miércoles, 21 de julio de 2010

Evangelio segun san Mateo: "El que tenga oidos, que oiga"

Ese mismo día salió Jesús de la casa y se sentó junto al lago. Era tal la multitud que se reunió para verlo que él tuvo que subir a una barca donde se sentó mientras toda la gente estaba de pie en la orilla. Y les dijo en parábolas muchas cosas como éstas:
— Un sembrador salió a sembrar. Mientras iba esparciendo la semilla, una parte cayó junto al camino, y llegaron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, sin mucha tierra. Esa semilla brotó pronto porque la tierra no era profunda; pero cuando salió el sol, las plantas se marchitaron y, por no tener raíz, se secaron. Otra parte de la semilla cayó entre espinos que, al crecer, la ahogaron. Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado. El que tenga oídos, que oiga.
(Mateo 13:1-9)

Varias veces a lo largo del evangelio Jesus alude al uso (o no uso) que hacemos de nuestros oidos y ojos: "El que tenga ojos, que vea", "el que tenga oidos, que oiga".

Algunos dicen que Jesus utilizaba parabolas para que solo unos pocos entendieran. Nada mas alejado de la intencion de Jesus. Esta frase: "el que tenga oidos, que oiga", nos muestra que el mensaje de Jesus es para todos "los que tengan oidos".

Jesus ensena muchas veces con parabolas, es decir, con narraciones e historias que sorprenden a quienes ensenan solo con dogmas, doctrinas, leyes, definiciones y conceptos. Para comprender a Jesus hay que saber reconocer las costumbres, los habitos, la cultura, las paradojas y contradicciones del pueblo de Dios.

Jesus utiliza imagenes que habian utilizado los profetas en sus arengas al pueblo de Israel (la vid, el yugo, el pan del cielo, la miel, la semilla, el fuego, el novio, las virgenes, ect.)  y, tambien, la vida cotidiana de su gente, con lo cual los oyentes se identificaban facilmente con las palabras de Jesus. Era normal que el oyente pensara "Jesus esta hablando de mi". Cuando Jesus menciona las "piedras y los espinos", "las plantas sin raiz"..., muchos oyentes immediatamente se dieron cuenta que Jesus estaba hablando de ellos, pues estas imagenes habian sido utilizadas por los profetas para confrontar al pueblo de Israel con su propia desidia, indiferencia e idolatria.

En la Biblia, la "palabra" es mucho mas que un sonido y "escuchar" es mucho mas que "poner el oido". Escuchar la palabra de Jesus quiere decir que nos dejamos transformar por su palabra, que crecemos con su palabra, que nos liberamos de nuestros temores y ataduras con su palabra, que buscamos la justicia con su palabra, que somos compasivos y misericordiosos con su palabra.