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sábado, 17 de junio de 2023

Exodo 19,1-15: El Señor propone la alianza

Exodo 19,1-15

1 Al tercer mes después de la salida de Egipto, ese mismo día, 
   llegaron los hijos de Israel al desierto de Sinaí.
2 Partieron de Refidim, y al llegar al desierto de Sinaí acamparon en el desierto. 
   Allí acampó Israel frente al monte.
3 Moisés subió hacia Dios. Yahveh le llamó desde el monte, y le dijo: 
   "Así dirás a la casa de Jacob y esto anunciarás a los hijos de Israel:
4 "Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de águila 
   y os he traído a mí.
5 Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, 
   vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra;
6 seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa." 
   Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel."
7 Fue, pues, Moisés y convocó a los ancianos del pueblo 
   y les expuso todas estas palabras que Yahveh le había mandado.
8 Todo el pueblo a una respondió diciendo: "Haremos todo cuanto ha dicho Yahveh." 
    Y Moisés llevó a Yahveh la respuesta del pueblo.
9 Dijo Yahveh a Moisés: "Mira: Voy a presentarme a ti en una densa nube para que el pueblo 
   me oiga hablar contigo, y así te dé crédito para siempre." 
   Y Moisés refirió a Yahveh las palabras del pueblo.
10 Yahveh dijo a Moisés: "Ve donde el pueblo y haz que se santifiquen hoy y mañana; 
     que laven sus vestidos
11 y estén preparados para el tercer día; porque al día tercero descenderá Yahveh 
     a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí.
12 Deslinda el contorno de la montaña, y di: 
     Guardaos de subir al monte y aun de tocar su falda. Todo aquel que toque el monte morirá.
13 Pero nadie pondrá la mano sobre el culpable, sino que será lapidado o asaeteado; 
     sea hombre o bestia, no quedará con vida. Cuando resuene el cuerno, subirán ellos al monte."
14 Bajó, pues, Moisés del monte, adonde estaba el pueblo, y ellos lavaron sus vestidos.
15 Y dijo al pueblo: "Estad preparados para el tercer día, y absteneos de mujer." 

jueves, 21 de julio de 2022

Números 17,6-15: Nuevo castigo de Dios contra el pueblo e intercesión de Aarón

Números 17,6-15: 
Nuevo castigo de Dios contra el pueblo e intercesión de Aarón

6 Al día siguiente, toda la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón, diciendo: 
   «Ustedes han provocado una mortandad en el pueblo del Señor».
7 Como la comunidad se amotinaba contra ellos, Moisés y Aarón se volvieron 
   hacia la Carpa del Encuentro, y vieron que la nube la cubría 
   y que la gloria del Señor se había aparecido.
8 Entonces fueron a la Carpa del Encuentro, y cuando estuvieron frente a ella,
9 el Señor dijo a Moisés:
10 «Apártense de esta comunidad, porque la voy a exterminar en un instante». 
     Ellos cayeron con el rostro en tierra, y Moisés dijo a Aarón:
11 «Toma el incensario, coloca en el fuego del altar y échale incienso, 
     En seguida ve adonde está la comunidad y practica el rito de expiación en favor de ellos. 
     Porque la ira del Señor se ha desatado y ha comenzado la plata».
12 Aarón tomó el incensario, como se lo había mandado Moisés, 
     y fue corriendo a ponerse en medio de la asamblea, donde ya había comenzado la plaga».
13 Luego se quedó de pie entre los muertos y los vivos, y cesó la plaga.
14 Los muertos a causa de la plaga fueron catorce mil setecientos, 
     sin contar los que ya habían muerto a causa de Coré.
15 Entonces Aarón volvió a la entrada de la Carpa del Encuentro, donde estaba Moisés, 
     porque la plaga ya había cesado.

