el objetivo de ofrecerlas a la Iglesia y a la sociedad como ayuda para el desarrollo y crecimiento de todas las familias.

- ¿Cómo comienza la comunidad CVX?
Alfonso Salgado: Esta tuvo su origen más remoto en los primeros laicos que colaboraban con San Ignacio. De aquello fueron apareciendo las congregaciones marianas que fueron muy importantes en la historia de la Iglesia, y de las cuales provienen en el siglo XX las comunidades de vida cristiana. En los años 80 las comunidades de vida cristiana se fueron uniendo y 1990 comenzaron oficialmente a unirse en una sola.

Somos una asociación internacional pública de fieles cristianos, de diferentes condiciones, que queremos seguir más de cerca a Jesucristo y trabajar con Él en la construcción del Reino. Buscamos integrar pequeños grupos que forman parte de comunidades más amplias a nivel regional y nacional, constituyendo una Comunidad Mundial, y estamos presentes en los cinco continentes y en unos 60 países.

- ¿Qué relación tienen con la Compañía de Jesús?
Alfonso Salgado: El carisma de CVX y su espiritualidad es ignaciano. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio constituyen su fuente específica y su instrumento característico. Tenemos una relación íntima con la Compañía de Jesús pero no somos parte de esta comunidad. Es un lazo de mucha hermandad y colaboración mutua. Muchos de nuestros asistentes son sacerdotes jesuitas.

- Frente al reciente encuentro que tuvieron en Loyola. ¿Cuáles fueron las principales líneas de reflexión?
Alfonso Salgado: Queríamos pensar en términos apostólicos. En cómo ofrecer esta espiritualidad ignaciana a las familias del mundo actual. Y buscamos herramientas que son exportables: la importancia del discernimiento en familia, el detenerse de vez en cuando a pensar cómo ha transcurrido la vida, qué motivos hay para dar gracias, para pedirnos perdón, por dónde parece que podríamos caminar, la importancia que tiene que esto es nuclear.

Es entender que somos herramientas e instrumentos puestos al servicio de Dios. Ofrecer a las familias un modo donde el hombre esté menos centrado en sí mismo y más comprometido con el mundo en que vive. Que las familias sean herramientas para dinamizar y hacer crecer.

Creo que también podemos llegar a familias que no son creyentes. Utilizar esas herramientas para disparar la pregunta por Dios. Queremos ofrecer la espiritualidad ignaciana en contextos próximos como las asociaciones de padres, cursos de preparación al matrimonio… entre otros ámbitos.

- ¿Cómo actualizar el contenido del mensaje del santo de Loyola y aplicarlo a la realidad de las familias de hoy?
Alfonso Salgado: La espiritualidad ignaciana, entre las muchas riquezas que tiene, se puede basar en dos pedales. Uno es una mirada agradecida y otro es el deseo de devolver tanto bien recibido. Miro hacia atrás y veo lo que el Señor ha hecho por mí y me motiva para ver cómo comprometerme con los demás.

Se trata de un discurso basado en el agradecimiento. Vivir la familia en clave creyente, de apostar con una mirada que no esté centrada en mí mismo ni en mis intereses. Sino más bien desde una posición basada en la gratitud, en lo bien y en lo feliz que soy. El discurso más moralista en un momento puede ayudar pero por desgracia no llega a todos los ámbitos.

Junto con eso debe ir el de promoción sobre cómo hacer para que sea mejor. Desde ahí es necesario recuperar modelos familiares y devolver una lectura más positiva de la familia. En el momento que la gente empieza a decir “desde que vivo estos valores en la familia estoy mejor, mi familia es mejor y somos todos más felices”.

En ese sentido porque lo hemos aprendido, más que entrar en debates, que son necesarios, lo que queremos es arremangarnos las mangas de la camisa y ponernos a trabajar.

- ¿Qué desafíos vieron como los más urgentes?
Alfonso Salgado: La base que se encuentra en algunos modelos actuales de construcción de familia es un modelo profundamente burgués, individualista, consumista. Detrás de eso hay una mentalidad que dice que el centro de la vida soy yo y todo lo demás es importante en tanto a mí me ayuda.

