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jueves, 21 de julio de 2022

Números 17,6-15: Nuevo castigo de Dios contra el pueblo e intercesión de Aarón

Números 17,6-15: 
Nuevo castigo de Dios contra el pueblo e intercesión de Aarón

6 Al día siguiente, toda la comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aarón, diciendo: 
   «Ustedes han provocado una mortandad en el pueblo del Señor».
7 Como la comunidad se amotinaba contra ellos, Moisés y Aarón se volvieron 
   hacia la Carpa del Encuentro, y vieron que la nube la cubría 
   y que la gloria del Señor se había aparecido.
8 Entonces fueron a la Carpa del Encuentro, y cuando estuvieron frente a ella,
9 el Señor dijo a Moisés:
10 «Apártense de esta comunidad, porque la voy a exterminar en un instante». 
     Ellos cayeron con el rostro en tierra, y Moisés dijo a Aarón:
11 «Toma el incensario, coloca en el fuego del altar y échale incienso, 
     En seguida ve adonde está la comunidad y practica el rito de expiación en favor de ellos. 
     Porque la ira del Señor se ha desatado y ha comenzado la plata».
12 Aarón tomó el incensario, como se lo había mandado Moisés, 
     y fue corriendo a ponerse en medio de la asamblea, donde ya había comenzado la plaga».
13 Luego se quedó de pie entre los muertos y los vivos, y cesó la plaga.
14 Los muertos a causa de la plaga fueron catorce mil setecientos, 
     sin contar los que ya habían muerto a causa de Coré.
15 Entonces Aarón volvió a la entrada de la Carpa del Encuentro, donde estaba Moisés, 
     porque la plaga ya había cesado.

Números 17,1-5: Los incensarios de los rebeldes

Números 17,1-5:
Los incensarios de los rebeldes

1 El Señor dijo a Moisés:
2 «Manda a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que retire los incensarios de en medio de las brasas 
   y que desparrame el fuego en otra parte, porque esos incensarios han sido santificados.
3 Retiren los incensarios de aquellos que murieron por haber pecado, 
   y hagan con ellos láminas de metal para recubrir el altar. 
   Porque al ser usados para ofrecer incienso delante del Señor, quedaron santificados. 
   Así servirán de signo para los israelitas».
4 El sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce que habían usado para la ofrenda 
   los que murieron carbonizados, y los mandó martillar hasta convertirlos en láminas 
   para recubrir el altar.
5 Estas debían recordar a los israelitas que ningún extraño 
   –alguien que no fuera descendiente de Aarón– 
   podía atreverse a ofrecer incienso delante del Señor, 
   a fin de no correr la misma suerte que Coré y sus secuaces, 
   según lo había predicho el Señor por medio de Moisés.