martes, 19 de julio de 2022

Números 14,10-19: La indignación del Señor

Números 14,10-19:
La indignación del Señor

10 Toda la comunidad amenazaba con matarlos a pedradas, 
     cuando la gloria del Señor se manifestó a todos los israelitas en la Carpa del Encuentro.
11 Y el Señor dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo este pueblo me seguirá despreciando? 
     ¿Hasta cuándo no creerán en mí, a pesar de los signos que realicé en medio de ellos?
12 Los voy a castigar con una peste y los voy a desheredar. 
     De ti, en cambio, suscitaré una nación mucho más fuerte que ellos».
13 Pero Moisés respondió al Señor: 
     «Cuando oigan la noticia los egipcios –de cuyo país sacaste a este pueblo gracias a tu poder–
14 se la pasarán a los habitantes de esa tierra. Ellos han oído que tú, Señor, 
     estás en medio de este pueblo; 
     que te dejas ver claramente cuando tu nube se detiene sobre ellos; 
     y que avanzas delante de ellos, de día en la columna de nube, y de noche en la columna de fuego.
15 Si haces morir a este pueblo como si fuera un solo hombre, las naciones que conocen tu fama, dirán:
16 «El Señor era impotente para llevar a ese pueblo hasta la tierra que le había prometido con un 
     juramento, y los mató en el desierto».
17 Por eso, Señor, manifiesta la grandeza de tu poder, como tú lo has declarado, cuando dijiste:
18 «El Señor es lento para enojarse y está lleno de misericordia. 
     El tolera la maldad y la rebeldía, pero no las deja impunes, 
     sino que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la cuarta generación».
19 Perdona, por favor, la culpa de este pueblo según tu gran misericordia 
     y como lo has venido tolerando desde Egipto hasta aquí».

Números 12,10-16: El castigo de Miriam

Números 12,10-16:
El castigo de Miriam

10 Apenas la nube se retiró de encima de la Carpa, Miriam se cubrió de lepra, 
     quedando blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella y vio que estaba leprosa,
11 dijo a Moisés: «Por favor, señor, no hagas pesar sobre nosotros el pecado que hemos cometido 
     por necedad.
12 No permitas que ella sea como el aborto, que al salir del seno materno ya tiene consumida 
     la mitad de su carne».
13 Moisés invocó al Señor, diciendo: «¡Te ruego, Dios, que la cures!».
14 Pero el Señor le respondió: «Si su padre la hubiera escupido en la cara, 
     ¿no tendría que soportar ese oprobio durante siete días? 
     Que esté confinada fuera del campamento durante siete días, y al cabo de ellos vuelva a ser admitida».
15 Así Miriam quedó confinada fuera del campamento durante siete días, 
     y el pueblo no reanudó la marcha hasta que fue admitida de nuevo.
16 Después el pueblo salió de Jaserot y acampó en el desierto de Parán.

Números 12,1-9: Las murmuraciones de Miriam y de Aaron contra Moisés. Elogio del Señor a Moisés

Números 12,1-3:
Las murmuraciones de Miriam y de Aaron contra Moisés

1 Miriam y Aarón se pusieron a murmurar contra Moisés a causa de la mujer cusita ´
   con la que este se había casado. Moisés, en efecto, se había casado con una mujer de Cus.
2 «¿Acaso el Señor ha hablado únicamente por medio de Moisés?, decían. 
   ¿No habló también por medio de nosotros?». Y el Señor oyó todo esto.
3 Ahora bien, Moisés era un hombre muy humilde, más humilde que cualquier otro hombre sobre la tierra.

El elogio del Señor a Moisés

4 De pronto, el Señor dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam: 
   «Vayan los tres a la Carpa del Encuentro». Cuando salieron los tres,
5 el Señor descendió en la columna de la nube y se detuvo a la entrada de la Carpa. 
   Luego llamó a Aarón y a Miriam. Los dos se adelantaron,
6 y el Señor les dijo: «Escuchen bien mis palabras: 
   Cuando aparece entre ustedes un profeta, yo me revelo a él en una visión, le hablo en un sueño.
7 No sucede así con mi servidor Moisés: él es el hombre de confianza en toda mi casa.
8 Yo hablo con él cara a cara, claramente, no con enigmas, y el contempla la figura del Señor. 
   ¿Por qué entonces ustedes se han atrevido a hablar contra mi servidor Moisés?».
9 Y lleno de indignación contra ellos, el Señor se alejó.

