jueves, 21 de enero de 2016

21 de enero: SANTA INÉS (AGNES) DE ROMA (291?-304)

Massimo Stanzione
Museo de Arte Nacional de Catalunya

De todas las vírgenes mártires de Roma, Santa Agnes fue la más recordada y celebrada por la primitiva iglesia desde el principio del Siglo IV.

Inés era de la noble familia romana Clodia. Nació cerca del año 290. Recibió muy buena educación cristiana y se consagró a Cristo con voto de virginidad.

Volviendo un día del colegio, la niña se encontró con el hijo del alcalde de Roma, el cual se enamoró de ella y le prometió grandes regalos a cambio de la promesa de matrimonio. Ella respondió: "He sido solicitada por otro Amante. Yo amo a Cristo. Seré la esposa de Aquel cuya Madre es Virgen; lo amaré y seguiré siendo casta".

El hijo recurre a su padre, el alcalde. Este la hace apresar. La amenazan con las llamas si no reniega de su religión pero no teme a las llamas. Entonces la condenan a morir degollada. Sus padres recogen el cadáver. La sepultan en el sepulcro paterno. Pocos días después su hermana Emerenciana cae martirizada a pedradas por estar rezando junto al sepulcro.

Santa Inés es patrona de las jóvenes que desean conservar la pureza.

Su festividad fue asignada al 21 de enero, aún en el viejo calendario romano (Depositio Martyrum) de las festividades de los mártires, reincorporado en la colección de Furius Dionysius Philocalus. Esta colección data de 354.

Desde fines del Siglo IV, tanto los Padres de la Iglesia como los poetas cristianos exaltaron el heroísmo y la virtud de la santa en la tortura. A pesar de que la narrativa de su martirio es posterior existe común acuerdo en la juventud de Inés, a quien San Ambrosio asigna como 12 años (De (De Virginibus); Santa Agustina la fija en 13 años (Agnes puella tredecim annorum; Sermo cclxxiii, 6, P.L., XXXVIII, 1251). Damasus la muestra como en urgencia del martirio desde el regazo de su madre o nana (in St. Agneten, 3, ed. Ihm, Damasi epigrammata).

FUENTES

Tenemos el testimonio de tres testigos del martirio de Santa Agnes: San Ambrosio, De Virginibus, I, 2; la inscripción del Papa Damasus en su tumba de mármol, texto cuyo original puede aún ser visto al pié de las escaleras que conducen al sepulcro en la iglesia de Santa Agnes (Sant´ Agnese fuori le muri); y Prudencio, Peristephanon, Himno 14.

La narrativa retórica de San Ambrosio, además de la edad de la mártir no agrega más datos, excepto su ejecución por medio de espada. El panegírico métrico del Papa Damasus, nos indica que inmediatamente luego de la promulgación del edicto imperial contra los cristianos, Agnes voluntariamente se declaró una cristiana, y sufrió inmutable, el martirio del fuego.

Prudencio, en su descripción del martirio, se adhiere al relato de San Ambrosio, pero agrega un episodio: el juez amenazó con dar su virginidad a una casa de prostitución. Posiblemente a esto es a lo que Damasus y Ambrosio se refieren cuando dicen que la pureza de Santa Agnes estuvo en peligro. El último de los mencionados en particular indica: “se tuvo por tanto en la misma víctima un doble martirio, uno de modestia y el otro de religión. Ella se mantuvo virgen y obtuvo la corona del martirio”.

Hechos Sobre el Martirio de Santa Agnes

Los hechos sobre el martirio de Santa Agnes corresponden a un período más bien tardío y se encuentran en tres relatos, dos en griego y uno en latín. El más antiguo de ellos es el más breve de los dos textos en griego, el que además sirvió de base al texto de latín, aunque este último fue aumentado.

El texto en latín y consecuentemente el más breve texto en griego datan de la primera parte del Siglo V, cuando San Máximo, Obispo de Turín (450-470) utilizó el latín de las Actas en un sermón. En estos hechos se tiene el episodio del burdel más elaborado, y el dato de que la virgen es decapitada luego de haber permanecido sin que las llamas la tocaran.

Después de su Martirio 

El cuerpo de la virgen mártir fue colocado en un sepulcro separado en la Vía Nomentana, y alrededor de su tumba se tuvo una catacumba de mayores dimensiones, la que lleva su nombre. La losa original que cubría sus restos, con la inscripción de Agne Sanctissima, es probablemente la misma que se preserva hoy día en el museo de Nápoles.

Durante el reinado de Constantino, por medio de los esfuerzos de su hija Constantina, se erigió una basílica sobre la tumba de Santa Agnes, la cual fue después completamente remodelada por el Papa Honorio (625-638) permaneciendo desde entonces inalterada. En el ábside, en la parte superior, un mosaico muestra a la mártir en medio de las llamas, con una espada a sus pies.

Un bello diseño de la santa se encuentra en el mármol del ábside que data del Siglo IV y que fue originalmente parte del altar de su iglesia.

Desde la Edad Media, Santa Agnes ha sido representada con un cordero. Debido a la raíz de su nombre (Agnus, "cordero" en latín), el 21 de enero, día de su fiesta, se bendicen los corderos con cuya lana se tejerán los palios de los arzobispos. El palio es un ornamento de lana blanca con seis cruces negras, que se pone sobre los hombros y tiene dos bandas que caen sobre el pecho y la espalda. Lo llevan el Papa y los arzobispos metropolitanos. Es un símbolo que manifiesta la estrecha unión con el romano pontífice y la misión del pastoreo, razón por la cual se confeccionan de la lana de los corderos. Los nuevos arzobispos reciben el palio el 29 de junio, solemnidad de los Santos Pedro y Pablo.

Fuentes:
Enciclopedia Católica Online
EWTN
Wikipedia

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