El modo de ayudar es transmitir el mensaje de que es posible que sin perder los intereses, el centro se ponga fuera de mí: la esencia familiar es estar unidos por unos vínculos naturales, con una familia que, además está inserta en el mundo y con las puertas abiertas a lo que pasa fuera de casa.

Es imposible que el secularismo no entre a nuestras familias y no deberíamos tenerle miedo pero debemos tener un discurso vivencial y no sólo teórico para poder dar respuestas.
No creo que los tiempos que vivimos ahora supongan otros retos que no tenían otros tiempos. La religión cristiana parte de la encarnación, de que el Señor se hace presente en la historia.

Por Carmen Elena Villa
Fuente: http://www.zenit.org/

lunes, 8 de noviembre de 2010

El respeto a los muertos en el Catecismo de la Iglesia Catolica #2299-2301

El respeto a los muertos

2299 A los moribundos se han de prestar todas las atenciones necesarias para ayudarles a vivir sus últimos momentos en la dignidad y la paz. Deben ser ayudados por la oración de sus parientes, los cuales cuidarán que los enfermos reciban a tiempo los sacramentos que preparan para el encuentro con el Dios vivo.

2300 Los cuerpos de los difuntos deben ser tratados con respeto y caridad en la fe y la esperanza de la resurrección. Enterrar a los muertos es una obra de misericordia corporal (cf Tb 1, 16-18), que honra a los hijos de Dios, templos del Espíritu Santo.

2301 La autopsia de los cadáveres es moralmente admisible cuando hay razones de orden legal o de investigación científica. El don gratuito de órganos después de la muerte es legítimo y puede ser meritorio.

La Iglesia permite la incineración cuando con ella no se cuestiona la fe en la resurrección del cuerpo

La donacion de organos en el Catecismo de la Iglesia Catolica # 2296

2296 El trasplante de órganos es conforme a la ley moral si los daños y los riesgos físicos y psíquicos que padece el donante son proporcionados al bien que se busca para el destinatario. La donación de órganos después de la muerte es un acto noble y meritorio, que debe ser alentado como manifestación de solidaridad generosa. Es moralmente inadmisible si el donante o sus legítimos representantes no han dado su explícito consentimiento. Además, no se puede admitir moralmente la mutilación que deja inválido, o provocar directamente la muerte, aunque se haga para retrasar la muerte de otras personas.

La donacion de organos para trasplantes























Una obra de caridad muy actual es la donación de órganos para trasplantes. "La donación de órganos, después de la muerte, es un acto noble y meritorio, que debe ser alentado" (Catecismo de la Iglesia Católica nº 2301)

Donar el cadáver para que otra persona pueda recibir un órgano aprovechable es una obra de caridad que deberíamos hacer todos. Gino Concetti, en el Osservatore Romano (27 de Octubre de 1997), afirma: "la donación de órganos es sin duda un gesto de caridad heroica -explica el teólogo-. "Quien lo realiza se conforma más íntimamente a Cristo, que dio su vida en rescate por todos".

Sería bueno llevar junto al Documento Nacional de Identidad, un papel firmado donde se haga donación de todo órgano aprovechable después de nuestra muerte. Actualmente se puede solicitar la tarjeta de donante en las Residencias y Ambulatorios de la Seguridad Social. Esto facilita la gestión, pues el donante figura en los archivos de la Seguridad Social.

"Cuando se trata del trasplante del corazón, se requiere con absoluta necesidad que la persona cuyo corazón va a ser trasplantado esté realmente muerta. (...) De lo contrario, los operadores cometen un homicidio". Por eso es obligatorio legalmente, antes de extraer el órgano al donante, asegurarse de que está cerebralmente muerto, para lo cual se le hacen tres encefalogramas, espaciados por seis horas cada uno; y los tres deben estar planos.