Números 16,16-35: El castigo de los rebeldes

Números 16,16-35:
El castigo de los rebeldes

16 Entonces Moisés dijo a Coré: «Tú y tus secuaces comparecerán mañana delante del Señor, 
     y también comparecerá Aarón.
17 Cada uno de ustedes tomará su incensario, le pondrá incienso y lo ofrecerá al Señor: 
     serán doscientos cincuenta incensarios en total. También tú y Aarón llevarán cada uno el suyo».
18 Cada uno tomó su incensario, le puso fuego y le echó incienso. 
     Luego ocuparon sus puestos a la entrada de la Carpa del Encuentro, junto con Moisés y Aarón.
19 Y una vez que Coré convocó contra ellos a toda la comunidad, 
     a la entrada de la Carpa del Encuentro, la gloria del Señor se apareció a toda la comunidad,
20 y el Señor dijo a Moisés y a Aarón:
21 «Sepárense de esta comunidad, porque los voy a exterminar en un instante».
22 Pero ellos cayeron con el rostro en tierra y exclamaron: 
     «Dios, tú que das el aliento a todos los vivientes, 
     ¿te vas a irritar contra toda la comunidad cuando el que peca es uno solo?».
23 El Señor dijo a Moisés:
24 «Habla en estos términos a la comunidad: 
     "Aléjense de los alrededores de la Morada de Coré, Datán y Abirón"».
25 Moisés se levantó, fue adonde estaban Datán y Abirón, seguido de los ancianos de Israel,
26 y dijo a la comunidad: «Apártense de las carpas de estos hombres perversos 
     y no toquen nada de lo que les pertenece, porque de lo contrario también ustedes 
     serán exterminados a causa de sus pecados».
27 Y todos se separaron de las moradas de Coré, Datán, y Abirón. Datán y Abirón, por su parte, 
     salieron y se pusieron de pie a la entrada de sus carpas, junto con sus mujeres, 
     sus hijos y sus pequeños.
28 Moisés dijo: «En esto conocerán que ha sido el Señor el que me envió a hacer estas cosas, 
     y que no es un capricho mío:
29 si estos hombres mueren de muerte natural y su suerte es igual a la de todos los hombres, 
     no ha sido el Señor el que me envió.
30 Pero si el Señor realiza algo inusitado –si la tierra abre sus fauces para tragarlos 
     con todos sus bienes y ellos bajan vivos al Abismo– ustedes sabrán que esta gente 
     ha despreciado al Señor».
31 Apenas Moisés terminó de pronunciar estas palabras, el suelo se partió debajo de sus pies,
32 la tierra abrió sus fauces y los tragó junto con sus familias, con toda la gente de Coré 
     y con todos sus bienes.
33 Ellos bajaron vivos al Abismo, con todo lo que les pertenecía. 
     La tierra los cubrió y desaparecieron de en medio de la asamblea.
34 Al oír sus gritos, todos los israelitas que estaban cerca de ellos huyeron, diciendo: 
     «¡Que no nos trague la tierra!».
35 Luego bajó fuego del Señor y consumió a los doscientos cincuenta hombres 
     que habían ofrecido incienso.

Números 16,1-15: La rebelión de Coré

Números 16,1-15:
La rebelión de Coré

1 Coré –hijo de Ishar, hijo de Quehat, hijo de Leví– junto con Datán y Abirón, hijos de Eliab, ´
   y On, hijo de Pelet –estos últimos eran descendientes de Rubén– decidieron
2 sublevarse contra Moisés, secundados por otros doscientos cincuenta israelitas, 
   todos ellos jefes de la comunidad, representantes de la asamblea y personas de renombre.
3 Se amotinaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: «¡Ustedes se han excedido en sus atribuciones!
   Toda la comunidad es sagrada, y el Señor está en medio de ella. 
   ¿Por qué entonces ustedes se ponen por encima de la asamblea del Señor?».
4 Cuando Moisés oyó esto, cayó con el rostro en tierra.
5 Luego dijo a Coré y a todos sus secuaces: «Mañana, el Señor pondrá de manifiesto 
   quién es el que le pertenece y quién está consagrado; 
   y permitirá que se le acerque el que ha sido elegido por él.
6 Por eso, hagan lo siguiente: tú, Coré, y todos tus secuaces, tomen unos incensarios,
7 pongan fuego en ellos, y mañana échenles incienso en la presencia del Señor. 
   Aquel a quien el Señor elija será el consagrado. 
   ¡Ustedes, hijos de Leví, se han excedido en sus atribuciones!».
8 Luego Moisés siguió diciendo a Coré: «Escúchenme, hijos de Leví.
9 ¿No les basta que el Señor los haya separado de toda la comunidad de Israel y los haya acercado a él, 
   para prestar servicios en la Morada del Señor y para estar como ministros al frente de la comunidad?
10 El Señor te promovió a ti y a todos tus hermanos, los descendientes de Leví, 
     ¿y todavía reclaman el sacerdocio?
11 En realidad, tú y tus secuaces se han confabulado contra el Señor. 
     Porque ¿quién es Aarón para que ustedes protesten contra él?».
12 Moisés manó llamar a Datán y a Abirón, hijos de Eliab. Pero ellos replicaron: «¡No iremos
13 ¿No te basta con habernos sacado de una tierra que mana leche y miel, 
     para hacernos morir en el desierto, que todavía quieres dominarnos?
14 El lugar al que nos has traído no es una tierra que mana leche y miel, 
     y no nos has dado como herencia campos y viñedos. ¿O pretendes impedir que esta gente vea? 
     No iremos».
15 Moisés se indignó profundamente y dijo al Señor: «No aceptes su oblación. 
     Yo no les he quitado ni un solo asno ni he perjudicado a ninguno de ellos».

lunes, 18 de julio de 2022

Números 7,78-83: La ofrenda de la tribu de Neftalí

Números 7,78-83:
La ofrenda de la tribu de Neftalí

78 El duodécimo día presentó su ofrenda Ajirá, hijo de Enán, jefe de la tribu de Neftalí.
79 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
80 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
81 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
82 un chivo para un sacrificio por el pecado;
83 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrifico de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Ajirá, hijo de Enán.