Números 11,24-30: La comunicación del espíritu a los ancianos

Números 11,24-30:
La comunicación del espíritu a los ancianos

24 Moisés salió a comunicar al pueblo las palabras del Señor. 
     Luego reunió a setenta hombres entre los ancianos del pueblo, 
     y los hizo poner de pie alrededor de la Carpa.
25 Entonces el Señor descendió en la nube y le habló a Moisés. 
     Después tomó algo del espíritu que estaba sobre él y lo infundió a los setenta ancianos. 
     Y apenas el espíritu se posó sobre ellos, comenzaron a hablar en éxtasis; 
     pero después no volvieron a hacerlo.
26 Dos hombres –uno llamado Eldad y el otro Medad– se habían quedado en el campamento; 
     y como figuraban entre los inscritos, el espíritu se posó sobre ellos, 
     a pesar de que no habían ido a la Carpa. Y también ellos se pusieron a hablar en éxtasis.
27 Un muchacho vino corriendo y comunicó la noticia a Moisés, con estas palabras: 
     «Eldad y Medad están profetizando en el campamento».
28 Josué, hijo de Nun, que desde su juventud era ayudante de Moisés, intervino diciendo: 
     «Moisés, señor mío, no se lo permitas».
29 Pero Moisés le respondió: «¿Acaso estás celoso a causa de mí? 
     ¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu!».
30 Luego Moisés volvió a entrar en el campamento con todos los ancianos de Israel.

Números 10,29-36: La invitación de Moisés a Jobab

Números 10,29-36:
La invitación de Moisés a Jobab

29 Moisés dijo a Jobab, que era hijo de su suegro Reuel, el madianita: 
     «Nosotros vamos a emprender la marcha hacia el lugar que el Señor prometió darnos. 
     Ven con nosotros, y seremos generosos contigo, porque el Señor prometió ser generoso con Israel».
30 El replicó: «No iré con ustedes, sino que regresaré a mi país natal».
31 «Por favor, no nos abandones, le insistió Moisés; 
     tú sabes muy bien en qué lugar del desierto podemos acampar, y por eso nos servirás de guía.
32 Si vienes con nosotros, te haremos participar de los bienes que el Señor nos conceda».

La partida

33 Ellos partieron de la montaña del Señor y recorrieron un camino de tres días. 
     Durante todos ese tiempo, el Arca de la Alianza del Señor avanzó al frente de ellos, 
     para buscarles un lugar donde hacer un alto.
34 Desde que dejaron el campamento, la nube del Señor estaba sobre ellos durante el día.
35 Cuando el Arca se ponía en movimiento, Moisés exclamaba: 
     ¡Levántate, Señor! ¡Que tus enemigos se dispersen y tus adversarios huyan delante de ti!
36 Y cuando se detenía, exclamaba: ¡Descansa, Señor, entre los diez mil millares de Israel!