Si la donación es en vida, deben darse algunas condiciones (Catecismo de la Iglesia Católica nº 2296) :
a) que el donante lo otorgue libre y responsablemente, después de haber sido suficientemente informado.
b) que las garantías de éxito sean proporcionales a los inconvenientes para el donante.
c) que el órgano sea doble o regenerable: como la sangre.

"Exceptuados los casos de prescripciones médicas, de orden estrictamente terapéutico, las amputaciones, mutilaciones o esterilizaciones directamente voluntarias de personas inocentes son contrarias a la ley moral" (Catecismo de la Iglesia Católica nº 2297).

Fuente:
http://www.diocesisdecanarias.es/

Parroquia, difuntos. Rezamos por los hermanos y hermanas que ya partieron


























En noviembre, las familias de los hermanos y hermanas que nos dejaron durante estos ultimos doce meses, traen sus retratos a la celebracion de la Eucaristia y, en procesion, los colocamos en un lugar de facil acceso y bien visible en la iglesia. Esta sencilla liturgia esta muy bien preparada por los miembros de la parroquia y nos recuerda que somos peregrinos en la vida presente, que debemos ser solidarios los unos con los otros y rezar constatemente por el projimo y, tambien, por nuestros hermanos y hermanas difuntos.

La procesion de las familias con el retrato de sus seres queridos se realiza despues de la homilia, en la cual hemos reflexionado sobre el misterio de la vida y de la muerte y la promesa de vida eterna que todos los cristianos recibimos y acogimos el dia de nuestro bautismo. Por parte de las familias, este es un momento de intensa emocion; por parte de la congregacion, conocer, honrar y rezar por estos hermanos y hermanas nuestros es una llamada de atencion sobre nuestra condicion, debilidad y vocacion a vivir con la mirada y la esperanza puesta mas alla de nosotros mismos.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Benedicto XVI propone el ejemplo de san Carlos Borromeo para empezar por uno mismo la necesaria reforma de la Iglesia

















Benedicto XVI instó a reformar la Iglesia empezando por uno mismo y detalló unas indicaciones para llevar a cabo esta necesaria purificación proponiendo el ejemplo de san Carlos Borromeo.

Lo hizo en un mensaje dirigido al arzobispo de Milán, el cardenal Dionigi Tettamanzi, con motivo del cuarto centenario de la canonización del santo. “En tiempos oscurecidos por numerosas pruebas para la comunidad cristiana, con divisiones y confusiones doctrinales, con el empañamiento de la pureza de la fe y de las costumbres y con el mal ejemplo de varios ministros sagrados, Carlos Borromeo no se limitó a deplorar o a condenar, ni simplemente a auspiciar el cambio en los demás, sino que empezó a reformar su propia vida”, destacó el Papa.

En concreto, abandonó las riquezas y las comodidades y llenó su vida de oración, penitencia y dedicación amorosa a su pueblo, y vivió de manera heroica la pobreza, la humildad y la castidad, en un continuo camino de purificación ascética y de perfección cristiana. "Este santo “era consciente de que una reforma seria y creíble debía empezar precisamente por los pastores, para que tuviera efectos beneficiosos y duraderos en todos el Pueblo de Dios”.

ACCION DE REFORMA

















“En esa acción de reforma supo recurrir a las fuentes tradicionales y siempre vivas de la santidad de la Iglesia católica”, continuó. Y enumeró esas fuentes:

- La centralidad de la Eucaristía.
- La espiritualidad de la cruz.
- Frecuentar los sacramentos.
- La Palabra de Dios meditada, leída e interpretada en la Tradición y el amor y devoción al Papa.

El Pontífice también subrayó que la conversión de cada miembro de la Iglesia a Dios es la “exigencia primera y más urgente en la Iglesia” en todas las épocas. Reconoció de nuevo que hoy la comunidad eclesial “se muestra necesitada de purificación y reforma” y que no le faltan “pruebas ni sufrimientos”.

Y en este sentido, auspició “que el ejemplo de san Carlos nos impulse a empezar siempre desde un serio compromiso de conversión personal y comunitaria, a transformar los corazones, creyendo con firme certeza en el poder de la oración y de la penitencia”.