Números 7,72-77: La ofrenda de la tribu de Aser

Números 7,72-77:
La ofrenda de la tribu de Aser

72 El undécimo día presentó su ofrenda Paguiel, hijo de Ocrán, jefe de la tribu de Aser.
73 El presentó como ofrenda una fuente de planta, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
74 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
75 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
76 un chivo para un sacrificio por el pecado;
77 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrifico de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Paguiel, hijo de Ocrán.

Números 7,66-71: La ofrenda de la tribu de Dan

Números 7,66-71:
La ofrenda de la tribu de Dan

66 El décimo día presentó su ofrenda Ajiézer, hijo de Amisaddai, jefe de la tribu de Dan.
67 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad,
     amasada con aceite, para una oblación;
68 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
69 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
70 un chivo para un sacrificio por el pecado;
71 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Ajiézer, hijo de Amisadai.

Números 7,60-65: La ofrenda de la tribu de Benjamín

Números 7,60-65:
La ofrenda de la tribu de Benjamín

60 El noveno día presentó su ofrenda Abidán, hijo de Gedeón, jefe de la tribu de Benjamín.
61 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesa ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
62 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
63 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
64 un chivo para un sacrificio por el pecado;
65 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Abidán, hijo de Gedeón.

Números 7,54-59: La ofrenda de la tribu de Manasés

Números 7,54-59:
La ofrenda de la tribu de Manasés

54 El octavo día presentó su ofrenda Gamaliel, hijo de Padasur, jefe de la tribu de Manasés.
55 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
56 una naveta de oro, diez siclos, llena de incienso;
57 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
58 un chivo para un sacrificio por el pecado;
59 y dos bueyes, cinco carnero, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrifico de comunión.
    Esta fue la ofrenda de Gamaliel, hijo de Padasur.

Números 7,48-53: La ofrenda de la tribu de Efraím

Números 7,48-53:
La ofrenda de la tribu de Efraím

48 El séptimo día presentó su ofrenda Elisamá, hijo de Amihud, jefe de la tribu de Efraím.
49 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
50 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
51 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
52 un chivo para un sacrificio por el pecado;
53 y dos bueyes, cinco carnero, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Elisamá, hijo de Amihud.

Números 7,42-47: La ofrenda de la tribu de Gad

Números 7,42-47:
La ofrenda de la tribu de Gad

42 El sexto día presentó su ofrenda Eliasaf, hijo de Deuel, jefe de la tribu de Gad.
43 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
44 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
45 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
46 un chivo para un sacrificio por el pecado;
47 y dos bueyes, cinco carnero, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Eliasaf, hijo de Deuel.

Números 7,36-41: La ofrenda de la tribu de Simeón

Números 7,36-41:
La ofrenda de la tribu de Simeón

36 El quinto día presentó su ofrenda Selumiel, hijo de Surisadai, jefe de la tribu de Simeón.
37 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad.      
     amasada con aceite, para una oblación;
38 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
39 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
40 un chivo para un sacrifico por el pecado;
41 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrifico de comunión.         Esta fue la ofrenda de Selumiel, hijo de Surisadai.

Números 7,30-35: La ofrenda de la tribu de Rubén

Números 7,30-35:
La ofrenda de la tribu de Rubén

30 El cuarto día presentó su ofrenda Elisur, hijo de Sedeur, jefe de la tribu de Rubén.
31 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para oblación;
32 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso,
33 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
34 un chivo para un sacrificio por el pecado;
35 y dos bueyes, cinco, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio 
     de comunión. Esta fue la ofrenda de Elisur, hijo de Sedeur.

Números 7,24-29: La ofrenda de la tribu de Zabulón

Números 7,24-29:
La ofrenda de la tribu de Zabulón

24 el tercer día presentó su ofrenda Eliab, hijo de Jelón, jefe de la tribu de Zabulón.
25 El presentó como ofrenda una fuente de plata, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
26 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
27 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
28 un chivo para un sacrificio por el pecado;
29 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Eliab, hijo de Jelón.

