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miércoles, 13 de septiembre de 2023

¿Qué cambiaría de la Iglesia? "Me cambiaría a mí misma", M. Teresa de Calcuta


De Santa Teresa de Calcuta se cuenta una anécdota que me resulta muy divertida y contundente. En una ocasión en la que se encontraba haciendo una entrevista para un medio de comunicación occidental, un periodista con algo de mala baba y colmillo retorcido le preguntó sobre lo que ella cambiaría de la Iglesia. Ella sonrió y con la sencillez que la caracterizaba le contestó: «Me cambiaría a mí misma».

Aquel periodista se quedó sin su titular sensacionalista de la Madre Teresa diciéndole a la Iglesia lo que tenía que cambiar. Y todos nosotros podemos recibir en estas palabras de la religiosa una gran enseñanza. ¿Qué cambiar de la Iglesia? Lo primero a nosotros mismos.

El verdadero escándalo es que nos escandalicen los pecados de los demás más que los nuestros. A este cambio de nosotros mismos es a lo que llamamos conversión y no consiste en otra cosa que en aceptar nuestra realidad, también las cosas podridas, y mirarla desde los ojos de Dios, después pedir perdón y seguirle. Aceptar la realidad de estar viviendo en el fango no significa que haya que quedarse ahí, caminamos hacia la casa del Padre.

La conversión no es algo que esté en nuestras fuerzas, al contrario, requiere reconocerse débil y pequeño. Conversión es volver una y otra vez a Dios, no cansarse nunca de estar empezando siempre. Lo que convierte el corazón es contrastar de verdad nuestra vida con la Palabra de Dios que escuchamos. La Palabra de Dios atraviesa nuestra historia y va sacando de ella el veneno y la bilis que nos hace vivir en amargura y acidez.

De la historia de la Iglesia podemos aprender mucho. Por ejemplo, que los reformadores no son los que rompen la Iglesia sino los que son santos. Es la conversión personal la semilla de todo, no andar diciéndole a todos los que tienen que cambiar. Sin santidad y conversión personal no hay progreso verdadero hacia Dios, no importa todos los concilios, sínodos, reuniones y planes pastorales que hagamos. Lo grande viene siempre de lo pequeño. Decir a otros lo que hay que cambiar es fácil pero, ¿estás dispuesto a cambiar tú?

Autor: P. Patxi Bronchalo

jueves, 2 de marzo de 2023

VIERNES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA (Lecturas)

Ezequiel 18,21-28
Salmo 129,1-2.3-4.5-7a.7bc-8: 
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?
Mateo 5,20-26


Ezequiel 18,21-28

Así dice el Señor Dios: "Si el malvado se convierte de los pecados cometidos y guarda mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá. No se le tendrán en cuenta los delitos que cometió, por la justicia que hizo, vivirá. ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado -oráculo del Señor-, y no que se convierta de su conducta y que viva? Si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, imitando las abominaciones del malvado, ¿vivirá acaso?; no se tendrá en cuenta la justicia que hizo: por la iniquidad que perpetró y por el pecado que cometió, morirá. Comentáis: "No es justo el proceder del Señor." Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder?, ¿o no es vuestro proceder el que es injusto? Cuando el justo se aparta de su justicia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió. Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él mismo salva su vida. Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá."


Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.
Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?

Porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.
R. Si llevas cuenta de los delitos, Señor, 
¿quién podrá resistir?



En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto."

martes, 28 de febrero de 2023

PRIMER MIÉRCOLES DE CUARESMA (Lecturas)

Jonás 3,1-10
Salmo 50,3-4.12-13.18-19: 
Un corazón quebrantado y humillado, 
tú, Dios mío, no lo desprecias
Lucas 11,29-32


Jonás 3,1-10

Vino la palabra del Señor sobre Jonás: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo." Se levantó Jonás y fue a Nínive, como mandó el Señor. Nínive era una gran ciudad, tres días hacían falta para recorrerla. Comenzó Jonás a entrar por la ciudad y caminó durante un día, proclamando: "¡Dentro de cuarenta días Nínive será destruida!" Creyeron en Dios los ninivitas; proclamaron el ayuno y se vistieron de saco, grandes y pequeños. Llegó el mensaje al rey de Nínive; se levantó del trono, dejó el manto, se cubrió de saco, se sentó en el polvo y mandó al heraldo a proclamar en su nombre a Nínive: "Hombres y animales, vacas y ovejas, no prueben bocado, no pasten ni beban; vístanse de saco hombres y animales; invoquen fervientemente a Dios, que se convierta cada cual de su mala vida y de la violencia de sus manos; quizá se arrepienta, se compadezca Dios, quizá cese el incendio de su ira, y no pereceremos." Y vio Dios sus obras, su conversión de la mala vida; se compadeció y se arrepintió Dios de la catástrofe con que había amenazado a Nínive, y no la ejecutó.