De los presbíteros y diáconos, el Papa deseó especialmente “una fe limpia y una vida sobria y pura” y les instó a “a hacer de su vida un valiente camino de santidad, a no temer la exaltación de ese amor confiado en Cristo por el que el obispo Carlos estuvo dispuesto a olvidarse a sí mismo y a dejarlo todo”.

En su mensaje, Benedicto XVI destacó que “la extraordinaria obra de reforma que san Carlos realizó en las estructuras de la Iglesia” nacía de su vida santa y conformada cada vez más a Cristo. “Admirable fue su obra de guía del pueblo de Dios, de meticuloso legislador, de genial organizador”, señaló. También recordó que durante su episcopado, su diócesis “se sintió contagiada por una corriente de santidad que se propagó a todo el pueblo. “Donde existe la experiencia viva del amor, se revela el rostro profundo de Dios que nos atrae y nos hace suyos”, afirmó el Papa.

Benedicto XVI invitó a a hacer “de la Eucaristía el verdadero centro de nuestras comunidades” y concluyó su mensaje renovando su llamada a los jóvenes a la santidad: “Vosotros, queridos jóvenes, no sois sólo la esperanza de la Iglesia; ¡vosotros ya formáis parte de su presente! Y si tenéis la audacia de creer en la santidad, seréis el tesoro más grande de vuestra Iglesia ambrosiana, que se ha edificado sobre santos”.

Fuente: zenit.org

Desideria en 1675



















Este libro, publicado por primera vez en 1675, inauguro un nuevo movimiento en Alemania, llamado Pietismo. En ella Philip Jacob Spener, un joven pastor nacido y educado durante la Guerra de los Treinta Anyos, pide la reforma de la Iglesia. Spener mantuvo una gran amistad durante toda su vida con el filosofo Leibniz y fue padrino de bautismo de Nicholas Zinzendorf, fundador de la iglesia Morava, cuyos miembros influyeron en la vida y espiritualidad de John Wesley, el cual a su vez fue co-fundador con su hermano Charles Wesley de la Iglesia Metodista.

Desideria, por la M. Maria Dolors Gaja, Misionera Hija de la Sagrada Familia de Nazaret



















PIMERA PARTE

Quiero presentaros a Desideria. No basta decir que es una figura inventada por San José Manyanet o que es la protagonista del libro Escuela de Nazaret. Desideria es mucho más porque Desideria, lo sepamos o no, somos todos.

La palabra “deseo”, manchada durante algunos años, ha sido rehabilitada desde la exégesis bíblica y la psicología de más alto nivel. Que es donde se sitúa Desideria.

Hoy existen ya muchos libros que nos hablan de nuestros deseos más profundos, del deseo de Dios y de un Dios deseante. En realidad, la Biblia es la historia de un ardiente deseo, a veces correspondido, a veces desoído y apagado. Pero siempre vivo.

Desideria, esa figura tan manyanetiana, es una mujer y eso me parece interesante. Es verdad que es el trasunto del alma, que propiamente encarna toda alma deseosa de Dios, pero que sea una mujer, tan convertida en “objeto de deseo” a lo largo de los siglos, tan dañada y tan distorsionada, impone una reflexión.

La mujer es espacio natural de recepción y creación de vida. Nuestros deseos, debidamente atendidos, son los que configuran nuestra vida. Los que nos crean y recrean. Dicen que la mujer es frágil pero sabemos cuán fuerte puede llegar a ser. Nuestros deseos de Dios son, a menudo, muy débiles pero basta atenderlos un poco para transfigurar toda nuestra existencia. El deseo de Dios, seguido y saciado, ha sido la única forja de santidad. La mujer también es, en general, más intuitiva. Se habla, con cierta sorna, de la intuición femenina. Ese sexto sentido es un camino para alcanzar a Dios, a quien sólo podemos intuir, vislumbrar…No quiero hacer aquí un elogio de la feminidad pero veremos como Desideria va a necesitar seguir el deseo naciente de Dios, guiarse por cuanto sólo es capaz de intuir y ser creadora de un nuevo ser…en la forja de Nazaret.