Números 7,18-23: La ofrenda de la tribu de Isacar

Números 7,18-23:
La ofrenda de la tribu de Isacar

18 El segundo día presentó su ofrenda Natanael, hijo de Suar, jefe de la tribu de Isacar.
19 El presentó como ofrenda una fuente de planta, que pesaba ciento treinta siclos, y un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
20 una naveta de oro de diez siclos, llena de incienso;
21 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
22 un chivo para un sacrifico por el pecado;
23 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Natanael, hijo de Suar.

Números 7,12-17: La ofrenda de la tribu de Judá

Números 7,12-17:
La ofrenda de la tribu de Judá

12 El que presentó su ofrenda el primer día fue Najsón, hijo de Aminadab, de la tribu de Judá.
13 Su ofrenda consistió en una fuente de planta, que pesa ciento treinta siclos, y en un tazón de plata, 
     de setenta siclos –en siclos del Santuario– ambos recipientes llenos de harina de la mejor calidad, 
     amasada con aceite, para una oblación;
14 una naveta de oro, de diez siclos, llena de incienso;
15 un novillo, un carnero y un cordero de un año para un holocausto;
16 un chivo para un sacrificio por el pecado;
17 y dos bueyes, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año para un sacrificio de comunión. 
     Esta fue la ofrenda de Najsón, hijo de Aminadab.

Números 4,1-20: Las obligaciones de los levitas: los quehatitas

 Números 4,1-20:
Las obligaciones de los levitas: los quehatitas

1 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
2 Realiza un censo especial de los levitas hijos de Quehat, por clanes y por familias.
3 Registra a todos los que puedan entrar en servicio, para ejercer funciones en la Carpa del Encuentro,       es decir, a los que tengan entre treinta y cincuenta años.
4 Los quehatitas serán los responsables, en la Carpa del Encuentro, de los objetos más santos.
5 Cuando haya que levantar campamento, Aarón y sus hijos irán a descolgar el velo protector 
   y cubrirán con él el Arca del Testimonio.
6 Sobre él pondrán una funda de cuero fino, y encima extenderán una tela, toda de púrpura violeta. 
   Luego le ajustarán las andas.
7 En seguida extenderán una tela de púrpura violeta sobre la mesa de los panes de la ofrenda, 
   y depositarán sobre ella las fuentes, los vasos, las tazas y los jarros para la libación. 
   El pan de la ofrenda perpetua estará sobre la mesa.
8 Encima de todo esto, extenderán una tela de púrpura escarlata 
   y la envolverán con una funda de cuero fino. Luego le ajustarán las andas.
9 Asimismo, tomarán una tela de púrpura violeta y cubrirán el candelabro, sus lámparas, sus tenazas, 
   sus platillos, y todas las vasijas de aceite que se emplean para el servicio del candelabro.
10 Lo pondrán, junto con todos sus enseres, en una funda de cuero fino, 
     y después lo depositarán sobre angarillas.
11 Luego extenderán una tela de púrpura violeta sobre el altar de oro, 
     lo cubrirán con una funda de cuero fino y le ajustarán las andas.
12 Recogerán todos los utensilios que se emplean en el culto del Santuario, les pondrán una tela de 
     púrpura violeta, los cubrirán con una funda de cuero fino, y finalmente los depositarán sobre unas 
     angarillas.
13 Después de haber limpiado las cenizas del altar, extenderán sobre él una tela de púrpura escarlata
14 y pondrán encima todos los enseres que se usan para su servicio: los braseros, los tenedores, las 
     palas y los aspersorios, o sea, todos los enseres del altar. Luego extenderán sobre él una funda de 
     cuero fino y le ajustarán las andas.
15 Y al levantarse el campamento, una vez que Aarón y sus hijos hayan terminado de cubrir 
     los objetos sagrados y todos sus accesorios, vendrán los hijos de Quehat para transportarlos, 
     pero no tocarán los objetos sagrados, porque morirían. Estos son los objetos de la Carpa del 
     Encuentro, que deberán ser transportados por los hijos de Quehat.
16 El sacerdote Eleazar, hijo de Aarón, será el encargado del aceite para iluminación, 
     del incienso aromático, de la ofrenda perpetua y del óleo de la unción; ´
     ejercerá la supervisión de toda la Morada, con todos los objetos sagrados y todos los utensilios que 
     hay en ella.
17 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:
18 No permitan que el grupo de los clanes de los quehatitas sea eliminado del número de los levitas.
19 Por eso, para que puedan vivir y no mueran cuando se acerquen a los objetos más santos, 
     procedan con los quehatitas de la siguiente manera: vendrán Aarón y sus hijos, 
     y asignarán a cada uno de ellos su oficio y su carga;
20 pero los quehatitas no entrarán a ver los objetos sagrados ni siguiera un momento, 
     no sea que mueran.