Un corazón quebrantado y humillado, 
tú, Dios mío, no lo desprecias

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
R. Un corazón quebrantado y humillado, 
tú, Dios mío, no lo desprecias

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
R. Un corazón quebrantado y humillado, 
tú, Dios mío, no lo desprecias

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.
R. Un corazón quebrantado y humillado, 
tú, Dios mío, no lo desprecias



En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles: "Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación. Cuando sean juzgados los hombres de esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que los condenen; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón. Cuando sea juzgada esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que los condenen; porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás."

miércoles, 30 de noviembre de 2022

Mateo 4,12-23: Dios ha aceptado nuestros límites, por M. Dolors Gaja, MN


Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que habla dicho el profeta Isaías: "País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló." Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos." [Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.]

- Comentario por M. Dolors Gaja, MN

A modo de introducción:

Los primeros versículos parecen no decirnos mucho: nos sitúan temporalmente (después de que Juan fuera apresado) y geográficamente, aludiendo a la “pagana” Galilea como lugar de cumplimiento de las profecías, como lugar de Luz.

Y sin embargo ¡cuánto dicen! Porque nos sitúan al Hijo de Dios encarnado en un tiempo y unos acontecimientos históricos, nos lo sitúan en un espacio, una población concreta. Aluden, en definitiva, a la encarnación: Dios ha aceptado nuestros límites.

Y esos límites, la Galilea de los gentiles, son tierras de penumbra donde amanece la Luz. También nuestros límites pueden alumbrarse, iluminarse. Somos barro, pero somos gloria de Dios. Tenemos, a menudo, el corazón paganizado y, por eso mismo, somos sujetos de evangelización.

El imperativo de Jesús

La primera palabra de Jesús que el evangelista recoge es un programa de vida: Convertíos. Y Jesús nos da la razón de esa urgencia: el Reino de los Cielos ha llegado. Todo lo que anhelamos, todo aquello, y sobre todo, Aquel, que nuestro corazón espera está ya entre nosotros. No hace falta buscar más, no hace falta esperar más. Sólo girarse para ver.

Hoy el evangelio hace que nos preguntemos: ¿de qué tengo que convertirme? Y ¿a qué tengo que convertirme? Me parece importante el doble uso  de la preposición de/a. Porque quizá tengo que dejar atrás ciertas actitudes, darle la espalda…y seguramente tengo que ir hacia otras, abrazar nuevos criterios.

Pregúntate: ¿de qué debería despedirme? ¿qué debería abrazar en mi vida?

Los primeros discípulos

Preciosa la escena de la vocación de los cuatro primeros discípulos, dos parejas de hermanos. De entrada, eso ya dice mucho de las familias respectivas pues fueron capaces de moldear el corazón de sus hijos con anhelos de trascendencia, con altos ideales y corazón generoso. El relato sigue el mismo esquema en las dos llamadas:

Jesús pasa. Y pasa por mi vida también y me mira. “El mirar de Dios es amor” decía San Juan de la Cruz. ¿Siento sobre mi la mirada  amorosa de Jesús? ¿He experimentado que, aún cuando yo no mira a Jesús, que soy mirado amorosamente por Él?

Pasa en mi vida cotidiana. Nazaret es el paso de Dios en el día a día, en la oficina, los hospitales, las ollas y pucheros, las calles que barro…La llamada de Jesús viene en medio de la tarea diaria. Los cuatro hermanos eran pescadores y estaban pescando cuando oyeron la llamada de Jesús. ¿el trabajo me abruma y supone fuente de “ruido” que me impide el silencio interior o sé leer en el día a día los mensajes de Dios?

Venid conmigo. Jesús me llama para estar con Él, para vivir a su lado, para tener una profunda comunión con quien es fuente de vida: Dios. Quiere comunicarme su plenitud, sólo necesita que vaya con Él. Y una vez en Él, me envía a la misión. Porque me llama siempre en bien de la comunidad. Sea cual sea mi vocación, si la vivo desde la fe, es una vida en bien de los otros.

Al instante. La evangelización necesita ante todo corazones generosos. Nada más alejado de Dios que el “cálculo”. En el momento en que uno siente que es llamado a un servicio, una entrega, una consagración…todo va a depender de la generosidad del corazón. Los apóstoles dejaron las redes, dejaron cuanto les ataba. Quizá yo tenga también que romper alguna red.

La coletilla final

Una vez iniciado el grupo Jesús sigue su tarea. El evangelista la resume con tres verbos: enseñar, proclamar y curar. Seguir a Jesús es ir por la vida enseñando la felicidad de ser cristiano, proclamando nuestra fe con nuestra vida y curando los corazones doloridos que a veces me encuentro en el camino. Todo un programa de vida.

Mateo 4,12-23: Comienzo de la predicación de Jesús. Primeros discípulos

Mateo 4,12-23

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que habla dicho el profeta Isaías: "País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló." Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos."
Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.

SOBRE EL MISMO TEMA:

domingo, 6 de noviembre de 2022

Lucas 17,1-6: Escándalo, corrección fraterna y el poder de la fe

Lucas 17,1-6
Lunes de la 32 Semana del Tiempo Ordinario, Año I y II

• La gravedad del escándalo
(Cf. Mateo 18,6-10; Marcos 9,42-48)

1 Después dijo a sus discípulos: "Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de aquel que los ocasiona!
2 Más le valdría que le ataran al cuello una piedra de moler y lo precipitaran al mar, 
   antes que escandalizar a uno de estos pequeños.
3 Por lo tanto, ¡tengan cuidado!