Se ha definido el deseo como una atracción hacia algo percibido como bueno. Nuestra experiencia religiosa nos dice que nada hay más bueno que Dios. Desear a Dios no es algo “aparte” de nuestros otros deseos. No se contrapone al deseo familiar, de amistad o de cubrir nuestras necesidades: el hambre, por ejemplo. Pero es la cumbre de todo deseo y orienta los otros. Es Dios quien nos ha constituido seres capaces de relación y en esa “relacionalidad” ha querido incluirse Él. Desde nuestro primer hálito, le deseamos.

En la Bíblia, y especialmente en el A. Testamento, existen muchas imágenes y textos del deseo de Dios:
a Ti elevo mi alma, Sal 24,1
levanto mis ojos a Ti, que habitas en los cielos, Sal 122, 1
mi alma tiene sed de Dios, Sal 41,2;
a Ti anhela mi carne, como tierra árida, sin agua, Sal 62,2b
mi alma te ansía de noche, mi espíritu en mi interior madruga por Ti
oh Dios, tu eres mi Dios, desde la aurora te busco, Sal 62,2a;

La imagen del exilio del Paraíso y de la Tierra prometida así como el Cantar de los Cantares son altos exponentes de ese deseo que cruza el A. Testamento. Pero también los textos que nos narran peregrinaciones a Jerusalén, búsqueda de pastos, migraciones etc., son imagen del deseo que, esencialmente, nos pone en marcha. Porque el deseo se percibe siempre como carencia de un bien y ello nos dinamiza, nos mueve.

Ya hemos visto que el tema del deseo de Dios es inherente a la persona. Es, además, el gran tema de la vida espiritual y a lo largo de la historia se ha tratado desde distintos ángulos y con distintas imágenes, alcanzando en los místicos sus cotas más altas: “¿Adónde te escondiste, Amado, y me dejaste con gemido?” (San Juan de la Cruz). La vida pues, no es otra cosa que un éxtasis, una salida de sí para unirse al objeto de nuestro deseo más profundo: Dios.

Manyanet trata este tema, ya clásico, con la bella figura de Desideria. Cabría resaltar dos aspectos en esta figura femenina:

El nombre: Nomen est omen. El nombre en la biblia es vocación, augurio de misión, definición de la persona. Manyanet da al paradigma de la vida espiritual el nombre de “deseosa”. Sin deseo de Dios no hay vida en el Espíritu.

Las visitas: Muy en la espiritualidad del siglo XIX y XX, Manyanet recoge la devoción de las “visitas espirituales”, que, en este caso, él aplica a la Sagrada Familia. Algunos hombres de su época escribieron “visitas espirituales” que se hicieron famosas. En el ámbito catalán, al cual Manyanet pertenece, basta recordar la “Visita espiritual a la Mare de Déu de Montserrat” del obispo Torras y Bages.

SEGUNDA PARTE
¿Cómo son las visitas de Desideria?



















A menudo, o por lo menos de vez en cuando, todos hemos hecho alguna visita de cortesía. ¿ Quién no tiene experiencia de cumplir con un compromiso que la vida social nos ha marcado? Son visitas que pesan, que, a veces, se postergan y que, gustosamente, delegaríamos en alguien.

Las visitas de Desideria no son de cortesía y ésta es su primera enseñanza: en la vida espiritual no nos basta con “cumplir” con Dios, con no faltar a lo esencial, con ir a misa y alguna cosa más...

Hay otro tipo de visitas: las que se hacen para acompañar a alguien. Son visitas de amistad, de amor. Visitas que se desean, aunque a veces cuesten, porque nacen de las aguas más profundas del corazón. Con frecuencia hemos visitado un enfermo, un anciano. Hemos estado horas para estar, simplemente, al lado de.