Números 10,11-28: El orden de la marcha

Números 10,11-28:
El orden de la marcha

11 En el segundo año, el día veinte del segundo mes, 
     la nube se alzó por encima de la Morada del Testimonio,
12 y los israelitas fueron avanzando por etapas desde el desierto del Sinaí, 
     hasta que la nube se detuvo en el desierto de Parán.
13 Cuando se inició la marcha, según la orden que dio el Señor por medio de Moisés,
14 el primero en partir fue el estandarte de la división de Judá, distribuida por regimientos, 
     Al frente de sus tropas iba Najsón, hijo de Aminadab;
15 al frente de las tropas de la tribu de Isacar iba Natanael, hijo de Suar;
16 y al frente de las tropas de la tribu de Zabulón iba Eliab, hijo de Jelón.
17 Una vez que se desarmó la Morada, avanzaron los gersonitas y los meraritas, 
     que eran los encargados de transportarla.
18 Luego avanzó el estandarte de la división de Rubén, distribuida por regimientos. 
     Al frente de sus tropas iba Elisur, hijo de Sedeur;
19 al frente de las tropas de la tribu de Simeón iba Selumiel, hijo de Surisadai;
20 y al frente de las tropas de la tribu de Gad iba Eliasaf, hijo de Deuel.
21 Los quehatitas, que llevaban los objetos sagrados, avanzaron después, 
     a fin de que la Morada ya estuviera erigida antes de su llegada.
22 A continuación avanzó el estandarte de la división de Efraím, distribuida por regimientos. 
     Al frente de sus tropas iba Elisamá, hijo de Amihud;
23 al frente de las tropas de la tribu de Manasés, iba Gamaliel, hijo de Padasur;
24 y al frente de las tropas de la tribu de Benjamín, iba Abidán, hijo de Gedeón.
25 Finalmente, a la retaguardia de todos los campamentos, avanzó el estandarte de la tribu de Dan, 
     distribuida por regimientos. Al frente de sus tropas iba Ajiézer, hijo de Amisaddai;
26 al frente de la tribu de Aser, iba Peguiel, hijo de Ocrán;
27 y al frente de los descendientes de Neftalí, iba Ajirá, hijo de Enán.
28 Este era el orden en que avanzaban los israelitas, 
     distribuidos por regimientos cuando emprendían la marcha.

Números 9,15-23: La nube

Números 9,15-23:
La nube

15 El día en que se erigió la Morada –la Carpa del Testimonio– la nube la cubrió, 
     y desde el anochecer hasta la mañana estuvo sobre ella con aspecto de fuego.
16 Así sucedía siempre: la nube cubría la Morada y de noche tomaba el aspecto de fuego.
17 Siempre que la nube se alzaba por encima de la Morada, los israelitas levantaban el campamento, 
     y en el lugar donde se detenía la nube, allí acampaban.
18 A una señal del Señor, levantaban el campamento; a otra señal del Señor, levantaban el campamento; 
     a otra señal del Señor, acampaban, y permanecían acampados mientras la nube se quedaba detenida 
     sobre la Morada.
19 Cuando la nube se detenía sobre la Morada varios días, los israelitas acataban la orden del Señor 
     y no levantaban el campamento.
20 Cuando la nube estaba sobre la Morada unos pocos días, permanecían acampados de acuerdo con la 
     señal del Señor; y a una nueva señal del Señor, levantaban el campamento.
21 Cuando la nube sólo se detenía desde el atardecer hasta la mañana, levantaban el campamento por la 
     mañana, tan pronto como se alzaba la nube. De día o de noche, siempre que se alzaba la nube, 
     levantaban el campamento.
22 Siempre que la nube estaba sobre la Morada –ya fueran dos días, un mes o un año– 
     los israelitas permanecían acampados y no levantaban el campamento.
23 Pero a una señal del Señor, partían. Así acataban la orden del Señor, conforme a las instrucciones 
     que él les había dado por medio de Moisés.