• La corrección fraterna
Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo.
4 Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: "Me arrepiento", perdónalo".

• El poder de la fe

5 Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe".
6 Él respondió: "Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, 
   y dijeran a esa morera que está ahí: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", ella les obedecería.


SOBRE EL ESCÁNDALO Y EL PECADO:

sábado, 29 de octubre de 2022

Lucas 19,1-10: La conversión de Zaqueo

Lucas 19,1-10
Martes de la 33 Semana del Tiempo Ordinario, I y II

En aquel tiempo entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió en una higuera para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa". El bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: "Ha entrado ha hospedarse en casa de un pecador". Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: "Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más". Jesús le contestó: "Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido".


SOBRE EL MISMO TEMA:

Lucas 19,1-10: La salvación de Zaqueo, por el papa Francisco


Jesús entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. Vivía en ella un hombre rico llamado Zaqueo, jefe de los que cobraban impuestos para Roma. Quería conocer a Jesús, pero no conseguía verle, porque había mucha gente y Zaqueo era de baja estatura. Así que, echando a correr, se adelantó, y para alcanzar a verle se subió a un árbol junto al cual tenía que pasar Jesús.
Al llegar allí, Jesús miró hacia arriba y le dijo:
— Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa.
Zaqueo bajó aprisa, y con alegría recibió a Jesús. Al ver esto comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador.  Pero Zaqueo, levantándose entonces, dijo al Señor:
— Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si he robado algo a alguien, le devolveré cuatro veces más.
Jesús le dijo:
— Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido.

Comentario por el papa Francisco
"La salvación de Zaqueo"

El papa Francisco, como cada domingo, se ha asomado a la ventana del estudio en el Palacio Apostólico del Vaticano, para rezar el ángelus con los fieles y los peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro. Estas son las palabras del Santo Padre para introducir la oración mariana:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de hoy nos presenta un hecho sucedido en Jericó, cuando Jesús llegó a la ciudad y fue acogido por la multitud (cfr Lc 19,1-10). En Jericó vivía Zaqueo, el jefe de los “publicanos”, es decir, de los recaudadores de impuestos.

Zaqueo era un colaborador rico de los odiados ocupantes romanos, un explotador de su pueblo. También él, por curiosidad, quería ver a Jesús, pero su condición de pecador público no le permitía acercarse al Maestro; aún más, era de baja estatura; por eso sube a un árbol, una higuera, en el camino por donde Jesús tenía que pasar.

Cuando llega cerca de ese árbol, Jesús levanta la mirada y le dice: Zaqueo, baja en seguida porque hoy he de quedarme en tu casa” (v. 5). ¡Podemos imaginar el estupor de Zaqueo!

¿Pero por qué Jesús dice ‘he de quedarme en tu casa’? ¿De qué deber se trata? Sabemos que su deber supremo es realizar el diseño del Padre sobre la humanidad, que se cumple en Jerusalén con su condena a muerte, la crucifixión y, al tercer día, la resurrección. Es el diseño de salvación de la misericordia del Padre. Y en este diseño está también la salvación de Zaqueo, un hombre deshonesto y despreciado por todos, y por eso necesitado de conversión. De hecho, el Evangelio dice que, cuando Jesús lo llamó, “comenzaron todos a criticar a Jesús, diciendo que había ido a quedarse en casa de un pecador” (v. 7).

El pueblo ve en él un villano, que se ha enriquecido a costa del prójimo. Y si Jesús hubiera dicho “baja tú, explotador, traidor del pueblo y ven a hablar conmigo para hacer cuentas’ seguro el pueblo hubiera aplaudido. Pero aquí comenzaron a murmurar (=escándalo). Jesús va a su casa, el pecador, el explotador.

Pero Jesús, guiado por la misericordia, le buscaba precisamente a él. Y cuando entra en casa de Zaqueo dice: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque este hombre también es descendiente de Abraham. Pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido” (vv. 9-10).

La mirada de Jesús va más allá de los pecados y los prejuicios; y esto es importante  y debemos aprenderlo. Jesús ve a la persona con los ojos de Dios, que no se detiene en el mal pasado, sino que ve el bien futuro; no se detiene a las apariencias, sino que mira al corazón. Y aquí ha mirado el corazón herido de este hombre, herido del pecado, la avaricia, cosas feas que había hecho Zaqueo y mira este corazón herido y va ahí.

A veces tratamos corregir y convertir a un pecador reprochándole, echándole en cara sus errores y su comportamiento injusto. La actitud de Jesús con Zaqueo nos indica otro camino: el de mostrar a quien se equivoca su valor, ese valor que Dios continúa viendo a pesar de todo. A pesar de todos sus errores. Esto puede provocar una sorpresa positiva, que enternece el corazón y empuja a la persona a sacar lo bueno que tiene. Es el dar confianza a las personas que le hace crecer y cambiar.

