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viernes, 4 de noviembre de 2022

¿Cuál es la diferencia entre votos simples y votos solemnes?

Todos los miembros de un instituto de vida consagrada deben emitir los votos de castidad, obediencia y pobreza. 

Los votos de las Congregaciones se llaman simples, o temporales, ya que se renuevan cada año o cada período de tiempo según estipulen sus Constituciones. Desde sus orígenes a los miembros de las congregaciones se les llamaba religiosos con votos simples para diferenciarlos de las órdenes religiosas cuyos miembros hacían votos solemnes, es decir, una sola vez y para siempre. 

Hoy la distinción es ambigua, dado que el Código de Derecho Canónico de 1983, apenas hace referencia a esta distinción; dando paso principalmente a una diferencia histórica. Las órdenes preceden en antigüedad a las congregaciones.

sábado, 23 de julio de 2022

Números 30,1-17: Reglas sobre los votos de las mujeres

Números 30,1-17:
Reglas sobre los votos de las mujeres

1 Moisés transmitió a los israelitas todas las prescripciones que le había dado el Señor.
2 Luego dijo a los jefes de las tribus de Israel: Esto es lo que el Señor ha mandado:
3 Cuando un hombre hace un voto al Señor o se impone una obligación bajo juramento, 
   no deberá faltar a su palabra: es preciso que haga exactamente lo que ha prometido.
4 Pero cuando la persona que hace el voto al Señor, o se impone esa obligación, 
   es una mujer soltera, que vive todavía en cada de su padre,
5 si este último, al tener conocimiento del voto o de la obligación que ella se ha impuesto, 
   no le dice nada en contra, el voto y la obligación son válidos.
6 Si su padre, en cambio, al enterarse, le manifiesta su desaprobación, el voto y la obligación que ella 
   se ha impuesto no serán válidos: el Señor no se los tomará en cuenta, porque su padre los desaprueba.
7 Si la mujer en casa mientras está ligada por un voto por un compromiso contraído inconsideradamente,
8 y su marido, al enterarse, no le dice nada en contra, los votos y los compromisos que ella ha contraído 
   serán válidos.
9 Pero si el marido, al enterarse, le manifiesta su desaprobación, anula el voto que la obligaba o el 
   compromiso que ella contrajo inconsideradamente, y el Señor no se lo tomará en cuenta.
10 El voto de una mujer viuda o divorciada, y las obligaciones que se impongan, serán válidos.
11 Si la mujer hace un voto o se impone una obligación bajo juramente, estando en casa de su marido,
12 y este último, al enterarse, no le dice nada en contra, el voto y la obligación que ella se ha impuesto 
     serán válidos.
13 Pero si su marido los anula en el momento de enterarse, no será válido nada de los que haya salido 
     de su boca, sean votos u obligaciones: su marido los ha anulado y el Señor no los tendrá en cuenta.
14 Su marido podrá anular o ratificar cualquier voto o cualquier obligación que ella se imponga bajo 
     juramento para mortificarse.
15 Si no le dice nada en contra antes del día siguientes, quiere decir que ratifica todos los votos 
     y todas las obligaciones, porque no le dijo nada en el momento de enterarse.
16 Y si los anula mucho tiempo después de haberse enterado, él será responsable de la falta de su mujer.
17 Estos son los preceptos que el Señor dictó a Moisés acerca de la relación entre un hombre y su mujer, 
     y entre un padre y su hija soltera que todavía vive en casa de su padre.

viernes, 22 de julio de 2022

Números 21,1-3: La conquista de Jormá

Números 21,1-3:
La conquista de Jormá

1 Cuando el cananeo, rey de Arad, que habitaba en el Négueb, 
   supo que Israel llegaba por el camino de Atarím, lo atacó y se llevó algunos prisioneros.
2 Entonces Israel hizo este voto al Señor: 
   «Si pones a este pueblo en nuestra manos, consagraremos sus ciudades al exterminio total».
3 El Señor oyó la súplica de Israel y les entregó a los cananeos, 
   que fueron consagrados al exterminio, junto con sus ciudades. 
   Por eso aquel lugar se llamó Jormá.