domingo, 12 de agosto de 2018

Mateo 26,57-68: Jesús ante el Sanedrín

Jesús ante el Sanedrín
Cf. Mc 14,53-65; Lc 22,66-71; Jn 18,12-14

26:57 Los que habían arrestado a Jesús lo condujeron a la casa del Sumo Sacerdote Caifás, donde se habían reunido los escribas y los ancianos.
26:58 Pedro lo seguía de lejos hasta el palacio del Sumo Sacerdote; entró y se sentó con los servidores, para ver cómo terminaba todo.
26:59 Los sumos sacerdotes y todo el Sanedrín buscaban un falso testimonio contra Jesús para poder condenarlo a muerte;
26:60 pero no lo encontraron, a pesar de haberse presentado numerosos testigos falsos. Finalmente, se presentaron dos
26:61 que declararon: "Este hombre dijo: "Yo puedo destruir el Templo de Dios y reconstruirlo en tres días".
26:62 El Sumo Sacerdote, poniéndose de pie, dijo a Jesús: "¿No respondes nada? ¿Qué es lo que estos declaran contra ti?"
26:63 Pero Jesús callaba. El Sumo Sacerdote insistió: "Te conjuro por el Dios vivo a que me digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios".
26:64 Jesús le respondió: "Tú lo has dicho. Además, les aseguro que de ahora en adelante verán al Hijo del hombre sentarse a la derecha del Todopoderoso y venir sobre las nubes del cielo".
26:65 Entonces el Sumo Sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: "Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Ustedes acaban de oír la blasfemia.
26:66 ¿Qué les parece?" Ellos respondieron: "Merece la muerte".
26:67 Luego lo escupieron en la cara y lo abofetearon. Otros lo golpeaban,
26:68 diciéndole: "Tú, que eres el Mesías, profetiza, dinos quién te golpeó".

jueves, 21 de septiembre de 2017

Mateo 24,26-31: La manifestación gloriosa del Hijo del hombre

Mateo 24,26-31: La manifestación gloriosa del Hijo del hombre
Mc 13,24-27; Lc 21, 25-28

24:26 Si les dicen: "El Mesías está en el desierto", no vayan; o bien: "Está escondido en tal lugar", no lo crean.
24:27 Como el relámpago que sale del oriente y brilla hasta el occidente, así será la Venida del Hijo del hombre.
24:28 Donde esté el cadáver, se juntarán los buitres.
24:29 Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán.
24:30 Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre. Todas las razas de la tierra se golpearán el pecho y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo, lleno de poder y de gloria.
24:31 Y él enviará a sus ángeles para que, al sonido de la trompeta, congreguen a sus elegidos de los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Éxodo 40,34-38: La gloria del Señor

Éxodo 40,34-38: La gloria del Señor
Cf. Números 9,15-23

40:34 La Nube cubrió entonces la Tienda del Encuentro y la gloria de Yahveh llenó la Morada.
40:35 Moisés no podía entrar en la Tienda del Encuentro, pues la Nube moraba sobre ella y la gloria de Yahveh llenaba la Morada.
40:36 En todas las marchas, cuando la Nube se elevaba de encima de la Morada, los israelitas levantaban el campamento.
40:37 Pero si la Nube no se elevaba, ellos no levantaban el campamento, en espera del día en que se elevara.
40:38 Porque durante el día la Nube de Yahveh estaba sobre la Morada y durante la noche había fuego a la vista de toda la casa de Israel. Así sucedía en todas sus marchas.

domingo, 27 de agosto de 2017

Éxodo 34,1-10: Renovación de la alianza

Éxodo 34,1-10: Renovación de la alianza
Cf. Deuteronomio 10,1-5

1 Dijo Yahveh a Moisés. "Labra dos tablas de piedra como las primeras, sube donde mí, 
   al monte y yo escribiré en las tablas las palabras que había en las primeras tablas que rompiste.
2 Prepárate para subir mañana temprano al monte Sinaí; 
   allí en la cumbre del monte te presentarás a mí.
3 Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en todo el monte. Ni oveja ni buey paste en el monte."
4 Labró Moisés dos tablas de piedra como las primeras y, levantándose de mañana, 
   subió al monte Sinaí como le había mandado Yahveh, llevando en su mano las dos tablas de piedra.
5 Descendió Yahveh en forma de nube y se puso allí junto a él. Moisés invocó el nombre de Yahveh.
6 Yahveh pasó por delante de él y exclamó: "Yahveh, Yahveh, Dios misericordioso y clemente, 
   tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,
7 que mantiene su amor por millares, que perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, 
   pero no los deja impunes; que castiga la iniquidad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos 
   hasta la tercera y cuarta generación."
8 Al instante, Moisés cayó en tierra de rodillas y se postró,
9 diciendo: "Si en verdad he hallado gracia a tus ojos, oh Señor, 
   dígnese mi Señor venir en medio de nosotros, aunque sea un pueblo de dura cerviz; 
   perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y recíbenos por herencia tuya."
10 Respondió él: "Mira, voy a hacer una alianza; realizaré maravillas delante de todo tu pueblo, 
     como nunca se han hecho en toda la tierra ni en nación alguna; 
     y todo el pueblo que te rodea verá la obra de Yahveh; 
     porque he de hacer por medio de ti cosas que causen temor.