Así se comporta Dios con todos nosotros: no está bloqueado por nuestro pecado, sino que lo supera con el amor y nos hace sentir la nostalgia del bien. Y esto, todos hemos sentido esta nostalgia del bien después de un error. Y así hace nuestro Padre Dios, así hace Jesús. No existe una persona que no tiene algo bueno. Esto mira Dios para sacarlo del mal.

miércoles, 26 de octubre de 2022

Lucas 13:22-30, La salvación, por M. Dolors Gaja, M.N.



En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando. Uno le preguntó: "Señor, ¿serán pocos los que se salven?" Jesús les dijo: "Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: "Señor, ábrenos"; y él os replicará: "No sé quiénes sois. "Entonces comenzaréis a decir. "Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas." Pero él os replicará: "No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados. "Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos."

Comentario de M. Dolors Gaja, MN

EN EL CAMINO:

Seguimos en el camino que lleva a Jerusalén. Y en el camino surge una pregunta muy propia de la persona humana, la salvación. Pero el mundo judío excluía de ésta a todos los paganos y por tanto da por sentado que son pocos los que se salvan, aunque no queda claro cuántos.

La pregunta queda sin respuesta pero, a partir de ella, Jesús nos da una enseñanza que no se esperaba. Con mucha frecuencia esos nos ocurre a nosotros mismos si sabemos estar atentos. Nos dirigimos a Dios con preguntas absurdas (que para nosotros tienen gran importancia) que, obviamente, no va a contestarnos: ¿Por qué permitiste esto? ¿Qué te he hecho yo? ¿Cómo puede ser?

Si supiéramos escuchar aprenderíamos que Dios aprovecha esos momentos para “encaminarnos”, para enseñarnos lo que realmente es importante: luchad. Jesús va siempre a la actitud.

LA PUERTA:

Estrecha y cerrada. Jesús afirma que muchos pretenden entrar en la sala pero sin “pagar” el esfuerzo. Y aunque la Salvación es pura Gracia requiere un corazón predispuesto. No vamos a ganarnos el cielo, como decían nuestros mayores, pero sí se nos pide un corazón esforzado.

La puerta cerrada indica fiesta interior. Banquete, festín mesiánico, mesa y comida abundante. Pero hay un momento propicio, un kairós. Las gracias perdidas por distracción no se recuperan. Y para entrar no basta “conocer” a Dios, es preciso la coherencia de vida.

BANQUETE UNIVERSAL:

Jesús deja claro que nadie está excluido del Reino. La universalidad es nuestra característica. Sólo quién se ha hecho poseedor del Reino y ha querido excluir, será excluido.

NO SÉ QUIENES SOIS:

Lo más duro que puede pasar a nuestra humanidad es que Dios no llegue a reconocer en nosotros su imagen. Y no puede reconocerla si predomina nuestro ego, nuestra intolerancia, nuestra seguridad de ser “de los buenos”, nuestra certeza de merecer la salvación…

Quizá si vamos a “los últimos” del mundo aprenderemos las actitudes necesarias para que Dios nos diga algún día: eres mi hijo/hija amada, en ti me he complacido.

domingo, 9 de octubre de 2022

Lucas 11,29-32: El síndrome de Jonás, por el papa Francisco


Comentario por el papa Francisco
"El síndrome de Jonás" 

El papa alerta sobre el 'síndrome de Jonás'. Jesús los llama hipócritas, porque ellos no quieren la salvación de la pobre gente, de los ignorantes y pecadores.

Se tiene que luchar contra el "síndrome de Jonás" que nos lleva a la hipocresía de pensar que para salvarnos son suficientes nuestras obras. Así lo explicó el papa Francisco la mañana del lunes durante la misa celebrada en la Casa Santa Marta. El santo padre advirtió acerca de "una actitud de perfecta piedad", que atiende a la doctrina pero no se ocupa de la salvación de la "pobre gente".

El síndrome de Jonás 
y la señal de Jonás

El papa Francisco centró su homilía en este binomio. Jesús, explicó, en el evangelio de hoy habla de "generación perversa". Es muy fuerte con su palabra. Pero, advirtió el papa, no se refiere a las personas "que lo seguían con mucho amor", sino a los "doctores de la ley" que "trataban de probarlo y hacerlo caer en una trampa".

Estas personas "le pedían signos" y Jesús les responde que solo se les dará "la señal de Jonás”. Existe sin embargo, advirtió el papa, el "síndrome de Jonás". El Señor le pidió que fuera a Nínive, y él huye a España. Jonás, dijo, "tenía las cosas claras": "la doctrina es ésta", "se debe hacer esto" y los pecadores "que se las arreglen, yo me voy”. Los que "viven de acuerdo con este síndrome de Jonás", añadió Francisco, Jesús "los llama hipócritas , porque ellos no quieren la salvación" de la "pobre gente", de los "ignorantes " y "pecadores":

"El 'síndrome de Jonás’ no tiene el celo por la conversión del pueblo, busca una santidad –me permito la palabra--, una santidad de ‘tintorería’, toda hermosa, bien hecha, pero sin aquel celo de ir a predicar al Señor. Pero el Señor con esta generación que sufre del "síndrome de Jonás' promete la señal de Jonás.