lunes, 18 de julio de 2022

Números 6,1-21: Los nazireos

Números 6,1-21:
Los nazireos

1 El Señor dijo a Moisés:
2 Habla en estos términos a los israelitas: Si alguien, sea hombre o mujer, hace un voto especial 
   –el voto de nazireo– con el fin de consagrarse al Señor,
3 deberá abstenerse del vino y de cualquier otra bebida embriagante. 
   Tampoco beberá vinagre de vino o de bebida embriagante, ni beberá jugo de uvas, 
   ni comerá uvas maduras o secas.
4 Durante todo el tiempo de su nazireato, no comerá ningún producto de la cepa de la vid, 
   ni siquiera las semillas o la cáscara.
5 Mientras esté consagrado por el voto, ninguna navaja tocará su cabeza. 
   Hasta que se cumpla el plazo de su voto al Señor, estará consagrado y se dejará crecer el cabello.
6 Durante todo el tiempo de su consagración al Señor, no se acercará a ningún muerto.
7 Aunque mueran su padre, su madre, su hermano o su hermana, 
   no incurrirá en impureza a causa de ellos, porque él lleva sobre su cabeza 
   la consagración de su Dios.
8 Durante todo el tiempo de su nazireato, es un consagrado al Señor.
9 Si una persona muere repentinamente cerca de él, haciendo impuro su cabello consagrado, 
   se cortará el cabello el día de su purificación, es decir, el séptimo día.
10 Al octavo día, presentará al sacerdote, la entrada de la Carpa del Encuentro, 
     dos torcazas o dos pichones de paloma.
11 Entonces el sacerdote los ofrecerá, uno como sacrificio por el pecado y el otro como holocausto, 
     y practicará el rito de expiación en favor de ese hombre, por la falta en que incurrió a causa del 
     cadáver. Ese mismo día volverá a consagrar su cabeza:
12 se consagrará al Señor por el tiempo de su nazireato y presentará un cordero de un año como 
     sacrificio de reparación. El tiempo anterior no se tomará en cuenta, porque su cabello consagrado 
     se había vuelto impuro.
13 Este es el ritual para el nazireo: una vez cumplido el tiempo de nazireato, 
     será conducido a la entrada de la Carpa del Encuentro,
14 y allí presentará, como ofrenda al Señor, dos corderos –uno macho y una hembra– de un año y sin 
     defecto, el primero para un holocausto y el segundo para un sacrificio por el pecado; un carnero 
     sin defecto para un sacrifico de comunión;
15 una cesta con tortas de harina de la mejor calidad, sin levadura y amasadas con aceite, 
     y galletas sin levadura untadas con aceite, con las oblaciones y libaciones correspondientes.
16 El sacerdote presentará todo esto delante del Señor, y ofrecerá el sacrificio por el pecado 
     y el holocausto.
17 Luego ofrecerá el carnero al Señor como sacrificio de comunión, junto con la cesta de los ácimos, 
     y también ofrecerá las oblaciones y las libaciones.
18 Entonces el nazireo se cortará el cabello consagrado, a la entregada de la Carpa del Encuentro, 
     y lo echará en el fuego que arde debajo del sacrificio de comunión.
19 El sacerdote tomará la espalda ya cocida del carnero, una torta sin levadura de la cesta 
     y una galleta sin levadura, y las pondrá en las manos del nazireo, 
     después que este se haya cortado el cabello.
20 Luego hará el gesto de presentación delante del Señor, y todo esto será una cosa sagrada, 
     destinada al sacerdote, además del pecho y la pata. Después, el nazireo pondrá vino.
21 Esta es la ley concerniente al nazireo. Si además de su nazireato, promete con voto al Señor 
     una ofrenda personal –según se lo permitan sus medios– cumplirá el voto que hizo, 
     además de lo que establece la ley sobre nazireato.

martes, 7 de diciembre de 2021

Isaías 19,16-25: Conversión de Egipto y Asiria

Isaías 19,16-25:
Conversión de Egipto y Asiria


16 Aquel día los egipcios serán como mujeres: se asustarán y temblarán 
     ante la mano que el Señor Todopoderoso agita contra ellos.
17 Judea será el espanto de Egipto: sólo mencionarla, le producirá terror, 
     por el plan que el Señor Todopoderoso planea contra él. 
18 Aquel día habrá en Egipto cinco ciudades que hablarán la lengua de Canaán 
     y que jurarán por el Señor Todopoderoso; una de ellas se llamará Ciudad del Sol.
19 Aquel día habrá en medio de Egipto un altar del Señor y un monumento al Señor junto a la frontera. 
20 Serán signo y testimonio del Señor Todopoderoso en territorio egipcio. 
     Si claman al Señor contra el opresor, él les enviará un salvador y defensor que los libre.
21 El Señor se manifestará a los egipcios, y ellos reconocerán aquel día al Señor. 
     Le ofrecerán sacrificios y ofrendas, harán votos al Señor y los cumplirán. 
22 El Señor herirá a los egipcios: los herirá y los sanará; 
     ellos volverán al Señor, él los escuchará y los sanará. 
23 Aquel día habrá una calzada de Egipto a Asiria: los asirios irán a Egipto y los egipcios a Asiria; 
     los egipcios con los asirios darán culto a Dios. 
24 Aquel día Israel será mediador entre Egipto y Asiria, será una bendición en medio de la tierra; 
25 porque el Señor Todopoderoso lo bendice diciendo: 
     ¡Bendito mi pueblo, Egipto, y la obra de mis manos, Asiria, y mi herencia, Israel!

sábado, 20 de mayo de 2017

SALMO 66 (65): Qué admirables, Señor, son tus obras

SALMO 66 (65)

¡Oh Dios, qué admirables son tus obras!
66:1 Del maestro de coro. Canto. Salmo.