Éxodo 33,7-11: La tienda del encuentro

Éxodo 33,7-11: La tienda del encuentro

33:7 Tomó Moisés la Tienda y la plantó para él a cierta distancia fuera del campamento; la llamó Tienda del Encuentro. De modo que todo el que tenía que consultar a Yahveh salía hacia la Tienda del Encuentro, que estaba fuera del campamento.
33:8 Cuando salía Moisés hacia la Tienda, todo el pueblo se levantaba y se quedaba de pie a la puerta de su tienda, siguiendo con la vista a Moisés hasta que entraba en la Tienda.
33:9 Y una vez entrado Moisés en la tienda, bajaba la columna de nube y se detenía a la puerta de la Tienda, mientras Yahveh hablaba con Moisés.
33:10 Todo el pueblo veía la columna de nube detenida a la puerta de la Tienda y se levantaba el pueblo, y cada cual se postraba junto a la puerta de su tienda.
33:11 Yahveh hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Luego volvía Moisés al campamento, pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, no se apartaba del interior de la Tienda. 

sábado, 5 de agosto de 2017

Mateo 17,1-9: La Transfiguración del Señor


Mateo 17,1-9


En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías." Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: "Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo." Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: "Levantaos, no temáis." Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: "No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos."

SOBRE EL MISMO TEMA:

jueves, 3 de agosto de 2017

1 Reyes 8,10–13: La Gloria del Señor en el Templo

1 Reyes 8,10–13: La Gloria del Señor en el Templo
Cf. 2 Crónicas 5,11—6, 2

8:10 Mientras los sacerdotes salían del Santo, la nube llenó la Casa del Señor,
8:11 de manera que los sacerdotes no pudieron continuar sus servicios a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba la Casa.
8:12 Entonces Salomón dijo: "El Señor ha decidido habitar en la nube oscura.
8:13 Sí, yo te he construido la Casa de tu señorío,
un lugar donde habitarás para siempre".

1 Reyes 8,1-13: Dedicación del Templo y traslado del Arca

1 Reyes 8,1-13: Dedicación del Templo y traslado del Arca
   8,1-7.9-13
   Lunes de la 5 Semana del Tiempo Ordinario, Año II

1 Reyes 8,1-9: Dedicación del Templo y traslado del Arca
Cf. 2 Crónicas 5,2-10

8:1 Entonces Salomón reunió junto a él en Jerusalén, a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los príncipes de las casas paternas de los israelitas, para subir el Arca de la Alianza del Señor desde la Ciudad de David, o sea, desde Sión.
8:2 Todos los hombres de Israel se reunieron junto al rey Salomón en el mes de Etaním —el séptimo mes— durante la Fiesta.
8:3 Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes levantaron el Arca,
8:4 y subieron el Arca del Señor, con la Carpa del Encuentro y todos los objetos sagrados que había en la Carpa. Los que trasladaron todo eso fueron los sacerdotes y los levitas.
8:5 Mientras tanto, el rey Salomón y toda la comunidad de Israel reunida junto a él delante del Arca, sacrificaban carneros y toros, en tal cantidad que no se los podía contar ni calcular.
8:6 Los sacerdotes introdujeron el Arca de la Alianza en su sitio, en el lugar santísimo de la Casa —el Santo de los santos— bajo las alas de los querubines.
8:7 Porque los querubines desplegaban sus alas sobre el sitio destinado al Arca, y resguardaban por encima el Arca y sus andas.
8:8 Las andas eran tan largas que sus extremos se veían desde el Santo, por delante del lugar santísimo, aunque no se las veía desde afuera. Allí han estado hasta el día de hoy.
8:9 En el Arca se encontraban únicamente las dos tablas de piedra que Moisés, en el Horeb, había depositado allí: las tablas de la Alianza que el Señor había hecho con los israelitas a su salida de Egipto.