La otra versión, la de Mateo, dice: Jonás estuvo dentro de la ballena tres días y tres noches, una referencia a Jesús en la tumba --a su muerte y a su resurrección-- y aquel es el signo que Jesús promete, contra la hipocresía, contra esta actitud de religiosidad perfecta, en contra de esta actitud de un grupo de fariseos".

Hay una parábola en el Evangelio, agregó el pontífice, que pinta muy bien este aspecto: aquella del fariseo y del publicano que oran en el templo. El fariseo, "tan seguro de sí mismo", ante el altar da gracias a Dios por no ser como el publicano que en cambio solo pide la misericordia del Señor, reconociéndose pecador.

He aquí, entonces, que "el signo que Jesús promete por su perdón, a través de su muerte y su resurrección", dijo el papa, "es su misericordia": "Misericordia quiero y no sacrificio":

"El signo de Jonás, el verdadero, es lo que nos da la confianza para ser salvados por la sangre de Cristo. ¿Cuántos cristianos, cuántos son los que piensan que van a ser salvados solo por lo que hacen, por sus obras. Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta al amor misericordioso que nos salva. Sin embargo, las mismas obras, sin este amor misericordioso no sirven. En cambio, el 'síndrome de Jonás’ tiene confianza solo en su justicia personal, en sus obras".

Jesús habla entonces de "generación malvada" y "a la pagana, a la reina de Saba, casi la nombra jueza: que se levantará contra los hombres de esta generación". Y esto, señaló, "porque era una mujer inquieta, una mujer que buscaba la sabiduría de Dios":

"Es así que el ‘Síndrome de Jonás' nos lleva a la hipocresía, a aquella suficiencia, a ser cristianos limpios, perfectos, ‘porque hacemos estas obras: cumplimos los mandamientos, todo’. Es una gran enfermedad.

Y está la señal de Jonás, que es la misericordia de Dios en Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, por nuestra salvación. Son dos palabras en la primera lectura que se conectan con esto.

Pablo dice de sí mismo que es un apóstol no porque ha estudiado esto, no: (sino) apóstol por llamada. Y a los cristianos les dice: 'Ustedes son llamados por Jesucristo’. El signo de Jonás nos llama: seguir al Señor, pecadores, somos todos, con humildad, con mansedumbre. Hay una llamada, incluso una elección".

"Aprovechemos hoy de esta liturgia --concluyó el papa--, para preguntarnos y tomar una decisión: ¿Qué prefiero? ¿El síndrome de Jonás o la señal de Jonás?"

martes, 27 de septiembre de 2022

San Vicente de Paúl: Ordenación sacedotal. Esclavo. La familia Gondi. Conversión. Capellán de galeras

Ordenación Sacerdotal (1600)

El 23 de septiembre de 1600 recibe la ordenación sacerdotal en Chateau-l'Evêque. Celebra su primera misa en Buzet y es nombrado párroco de Tilh. En sus escritos, años más tarde, Vicente dirá que buscó la ordenación sacerdotal para promocionarse y ayudar a su familia.

Esclavo (1605-1607)

En 1605, regresó a Marsella, donde había ido a causa de una herencia, pero allí fue hecho prisionero por piratas turcos que lo llevaron a Túnez. Fue vendido como esclavo varias veces. Dos años después (1607) escapó con su amo, un renegado al que convirtió. De regreso a Francia, fue a Aviñón a ver al vicelegado papal, al que siguió a Roma para continuar sus estudios.

Al servicio de la familia Gondi (1613)

Enviado de vuelta a Francia en 1609, un año después forma parte del grupo de limosneros de la Corte de la reina Margarita de Valois. En 1612 toma posesión de la parroquia de Clichy.

En 1613, a petición del prestigioso sacerdote Pedro de Bérulle, fundador del Oratorio y, posteriormente, Cardenal, entró al servicio de los Gondi, una ilustre familia francesa, para educar a los hijos de Philippe-Emmanuel de Gondi; también fue director espiritual de la señora de Gondi.

Conversión de Vicente de Paúl (1617)

En Gannes y en Chatillón-les-Dombes, Vicente se encuentra con la pobreza espiritual y material y decide cambiar de vida para ayudar a los pobres. Las tierras de los Gondi le muestran las pésimas condiciones de vida de los campesinos y, también, la deficiencia del clero que los atiende. Esta experiencia de miseria y su propio crecimiento espiritual, le mueven a dedicar su sacerdocio, no a la promoción social de su familia o a la suya propia, sino a la evangelización de los campesinos y a la formación de sacerdotes. Con la ayuda de la señora Gondi funda misiones en sus terrenos.

Capellán Real de Galeras (1619)

La atención de Vicente también se dirigió a los condenados a galeras, que estaban sometidos al señor de Gondi por ser éste general de las galeras de Francia.