Y hay, también, otro tipo de visitas: las de aprendizaje, aquellas que un alumno aventajado hace al maestro en la intimidad de su casa. Supone un honor que el maestro abra las puertas de su casa a sus alumnos y las experiencias humanas nos relatan cuánto aprendieron en esas tertulias caseras algunos de nuestros personajes más ilustres. Y cómo, insensiblemente, pasaron de alumnos aventajados a discípulos.

En Desideria se cumplen estos dos últimos tipos de visita. Ella se acerca a la Sagrada Familia para aprender y para estar con ellos.

¿Cuál es el proceso? ¿Cómo se inician las visitas? ¿Cómo puedo acercarme yo a la Casa de Nazaret?

La visita responde a “toques interiores” es decir a mociones espirituales por las cuales Dios mismo nos va marcando el camino. Nuestro deseo de Dios nace en Dios mismo: Desideria va a Nazaret “atraída por la exquisita fragancia de vuestras virtudes” ( E.N. I,I ) Dios nos seduce lentamente, nos ata con suaves lazos. Aunque hay en la historia conversiones radicales es más frecuente la lenta transformación. Porque Dios se parece más a un alfarero que a un mago.

Acercarse a Dios supone también el atrevimiento, la “parresía” de los hijos de Dios: perdonad mi atrevimiento (E.N.I,I ) dice en repetidas ocasiones Desideria.

Y toda visita tiene un objeto, un fin; Desideria enumera algunos de estos fines:
La dicha de poder visitaros
Escuchar las palabras de paz y vida eterna
Ofrecer no sólo lo que se tiene y vale, sino el corazón.
Buscar ánimo, aliento y comprensión para mis defectos e ignorancias...

Este proceso supone haber “discernido” mis propios deseos, saber cuáles me producen dicha, paz, qué deseos me humanizan, me llevan a aprender cómo ser más mujer, más hombre de Dios. Supone también saber dónde hallo fortaleza para mi debilidad, aliento para mis desánimos. E implica también acercarse con deseos de ofrecer a Dios lo que soy, mis luces y mis sombras.

A lo largo de las distintas visitas, Desideria se mostrará “ ansiosa, deseosa, agradecida, acostumbrada...y resuelta a poner por obra lo que aprende en Nazaret”.

Para ello, hará falta un grado de intimidad: siéntate cerquita ( E.N. I,I ) le dice Jesús a Desideria. No obstante, para gozar de ese grado de intimidad son necesarias unas condiciones que tanto María como José le recuerdan:

Acercarse con infantil sencillez y confianza
Escuchar con atención y agradecimiento
Guardar diligentemente las divinas palabras en el corazón.
Ser agradecida y fervorosa.
Acrecentar la esperanza
No arredrarse ante las dificultades.
Ser humilde.
Poner en obra cuanto se aprende en las visitas a la Sagrada Familia

Sin embargo, la visita, el encuentro con Jesús, sólo se da si el alma se abandona y se deja guiar por esos “toques interiores” que antes citábamos:

“Por dicha tuya has dado asentimiento a la divina inspiración y te has resuelto a venir a esta nuestra casa que es morada de paz y verdadera alegría. Sí, hija, no temas: aquí se te enseñará y encontrarás lo que quieres y tu corazón desea. (E.N. I,I )

Así que no basta la acción divina. Él necesita que colaboremos activamente en nuestra propia salvación. Pero Manyanet es consciente de que el deseo de Dios puede oscurecerse y hasta apagarse. La vida espiritual es un camino hacia la unificación interior:

“Lo que quieres y tu corazón desea” dice María que podemos hallar en Nazaret. Nos movemos, por tanto, en dos niveles que, en Desideria, ya se han unido: el deseo profundo de Dios está en mí porque Dios mismo lo ha sembrado. Ese anhelo de santidad, esos deseos de ser de Dios, ese deseo de vivir el evangelio en radicalidad... esa es mi verdad más auténtica porque en el fondo nos definimos por lo que deseamos. Pero “lo que quiero”, aquello que tiene como sujeto mi voluntad, mis actos, mis compromisos, mi tiempo... ¿va solidificando, fortaleciendo, haciendo más explícito el deseo sumergido de Dios? ¿Lo que quiero en la vida es exactamente lo que mi corazón desea?