1 Reyes 8,10–13: La Gloria del Señor en el Templo
Cf. 2 Crónicas 5,11—6, 2

8:10 Mientras los sacerdotes salían del Santo, la nube llenó la Casa del Señor,
8:11 de manera que los sacerdotes no pudieron continuar sus servicios a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba la Casa.
8:12 Entonces Salomón dijo: "El Señor ha decidido habitar en la nube oscura.
8:13 Sí, yo te he construido la Casa de tu señorío,
un lugar donde habitarás para siempre".

SOBRE EL MISMO TEMA:
Por Vivian Boland, O.P.

viernes, 28 de julio de 2017

Exodo 24,12-18: Moisés se encuentra con el Señor en el Sinaí

Exodo 24,12-18

24:12 Dijo Yahveh a Moisés: "Sube hasta mí, al monte; quédate allí, y te daré las tablas de piedra —la ley y los mandamientos— que tengo escritos para su instrucción."
24:13 Se levantó Moisés, con Josué, su ayudante; y subieron al monte de Dios.
24:14 Dijo a los ancianos: "Esperadnos aquí que volvamos a vosotros. Ahí quedan con vosotros Aarón y Jur. El que tenga alguna cuestión que recurra a ellos."
24:15 Y subió Moisés al monte. La nube cubrió el monte.
24:16 La gloria de Yahveh descansó sobre el monte Sinaí y la nube lo cubrió por seis días. Al séptimo día, llamó Yahveh a Moisés de en medio de la nube.
v17 La gloria de Yahveh aparecía a la vista de los hijos de Israel como fuego devorador sobre la cumbre del monte.
24:18 Moisés entró dentro de la nube y subió al monte. Y permaneció Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.

Exodo 20,18-21: Moisés mediador

Exodo 20,18-21: Moisés mediador
Cf. Deuteronomio 5,22-23

20:18 Todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonido de la trompeta y el monte humeante, y temblando de miedo se mantenía a distancia.
20:19 Dijeron a Moisés: "Habla tú con nosotros, que podremos entenderte, pero que no hable Dios con nosotros, no sea que muramos."
20:20 Respondió Moisés al pueblo: "No temáis, pues Dios ha venido para poneros a prueba, para que su temor esté ante vuestros ojos, y no pequéis".
20:21 Y el pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moisés se acercaba a la densa nube donde estaba Dios.

Exodo 19,16-25: El Señor desciende a la montaña

Exodo 19,16-25  

19:16 Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un poderoso resonar de trompeta; y todo el pueblo que estaba en el campamento se echó a temblar.
19:17 Entonces Moisés hizo salir al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie del monte.
19:18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yahveh había descendido sobre él en el fuego. Subía el humo como de un horno, y todo el monte retemblaba con violencia.
19:19 El sonar de la trompeta se hacía cada vez más fuerte; Moisés hablaba y Dios le respondía con el trueno.
19:20 Yahveh bajó al monte Sinaí, a la cumbre del monte; llamó Yahveh a Moisés a la cima de la montaña y Moisés subió.
19:21 Dijo Yahveh a Moisés: "Baja y conjura al pueblo que no traspase las lindes para ver a Yahveh, porque morirían muchos de ellos;
19:22 aun los sacerdotes que se acercan a Yahveh deben santificarse para que Yahveh no irrumpa contra ellos."
19:23 Moisés respondió a Yahveh: "El pueblo no podrá subir al monte Sinaí, porque tú nos lo has prohibido, diciendo: Señala un límite alrededor del monte y decláralo sagrado."
19:24 Yahveh le dijo: "Anda, baja, y luego subes tú y Aarón contigo; pero los sacerdotes y el pueblo no traspasarán las lindes para subir hacia Yahveh a fin de que no irrumpa contra ellos."
19:25 Bajó, pues, Moisés adonde estaba el pueblo y les dijo...