Antes de ser conducidos a bordo de las galeras o cuando la enfermedad los obligaba a desembarcar, los condenados eran apiñados en húmedos calabozos con grilletes en los tobillos. Su única comida era pan negro y agua. Estaban cubiertos de llagas y sabandijas. Pero su estado moral es peor aun que su sufrimiento físico. Vicente deseaba aliviar ambos. Asistido por un sacerdote, visita a los condenados a galeras de París. Les habla empleando palabras dulces, prestándoles cualquier servicio, por repulsivo que fuera. De este modo se gana sus corazones, convirte a muchos de ellos y logra que personas que los visitan intercedieran por ellos.

El rey Luis XIII lo nombra Capellán Real de las galeras, título que Vicente aprovecha para visitar las galeras de Marsella, donde los condenados eran tan desdichados como en París; los cuida, planea construir un hospital para ellos, pero no puede hacerlo hasta diez años más tarde. Mientras tanto, funda, en la galera de Burdeos, como en la de Marsella, otra misión de ayuda a los condenados (1625). En estas misiones se funda una Cofradía de Caridad para asistencia de los pobres.


domingo, 21 de agosto de 2022

DOMINGO DE LA 21 SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO, C (Lecturas)

Isaías 66,18-21
Salmo 116: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio
Hebreos 12,5-7.11-13
Lucas 13,22-30


Así dice el Señor: "Yo vendré para reunir a las naciones de toda lengua: vendrán para ver mi gloria, les daré una señal, y de entre ellos despacharé supervivientes a las naciones: a Tarsis, Etiopía, Libia, Masac, Tubal y Grecia, a las costas lejanas que nunca oyeron mi fama ni vieron mi gloria; y anunciarán mi gloria a las naciones. Y de todos los países, como ofrenda al Señor, traerán a todos vuestros hermanos a caballo y en carros y en literas, en mulos y dromedarios, hasta mi monte santo de Jerusalén -dice el Señor-, como los israelitas, en vasijas puras, traen ofrendas al templo del Señor. De entre ellos escogeré sacerdotes, y levitas" -dice el Señor-.


Alabad al Señor, todas las naciones,
aclamadlo, todos los pueblos.
R. Id al mundo entero 
y proclamad el Evangelio

Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre.
R. Id al mundo entero 
y proclamad el Evangelio


Hermanos: Habéis olvidado la exhortación paternal que os dieron: "Hijo mío, no rechaces la corrección del Señor, no te enfades por su reprensión; porque el Señor reprende a los que ama y castiga a sus hijos preferidos." Aceptad la corrección, porque Dios os trata como a hijos, pues, ¿qué padre no corrige a sus hijos? Ninguna corrección nos gusta cuando la recibimos, sino que nos duele; pero, después de pasar por ella, nos da como fruto una vida honrada y en paz. Por eso, fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes, y caminad por una senda llana: así el pie cojo, en vez de retorcerse, se curará.


En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando. Uno le preguntó: "Señor, ¿serán pocos los que se salven?" Jesús les dijo: "Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: "Señor, ábrenos"; y él os replicará: "No sé quiénes sois. "Entonces comenzaréis a decir. "Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas." Pero él os replicará: "No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados. "Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos."

domingo, 10 de julio de 2022

Isaías 6,1-13: Vocación de Isaías

Isaías 6,1-13:
Vocación de Isaías


1 El año de la muerte del rey Ozías vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: 
   el borde de su manto llenaba el templo. 
2 Por encima de él había serafines erguidos, con seis alas cada uno: con dos alas se cubrían el rostro, 
   con dos alas se cubrían el cuerpo, con dos alas volaban. 
3 Y se gritaban el uno al otro: ¡Santo, santo, santo, el Señor Todopoderoso, 
   la tierra está llena de su gloria! 
4 Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo. 
5 Yo dije: ¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros que habito en medio de un pueblo 
    de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor Todopoderoso. 
6 Y voló hacia mí uno de los serafines con un carbón encendido en la mano, 
   que había retirado del altar con unas tenazas; 
7 lo aplicó a mi boca y me dijo: Mira: esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, 
   está perdonado tu pecado.
8 Entonces escuché la voz del Señor, que decía: –¿A quién mandaré?, ¿quién irá de nuestra parte? 
   Contesté: –Aquí estoy, mándame. 
9 Él replicó: –Anda y dile a ese pueblo: Escuchen con sus oídos, pero sin entender; 
   miren con sus ojos, pero sin comprender. 
10 Entorpece el corazón de ese pueblo, endurece su oído, ciega sus ojos: que sus ojos no vean, 
     que sus oídos no oigan, que su corazón no entienda, que no se convierta y sane. 
11 Pregunté: –¿Hasta cuándo, Señor? Y me contestó: –Hasta que se desmoronen las ciudades 
     despobladas y las casas deshabitadas, y queden los campos desolados. 
12 Porque el Señor alejará a los hombres, y crecerá el abandono en el país. 
13 Y aunque queden en él uno de cada diez, de nuevo será barrido; como la encina o el roble que, 
     al cortarlos, sólo dejan un tronco. Este tronco será semilla santa.

jueves, 23 de junio de 2022

FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, Año C (Lecturas)

Ezequiel 34, 11-16
Salmo 22: El Señor es mi pastor, nada me falta
Romanos 5, 5b-11
Lucas 15,3-7