Invitación a la alabanza
¡Aclame al Señor toda la tierra!
66:2 ¡Canten la gloria de su Nombre!
Tribútenle una alabanza gloriosa,
66:3 digan al Señor: "¡Qué admirables son tus obras!"
Por la inmensidad de tu poder,
tus enemigos te rinden pleitesía;
66:4 toda la tierra se postra ante ti,
y canta en tu honor, en honor de tu Nombre.
66:5 Vengan a ver las obras del Señor,
las cosas admirables que hizo por los hombres:
66:6 él convirtió el Mar en tierra firme,
a pie atravesaron el Río.
Por eso, alegrémonos en él,
66:7 que gobierna eternamente con su fuerza;
sus ojos vigilan a las naciones,
y los rebeldes no pueden sublevarse. Pausa
66:8 Bendigan, pueblos, a nuestro Dios,
hagan oír bien alto su alabanza:
66:9 él nos concedió la vida
y no dejó que vacilaran nuestros pies.
66:10 Porque tú nos probaste, Señor,
nos purificaste como se purifica la plata;
66:11 nos hiciste caer en una red,
cargaste un fardo sobre nuestras espaldas.
66:12 Dejaste que cabalgaran sobre nuestras cabezas,
pasamos por el fuego y por el agua,
¡hasta que al fin nos diste un respiro!

Liturgia de acción de gracias
66:13 Yo vengo a tu Casa a ofrecerte holocaustos,
para cumplir los votos que te hice:
66:14 los votos que pronunciaron mis labios
y que mi boca prometió en el peligro.
66:15 Te ofreceré en holocausto animales cebados,
junto con el humo de carneros;
te sacrificaré bueyes y cabras. Pausa
66:16 Los que temen al Señor, vengan a escuchar,
yo les contaré lo que hizo por mí:
66:17 apenas mi boca clamó hacia él,
mi lengua comenzó a alabarlo.
66:18 Si hubiera tenido malas intenciones,
el Señor no me habría escuchado;
66:19 pero Dios me escuchó
y atendió al clamor de mi plegaria.
66:20 Bendito sea Dios,
que no rechazó mi oración
ni apartó de mí su misericordia.

Liturgia de la Palabra:
   65,1-3a.4-5.6-7a: Aclamad al Señor, tierra entera
   65,1-3a.4-5.6-7a.16 y 20: Los obras del Señor son admirables.

lunes, 11 de enero de 2016

1 Samuel 1,9-20: Oración de Ana y nacimiento de Samuel

1 Samuel 1,9-20
Martes de la 1 Semana del Tiempo Ordinario, Año II

En aquellos días, después de la comida en Siló, mientras el sacerdote Elí estaba sentado en su silla junto a la puerta del templo del Señor, Ana se levantó y, desconsolada, rezó al Señor deshaciéndose en lágrimas e hizo este voto: "Señor de los ejércitos, si te dignas mirar la aflicción de tu esclava, si te acuerdas de mí y no me olvidas, si concedes a tu esclava un hijo varón, se lo ofreceré al Señor para toda la vida y la navaja no pasará por su cabeza". Mientras repetía su oración al Señor, Elí la observaba. Ana hablaba para sus adentros: movía los labios, sin que se oyera su voz. Elí, creyendo que estaba borracha, le dijo: "¿Hasta cuándo vas a seguir borracha? Devuelve el vino que has bebido". Ana respondió: "No es eso, señor; no he bebido vino ni licores; lo que pasa es que estoy afligida y me desahogo con el Señor. No me tengas por una mujer perdida, que hasta ahora he hablado movida por mi gran desazón y pesadumbre".Entonces dijo Elí: "Vete en paz. Que el Señor de Israel te conceda lo que le has pedido". Y ella respondió: "Que tu sierva halle gracia ante ti".La mujer se marchó, comió, y se transformó su semblante. A la mañana siguiente madrugaron, adoraron al señor y se volvieron. Llegados a su casa de Ramá, Elcaná se unió a su mujer, Ana, y el Señor se acordó de ella. Ana concibió, dio a luz un hijo y le puso de nombre Samuel, diciendo: "¡Al Señor se lo pedí!"

SOBRE EL MISMO TEMA:
Que se cumpla lo que has pedido