Manyanet constata que con frecuencia vivimos alejados de la santidad a la cual todos hemos sido llamados. Y expone dos causas que reitera a menudo: la distracción y la tibieza. Hoy diríamos, quizá, la superficialidad y la mediocridad. Ambos temas dan para largas reflexiones que no deseo incluir aquí. Retomemos pues el deseo de Dios. Sí, Él lo ha sembrado en nuestro interior pero ¿qué nos hace conscientes de Él? ¿Qué lo despierta?

Todos tenemos la experiencia de haber conocido a personas que desprendían paz interior y gozo sin apenas decir nada. Todos hemos “estado bien” a su lado aunque no hiciéramos ni dijéramos nada trascendental. Sabíamos también que esas personas no habían tenido una vida distinta, eran “normales y corrientes”, tenían dificultades, luchas, dolor...pero no acababan de ser “normales y corrientes”. De una manera u otra su cercanía y esos rasgos que las diferenciaban las convertían en un faro luminoso.

Nada despierta tanto la sed de Dios como encontrarse con un sediento de Dios. Y si alguien personificó esa sed fue María. Y fue José. Por eso Desideria va a Nazaret “atraída por la exquisita fragancia de vuestras virtudes”.

La virtud, esa palabra casi olvidada, es camino y reflejo del deseo auténtico de Dios. De ello reflexionaremos más adelante.
 
Encontrais a la M. Maria Dolors Gaja en:
http://www.vivirennazaret.blogspot.com/

martes, 2 de noviembre de 2010

Huesos de santo, buñuelos de viento, panellets















Huesos de santo

Los huesos de santo son unos postres de mazapán (pasta de almendra), de color blanco y forma alargada y cilíndrica (semejante a la de un hueso con su tuétano), originalmente rellenos de dulce de yema que recuerdan a tibias. En España son característicos en las pastelerías para la celebración de las fechas cercanas al Día de Todos los Santos (primeros de noviembre).

La elaboración de estos dulces se remonta a comienzos del siglo XVII, aunque el empleo de mazapán es de la época andalusí. Se elaboran principalmente para la celebración del día de Todos los Santos y Difuntos, coincidiendo con la recolección de la almendra. Son típicos de la zona de Castilla y León, aunque están muy difundidos por toda la geografía española.

En su confección intervienen las almendras, el azúcar y las patatas. Se elabora con ello una pasta en forma de canuto que se enrolla posteriormente sobre el relleno. Por su parte, el relleno consiste en una almíbar de yema y azúcar. Suelen ser los huesos de santo de 5 o seis cm de longitud. Aunque su relleno tradicional es el dulce de yema, los huesos de santo se han ido diversificando y es posible encontrarlos de otras confituras: yema, ciruela, coco, cabello de ángel, etc. Tampoco es extraño encontrar rellenos de mermelada, chocolate, incluso praliné o yogur.

Buñuelos de viento

Más ligeros y económicos que los huesos de santo son los buñuelos, que se llaman 'de viento' por no estar rellenos de ninguna crema, aunque también se venden el Día de Todos los Santos los rellenos de distintos sabores. La pasta del buñuelo, hecha de harina y azúcar, que se fríe en aceite bien caliente, tiene una gran tradición gastronómica en España.

Panellets

Más habituales en Cataluña, pero muy extendidos por toda España, destacan también entre los postres del Día de Difuntos, los panellets, compuestos de azúcar, mazapán, limón y huevo. Al igual que los huesos y los buñuelos, los panellets son unos pasteles pequeños, de gusto exquisito, que se pueden comprar o elaborar de diversos sabores, aunque los de piñones son los más tradicionales.

Huesos de santo


Huesos de santo de diferentes sabores


Panellets





 
 
 
 
 
 
 
 
 




Bunuelo de viento (tradicional)


Bunuelo de viento relleno de crema

El respeto no esta renido con la profesion

Escultura en un cementerio de Nong Khai, Tailandia

"Hasta que la muerte nos separe"