Ezequiel 34,11-16

Así dice el Señor Dios: "Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro. Como sigue el pastor el rastro de su rebaño, cuando las ovejas se le dispersan, así seguiré yo el rastro de mis ovejas y las libraré, sacándolas de todos los lugares por donde se desperdigaron un día de oscuridad y nubarrones. Las sacaré de entre los pueblos, las congregaré de los países, las traeré a su tierra, las apacentaré en los montes de Israel, en las cañadas y en los poblados del país. Las apacentaré en ricos pastizales, tendrán sus dehesas en los montes más altos de Israel; se recostarán en fértiles dehesas y pastarán pastos jugosos en los montes de Israel. Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear -oráculo del Señor Dios. Buscaré las ovejas perdidas, recogeré a las descarriadas; vendaré a las heridas; curaré a las enfermas; a las gordas y fuertes las guardaré y las apacentaré como es debido."

Salmo 22: El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta

Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.
R. El Señor es mi pastor, nada me falta

Romanos 5,5b-11

Hermanos: El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado. En efecto, cuando nosotros todavía estábamos sin fuerza, en el tiempo señalado, Cristo murió por los impíos; en verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos del castigo! Si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos, salvos por su vida! Y no sólo eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación.

Lucas 15,3-7

En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos y escribas esta parábola: "Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el campo y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos para decirles: "¡Felicitadme!, he encontrado la oveja que se me había perdido." Os digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse."

jueves, 16 de junio de 2022

2 Timoteo 2,14-26: Evita las discusiones necias

2,14-26 Evita las discusiones necias

14 Esto has de enseñar; y conjura en presencia de Dios que se eviten las discusiones de palabras, 
     que no sirven para nada, si no es para perdición de los que las oyen.
15 Procura cuidadosamente presentarte ante Dios como hombre probado, 
     como obrero que no tiene por qué avergonzarse, como fiel distribuidor de la Palabra de la verdad.
16 Evita las palabrerías profanas, pues los que a ellas se dan crecerán cada vez más en impiedad,
17 y su palabra irá cundiendo como gangrena. Himeneo y Fileto son de éstos:
18 se han desviado de la verdad al afirmar que la resurrección ya ha sucedido; 
     y pervierten la fe de algunos.
19 Sin embargo el sólido fundamento puesto por Dios se mantiene firme, marcado con este sello:
     El Señor conoce a los que son suyos; y: Apártese de la iniquidad todo el que pronuncia 
     el nombre del Señor.
20 En una casa grande no hay solamente utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; 
     y unos son para usos nobles y otros para usos viles.
21 Si, pues, alguno se mantiene limpio de estas faltas, será un utensilio para uso noble, 
     santificado y útil para su Dueño, dispuesto para toda obra buena.
22 Huye de las pasiones juveniles. Vete al alcance de la justicia, de la fe, de la caridad, de la paz, 
     en unión de los que invocan al Señor con corazón puro.
23 Evita las discusiones necias y estúpidas; tú sabes bien que engendran altercados.
24 Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable, con todos, pronto a enseñar, sufrido,
25 y que corrija con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión 
     que les haga conocer plenamente la verdad,
26 y volver al buen sentido, librándose de los lazos del Diablo que los tiene cautivos, 
     rendidos a su voluntad.