lunes, 11 de julio de 2022

Isaías 43,22-28: Requisitoria contra el pueblo

Requisitoria contra el pueblo

22 Pero tú no me invocabas, Jacob; ni te esforzabas por mí, Israel; 
23 no me ofrecías ovejas en holocausto, no me honrabas con tus sacrificios; 
     yo no te avasallé exigiéndote ofrendas, ni te cansé pidiéndote incienso, 
24 no me comprabas canela con dinero, no me saciabas con la grasa de tus sacrificios; 
     pero me avasallabas con tus pecados, y me cansabas con tus culpas. 
25 Yo, yo era quien por mi cuenta borraba tus crímenes y no me acordaba de tus pecados; 
26 recuérdamelo tú, y discutiremos; razona tú, y saldrás absuelto. 
27 Ya tu primer padre pecó, tus jefes se rebelaron contra mí; 
28 por eso profané a príncipes consagrados, entregué a Jacob al exterminio y a Israel a los insultos.

domingo, 10 de julio de 2022

Isaías 1,10-20: Segunda requisitoria

Isaías 1,10-20 
Segunda requisitoria

10 Escuchen la Palabra del Señor, príncipes de Sodoma; escucha la enseñanza de nuestro Dios, 
     pueblo de Gomorra.
11 ¿De qué me sirve la multitud de sus sacrificios? –dice el Señor–. Estoy harto de holocaustos 
     de carneros, de grasa de animales cebados; la sangre de novillos, corderos y chivos no me agrada. 
12 Cuando entran a visitarme y pisan mis atrios, ¿quién exige algo de sus manos? 
13 No me traigan más ofrendas sin valor, el humo del incienso es detestable. 
     Lunas nuevas, sábados, asambleas... no aguanto reuniones y crímenes. 
14 Sus solemnidades y fiestas las detesto; se me han vuelto una carga que no soporto más. 
15 Cuando extienden las manos, cierro los ojos; aunque multipliquen las plegarias, no los escucharé. 
     Sus manos están llenas de sangre.
16 Lávense, purifíquense, aparten de mi vista sus malas acciones. Cesen de obrar mal, 
17 aprendan a obrar bien; busquen el derecho, socorran al oprimido; defiendan al huérfano, 
     protejan a la viuda. 
18 Entonces, vengan, y discutamos –dice el Señor–. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, 
     se volverán blancos como nieve; aunque sean rojos como escarlata, quedarán como lana. 
19 Si saben obedecer, comerán lo sabroso de la tierra; 
20 si rehúsan y se rebelan, la espada los comerá. Lo ha dicho el Señor.

SOBRE EL MISMO TEMA:

martes, 5 de julio de 2022

Isaías 60,1-9: La luz de la nueva Jerusalén

La luz de la nueva Jerusalén

1 ¡Levántate, brilla, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! 
2 Mira: las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos; 
   pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti; 
3 y acudirán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. 
4 Echa una mirada a tu alrededor y observa: todos ésos se han reunido, vienen a ti; 
   tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos.
5 Entonces lo verás, radiante de alegría; tu corazón se asombrará, se ensanchará, 
   cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. 
6 Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. 
   Vienen todos de Sabá, trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor.
7 Reunirá para ti los rebaños de Cadar y los carneros de Nebayot estarán a tu servicio; 
   subirán a mi altar como víctimas gratas y honraré mi noble casa. 
8 ¿Quiénes son ésos que vuelan como nubes y como palomas al palomar? 
9 Son navíos que acuden a mí, en primera línea las naves de Tarsis, trayendo a tus hijos de lejos, 
   y con ellos su plata y su oro, por la fama del Señor, tu Dios, del Santo de Israel, que así te honra.