martes, 29 de marzo de 2016

Jesucristo descendió a los infiernos: desglose de términos

JESUCRISTO DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS


— ¿Qué infierno?

Contrario a lo que muchos pueden pensar, Jesús no fue al infierno de los condenados. Lo que sucede es que el término “infiernos” (que no el Infierno), se ha usado para significar el lugar donde estaban los muertos. Nos estamos refiriendo a  las almas de los muertos que habían muerto antes de la redención.

— ¿Dónde estaban las almas de los que vivieron antes de nuestra salvación en Jesucristo?

Cristo abrió las puertas del Cielo (eso es lo más importante de la redención) con su muerte y resurrección. Pero, ¿dónde estaban las almas buenas que merecían el Cielo, pero que no podían entrar a éste porque no había sucedido la redención. ¿Dónde estaba el alma de san José, por ejemplo, que murió antes que Jesús?  ¿el alma de Abraham, de Moisés y de los profetas del Antiguo Testamento?

¿Cómo se llama ese lugar de espera en que estaban las almas de los santos fallecidos antes de la Muerte y Resurrección de Cristo? Tiene varios nombres: uno de ellos, “seno de Abraham”, según lo denomina el mismo Jesucristo en la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (Lc 16,22). Otros usan el nombre de “limbo”, para significar que allí no se sufre, pero tampoco se goza de la presencia y visión de Dios.

En algunas traducciones del Credo, en idiomas diferentes al español, se dice así: descendió al lugar de los muertos o descendió a los muertos.

— ¿El porqué del nombre “infiernos”?

En la antigüedad se llamaba Cielo a todo lo de arriba: ámbito donde Dios vivo reina. Y se llamaba Infierno a todo lo de abajo, donde se creía que los difuntos estaban bajo la influencia de la muerte. Esos difuntos no podían estar en el Cielo, es decir, “arriba”, pues estaban en los Infiernos, es decir, “abajo”.

Ese término “infierno” no era lo que se llama en otras partes de la Biblia: “sheol” o “gehena” o “fuego eterno”, sino simplemente el lugar donde estaban las almas de los muertos, que no estaban en el sitio de fuego eterno que nosotros conocemos como el infierno.

— ¿Qué fue a hacer Jesús al lugar de los muertos?

Nos queda por responder aún la pregunta ¿Qué fue a hacer Jesús allí al lugar de los muertos? Fue a anunciarles la Redención. Por eso, dice san Pedro: “Hasta a los muertos ha sido anunciada la Buena Nueva...”  (1 Pe 4, 6).

— ¿Por qué decimos que la visita fue del alma de Jesús y no de Jesús Resucitado?

Fíjense bien... ¿cómo vienen enunciados en el Credo esos acontecimientos del momento de nuestra Redención? Fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los Infiernos. Y al tercer día, resucitó de entre los muertos.

O sea que la visita al lugar de las almas de los salvados, fue antes de la Resurrección.  Es decir que lo que vieron fue el alma de Jesucristo. Cuando Jesús resucitó, entonces ya pasaron al Cielo, porque el Cielo se abrió realmente con la Resurrección del Señor.

Fuente: buenanueva.net

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