sábado, 11 de junio de 2022

Hechos 26,1-23: Discurso de Pablo ante el rey Agripa

Hechos 26,1-23: Discurso de Pablo ante el rey Agripa

1 Agripa dijo a Pablo: «Se te permite hablar en tu favor.» 
   Entonces Pablo extendió su mano y empezó su defensa:
2 «Me considero feliz, rey Agripa, al tener que defenderme hoy ante ti de todas las cosas de que me 
   acusan los judíos,
3 principalmente porque tú conoces todas las costumbres y cuestiones de los judíos. 
   Por eso te pido que me escuches pacientemente.
4 «Todos los judíos conocen mi vida desde mi juventud, desde cuando estuve en el seno de mi nación, 
   en Jerusalén.
5 Ellos me conocen de mucho tiempo atrás y si quieren pueden testificar que yo he vivido 
   como fariseo conforme a la secta más estricta de nuestra religión.
6 Y si ahora estoy aquí procesado es por la esperanza que tengo en la Promesa hecha por Dios a 
   nuestros padres,
7 cuyo cumplimiento están esperando nuestras doce tribus en el culto que asiduamente, noche y día, 
   rinden a Dios. Por esta esperanza, oh rey, soy acusado por los judíos.
8 ¿Por qué tenéis vosotros por increíble que Dios resucite a los muertos?
9 «Yo, pues, me había creído obligado a combatir con todos los medios el nombre de Jesús, el Nazoreo.
10 Así lo hice en Jerusalén y, con poderes recibidos de los sumos sacerdotes, yo mismo encerré a 
     muchos santos en las cárceles; y cuando se les condenaba a muerte, yo contribuía con mi voto.
11 Frecuentemente recorría todas las sinagogas y a fuerza de castigos les obligaba a blasfemar y, 
     rebosando furor contra ellos, los perseguía hasta en las ciudades extranjeras.
12 «En este empeño iba hacia Damasco con plenos poderes y comisión de los sumos sacerdotes;
13 y al medio día, yendo de camino vi, oh rey, una luz venida del cielo, más resplandeciente que el sol, 
     que me envolvió a mí y a mis compañeros en su resplandor.
14 Caímos todos a tierra y yo oí una voz que me decía en lengua hebrea: 
     “Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues? Te es duro dar coces contra el aguijón.”
15 Yo respondí: “¿Quién eres, Señor?” Y me dijo el Señor: “Yo soy Jesús a quien tú persigues.
16 Pero levántate, y ponte en pie; pues me he aparecido a ti para constituirte servidor 
     y testigo tanto de las cosas que de mí has visto como de las que te manifestaré.
17 Yo te libraré de tu pueblo y de los gentiles, a los cuales yo te envío,
18 para que les abras los ojos; para que se conviertan de las tinieblas a la luz, 
     y del poder de Satanás a Dios; y para que reciban el perdón de los pecados 
     y una parte en la herencia entre los santificados, mediante la fe en mí.”
19 «Así pues, rey Agripa, no fui desobediente a la visión celestial,
20 sino que primero a los habitantes de Damasco, después a los de Jerusalén 
     y por todo el país de Judea y también a los gentiles he predicado que se convirtieran 
     y que se volvieran a Dios haciendo obras dignas de conversión.
21 Por esto los judíos, habiéndome prendido en el Templo, intentaban darme muerte.
22 Con el auxilio de Dios hasta el presente me he mantenido firme dando testimonio a pequeños 
     y grandes sin decir cosa que esté fuera de lo que los profetas y el mismo Moisés dijeron 
     que había de suceder:
23 que el Cristo había de padecer y que, después de resucitar el primero de entre los muertos, 
     anunciaría la luz al pueblo y a los gentiles.»

lunes, 6 de junio de 2022

Hechos 15,1-6: Controversia de Antioquía y Jerusalén

 Hechos 15,1-6: Controversia de Antioquía y Jerusalén

1 Algunos venidos de Judea enseñaban a los hermanos que, si no se circuncidaban 
   según el rito de Moisés, no podían salvarse. 
2 Pablo y Bernabé tuvieron una fuerte discusión con ellos; de modo que se decidió 
   que Pablo y Bernabé con algunos más acudieran a Jerusalén, para tratar este asunto con los apóstoles 
   y los ancianos. 
3 Los enviados por la comunidad atravesaron Fenicia y Samaría, contando a los hermanos la conversión 
   de los paganos y llenándolos de alegría. 
4 Llegados a Jerusalén fueron recibidos por la comunidad, los apóstoles y los ancianos, 
   y les contaron lo que Dios había hecho por su medio. 
5 Pero algunos de la secta farisea que habían abrazado la fe se levantaron y dijeron 
   que era necesario circuncidar a los paganos convertidos y obligarlos a observar la ley de Moisés.
6 Los apóstoles y los ancianos se reunieron para examinar el asunto.

jueves, 9 de diciembre de 2021

Isaías 31,7-9: Conversión de Judá y fin de Asiria

Isaías 31,7-9:
Conversión de Judá y fin de Asiria


7 Aquel día todos rechazarán los ídolos de plata y los ídolos de oro que hicieron sus manos pecadoras. 
8 Asiria caerá a espada no humana, espada no de mortal la devorará; 
   y si sus mozos escapan de la espada, caerán en trabajos forzados. 
9 Despavorida escapará su Roca, sus jefes quedarán espantados de su bandera 
   –oráculo del Señor, que tiene una hoguera en Sión, un horno en Jerusalén–.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Isaías 30,18-26: Conversión del pueblo

Isaías 30,18-26:
Conversión del pueblo


18 Pero el Señor espera para apiadarse de ustedes, aguanta para tenerles compasión 
     porque el Señor es un Dios recto: dichosos los que esperan en él. 
19 Vecinos de Sión, habitantes de Jerusalén, no tendrán que llorar, porque se apiadará al oír tu gemido; 
     apenas te oiga, te responderá. 
20 Aunque el Señor les dé el agua tasada y el pan medido, ya no se esconderá tu Maestro, 
     con tus ojos verás a tu Maestro; 
21 si se desvían a derecha o izquierda, tus oídos oirán una llamada a la espalda: 
     Éste es el camino, caminen por él. 
22 Tendrás por impuros tus ídolos recubiertos de plata y tus estatuas revestidas de oro: 
     las arrojarás como inmundicia, las tratarás como basura.
23 Te dará lluvia para la semilla que siembres en el campo, el grano de la cosecha del campo será rico 
     y sustancioso; aquel día tus ganados pastarán en anchas praderas; 
24 los bueyes y asnos que trabajan en el campo comerán forraje fermentado, 
     aventado con pala y horquilla. 
25 En todo monte elevado, en toda colina alta, habrá acequias y cauces de agua, 
     el día de la gran matanza, cuando caigan las torres. 
26 La luz de la luna será como la del sol, la luz del sol será siete veces más intensa,
     cuando el Señor vende la fractura a su pueblo y le sane la herida que le causó.